* Solicitan el apoyo de las autoridades

Puerto Escondido, Oaxaca.- Amanecieron como la lluvia en la cara, pero no, aunque las aguas torrenciales empaparon sus cuerpos no eran gotas de agua, eran lágrimas de dolor, tristeza e impotencia, a seis horas de trabajo por recuperar lo poco que les quedaba.


La tromba de anoche les arrebato su patrimonio, sus fuentes de empleo. Aunque el compañerismo se volcó entre pescadores e hicieron todos sus esfuerzos por salvar sus artes de pesca, sus lanchas o sus motores, no pudieron con la fuerza de la naturaleza.

 

Fueron once embarcaciones las que el mar de fondo hundió en la madrugada del día sábado, la noche transcurrió entre gritos desesperados y un trabajo arduo hasta el amanecer, la ayuda del gobierno local, no llegó.

Pero fue tal el esfuerzo de los pescadores y la unión de los lugareños, que con los primeros rayos de sol del día domingo lograron la recuperación de nueve lanchas, las otras dos se perdieron, quedaron enterradas bajo la arena.


Con lágrimas en los ojos y con la voz entrecortada, el pescador Hipólito León Jiménez, nos platica que perdió cuatro equipos de pesca con valor de 6 mil pesos cada uno, dos cajas para guardar el producto con valor de 10 mil pesos por caja. Afortunadamente logró recuperar sus dos embarcaciones pero el costo por arreglar los motores, le costará unos 5 mil pesos por cada unidad.

“Fue muy rápido, logré sacar con la ayuda de voluntarios una lancha, una persona prestó su jeep y la amarramos, con la segunda tardamos más en recuperarla, como veíamos la proa de la embarcación, nos abocamos en ayudar a otros compañeros que estaban en una situación más difícil”, añade Hipólito León.

Aldegunda Ruiz Santiago propietaria de la embarcación Jania, no pudo contener el llanto, dice que le costará como a muchos de sus compañeros alrededor de 25 mil pesos en recuperar lo perdido, “Hemos perdido las artes de pesca. Necesitamos el apoyo del gobierno municipal y de las autoridades estatales para poder reiniciar nuestro trabajo, porque tan sólo de esta lancha depende el sustento de cuatro familias, de los cuatro pescadores que trabajan en ella”.