El polémico gobernador de Nuevo León, El Bronco Jaime Rodríguez, deja otra clásica para la historia: “no tener fe en Dios y no respetar la naturaleza, causa de las desgracias en Oaxaca”. Eso dijo el lunes pasado. En abril de este año estuvo en la capital oaxaqueña y lanzó otra de sus clásicas vernáculas al fustigar a los revoltosos del cartel 22.

Recomendó a los “maistros” oaxaqueños cambiar su mentalidad para dejar de lado el paternalismo del gobierno y dejar de realizar marchas y protestas todos los días por cualquier cosa. “Es momento -dijo- de cambiar la mentalidad y ponerse a trabajar; Oaxaca está de la chingada, por todo hacen marchas”.
Esa falta de fe que comenta El Bronco, alcanza connotación con lo que he dicho en este espacio: tanta perversidad de los viejos caciques de Juchitán y la COCEI terminaron por “sodomizaron Juchitán”.
Sin llegar al dogmatismo, podemos decir que el pasaje bíblico de Sodoma y Gomorra tiene similitud en el contexto del drama que azota Juchitán donde los sempiternos caciques de Juchitán y usufructuarios de las siglas COCEI que los ha mantenido en el poder, pervirtieron el gobierno. Desde mediados del siglo pasado se han ido rotando en el control del Ayuntamiento con apego al enriquecimiento ilícito, control de bandas que utilizan la violencia para el chantaje político. No hay día en que no haya un bloqueo, marcha u ocupación de propiedades particulares. Así sodomizaron Juchitán.
La corrupción e ingobernabilidad municipal durante tantos años, animó la delincuencia, fomentó las bandas de forajidos con taxis y mototaxis y la invasión de tierras. Para colmo, vino la desgracia en cadena: primero, una sequía tremenda, luego, los huracanes con inundaciones incontrolables y la catástrofe del terremoto que destruyó buena parte de la ciudad. A todo esto le han seguido una serie de temblores que han sembrado sicosis colectiva.

¿QUÉ HACER?
Después del golpe brutal de la naturaleza ¿qué sigue? El gobierno federal y estatal y la sociedad civil se han solidarizado con desprendimiento y actitudes heroicas. Con premura hacen la limpieza y planean la reconstrucción pero este ánimo no se nota en el gobierno municipal que preside Gloria Sánchez, hermana del viejo cacique de la COCEI, Héctor Sánchez.
Apegados a su actitud rapaz, siempre medrando de los apoyos oficiales, hoy siguen en las mismas pese a la emergencia que padece el pueblo Juchiteco. A la señora presidenta, en estos días de contingencia, se le ha visto a ella y sus incondicionales, desviando despensas, materiales y medicinas, para beneficiar únicamente a su clientela política.
Actuar de esta manera en medio de la contingencia avizora tropiezos en los programas de reconstrucción. Si los viejos y mañosos caciques de Juchitán, no dan muestras de solidaridad con los damnificados, menos lo harán cuando inicie la reconstrucción que requerirá de funcionarios con principios, honestos y eficaces.
El gobierno municipal juchiteco, los grupos y partidos que lo controlan (PRD-PT-MORENA), parecen ir en sentido contrario al llamado de unidad y solidaridad que exige la sociedad.

REBELIÓN DE CONCEJALES
La mayoría de los concejales que integran el Ayuntamiento de Juchitán, alertan sobre el comportamiento torvo de su presidenta Gloria Sánchez. En un documento dirigido al gobernador Alejandro Murat, vean lo que denuncian.
“…como concejales del municipio de la Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, nos sentimos dolidos por el sufrimiento de esta ciudad y otros pueblos del Istmo de Tehuantepec, causado por el terremoto del pasado 7 de septiembre.

“Usted ha visitado nuestro municipio y se ha percatado de la magnitud de la desgracia, sin embargo consideramos un deber y nuestra responsabilidad, informarle que en el nivel más básico de gobierno, el municipal, al que acude en primer término la población para solucionar sus problemas, se encuentra sumamente desarticulado por razones que vinimos a exponer en esta carta:

Hasta el día en que signamos este documento, la presidenta municipal no ha convocado a una reunión oficial con el pleno del cabildo para tomar decisiones trascendentales.

Tampoco se ha instalado en sesión permanente el Consejo municipal de protección civil como lo marcan las leyes en la materia. En vez de ello, la alcaldesa nombró como coordinador general (de atención del desastre) al secretario municipal que hace tanto funciones de asesor y otras tareas meta constitucionales que son atribuciones exclusivas de los concejales del Ayuntamiento como lo establece la ley orgánica municipal del Estado de Oaxaca.

DESNUDAN A LA PRESIDENTA

No ha existido una inyección de recursos propios a pesar de que contamos con ellos, para afrontar de manera responsable la tragedia. Los apoyos que han llegado a manera de víveres, rescatistas, maquinaria, ingenieros, médicos, etc. han sido la ayuda solidaria de otros estados de la República, organizaciones, institutos, y de otros niveles de gobierno. En resumen, pareciera que sólo estamos sentados a esperas de ayuda.
En cuanto a la centralización de las decisiones de la presidenta, creemos que esta obedece a la intención de tener el control absoluto de los apoyos. Ignora las facultades de la Sindica hacendaria, del regidor de hacienda, regidor de educación y regidor de fomento al desarrollo empresarial, comercial y la economía popular, a los dos primeros, pese a ser integrantes de la Comisión de hacienda y encargados de vigilar los ingresos y egresos de las arcas municipales. Al regidor de educación lo hace a un lado en el tema de la reparación de las escuelas dañadas. En cuanto al regidor de fomento empresarial es muy importante que se revisen las afectaciones del sector empresarial y comercial.

Señor gobernador, hay abierto repudio del pueblo hacia este gobierno municipal. Se debe a la falta de confianza. La presidenta demerita el esfuerzo de otras dependencias federales. En estos momentos cruciales coincidimos en una coordinación en los tres niveles de gobierno y esto sólo será posible si existe un cabildo en orden y organizado. Esto no será posible mientras el Cabildo no coopere. Firman la mayoría de concejales.