Joana Suárez

Pescadores y turistas de Santa Cruz Huatulco estuvieron en riesgo hoy al romperse los cabos que ataban un enorme crucero que llegó por la mañana al muelle, con unos dos mil pasajeros.

Debido a los fuertes vientos y a que la Capitanía de Puerto de Huatulco no alertó a los tripulantes del “Nieuw Amaterdan”, el enorme barco estuvo a punto de golpear la playa, pues se separó unos 15 metros del muelle.

De acuerdo con reportes en redes sociales, con un ancla y las máquinas en operación, la tripulación realizó maniobras para estabilizar el crucero.
Según fuentes internas, la Capitanía no pudo medir la velocidad del viento debido a que tiene averiados los instrumentos.

Tras las maniobras, la calma volvió al barco mientras los turistas paseaban por la bahía de Huatulco.