CIUDAD DE MÉXICO

¿Sexo débil?

En los instantes posteriores al terremoto que estremeció la tierra y los corazones de México y del mundo, el 19 de septiembre, miles de mujeres salieron a las calles para ayudar.

Hay voluntarios de toda clase, incluido un gran número de mujeres, lo que subraya unos cambios sociales de los últimos años que han permitido a las mexicanas asumir papeles tradicionalmente restringidos a los hombres.

Ya hubo mujeres en las labores de rescate del devastador sismo de 1985 que dejó miles de muertos en la CDMX, pero eran relativamente pocas.

Juana Huitrón, una de las mujeres más famosas entre los “topos”, como se apodó a los voluntarios mexicanos, ha dicho que entonces sufrió muestras de machismo.

Desde el mortal temblor del 19:S, las mujeres trabajan codo a codo con los hombres en la recolección y entrega de víveres; en la organización de brigadistas; en la remoción de escombros; en la protección de mascotas extraviadas y en la búsqueda de sobrevivientes.

Con los puños en alto, mexicanas y extranjeras, de las generaciones baby boomer, X, millenial y Z, de diversas clases sociales, han exigido silencio a todos ante la menor señal de vida entre las ruinas.

¿Sexo débil? ¡No, nunca! Ellas son las heroínas sin capa, anónimas, mujeres de primer mundo, que han tendido la mano a otros, acaso desconocidos, a cambio de la satisfacción inconmensurable de ayudar.

Con información de AP.