Al menos 10 muertos, 20,000 evacuados y 2,000 inmuebles destruidos es el saldo hasta el momento.

California fue declarada en emergencia tras los devastadores incendios que iniciaron el domingo en la noche y que el lunes había cobrado ya la vida de diez personas.

Los incendios de estos días han sido catalogados como una de las peores de la historia de esta región conocida como el “Wine Country” (país del vino). Casas enteras, viñedos y depósitos en Napa fueron tragados por la tormenta de fuego, de acuerdo con testigos.

El lunes, 20,000 personas fueron evacuadas y 2,000 inmuebles quedaron destruidos. El gobernador de California, Jerry Brown, firmó un decreto de emergencia que abarca ocho condados y pidió al presidente Donald Trump que declare estado de “desastre mayor”.

El decreto de Brown ordena a todas las agencias del estado y a la Guardia Nacional a colaborar en el combate de los 18 grandes incendios.

En la carta a Trump, el gobernador explicó que los incendios “crecen rápido y sin control”, se “expanden de manera errática” arrasando por ahora con 32,000 hectáreas y 2,000 casas “catastróficamente destruidas”.

“Esperamos que la destrucción escale, impactando tanto residencias como infraestructura pública”, indicó la misiva. “He determinado que este incidente es de tal severidad que la respuesta efectiva va más allá de las capacidades del estado y los gobiernos locales afectados y la asistencia federal es necesaria”.

Hasta el momento, Trump no se ha pronunciado sobre los incendios. Sin embargo, el martes en la mañana el presidente estadounidense incluso tuiteó sobre la controversia con los jugadores de la NFL.

The Huffington Post