Istmo: un mes de terror; gobernar entre escombros y dolor

Ha sido, literalmente, un mes de terror. Dos sismos, más de seis mil 500 réplicas; lluvias, inundaciones. Dolor, frustración, angustia, temor, psicosis, no alcanzan a describir la tragedia de los istmeños.

Crisis que se conmemoró este sábado con al menos tres fuertes réplicas, que volvieron a poner a la gente a rezar. Por la noche, a las 20:21 horas, otro más, ahora con epicentro en los Valles Centrales, Cuilápam de Guerrero.

Faltaban escasos minutos para la media noche del 7 de septiembre. Había sido un día tranquilo, en calma; apenas pasaba la tormenta política del día anterior entre la Sección 22 y policías, por la visita del Presidente Enrique Peña Nieto.

“¡Está temblando! ¡Está temblando! ¡Salgan!”… El grito se repitió en el ocaso de ese jueves fatídico. Calles y pueblos enteros en la desesperación. Desvelos.

La mañana del día 8, el terror despertó por las calles de Juchitán, Tehuantepec, Unión Hidalgo, Asunción Ixtaltepec, Ciudad Ixtepec… Por doquier la devastación, la zozobra; 45 muertos, el primer saldo en las primeras horas del viernes siguiente.

Apenas despuntaba el día; apenas asomaba la tragedia, cuando el Presidente Peña Nieto regresó a Oaxaca, segunda visita en menos de una semana. Al lado del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, recorrió las zonas y conoció la tragedia.

Minuto a minuto, el dolor, la crisis, el terror avanzó. El joven gobernante, vive desde hace un mes, literalmente, en el Istmo, para recorrer palmo a palmo calles, templos, escuelas, casas siniestradas. A un mes, el reto es mayúsculo.

Paulatinamente, secretarios del gobierno federal también se han incorporado a las tareas de atención al desastre, incluyendo a la zona Mixteca, que también fue devastada el pasado 19 de septiembre por un temblor de magnitud 7.1.

En el caso del Istmo de Tehuantepec, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano efectuó un censo y según las cifras preliminares, 70 mil 477 viviendas registran daños; de ellos 14 mil 352 hogares tienen pérdida total; 35 mil 84 presentan daño parcial habitable y 21 mil 41 con daño parcial no habitable.

La semana pasada, Peña Nieto y Murat Hinojosa, iniciaron el programa de entrega de apoyos para damnificados, a través de tarjetas bancarias. A quienes sufrieron pérdida total de sus viviendas, se les otorgará 120 mil pesos en cuatro mensualidades; a quienes tuvieron daños menores, 30 mil pesos.

La tarea titánica de la reconstrucción apenas empieza, y según las autoridades, en diciembre ya se estaría regresando a la normalidad.

Sin embargo, el terror no cesa. A un mes del fatídico 19 de septiembre, al menos tres temblores se presentaron en el Istmo y por la noche, uno en Valles Centrales. Nadie duerme. La naturaleza ruge. El hombre reza.

Joana Suárez

1 Comentarios

  1. Asi es tal como lo describes desde el 7 de septiembre los istmeños perdimos la tranquilidad y la desconfianza con la madre naturaleza que no da tregua estamos mas preucupados a que horas vuelve a temblar que nuestras casas agrietadas y colapsadas no nos queda mas que esperar no podemos luchar con algo imposible.

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