Magisterio irracional

Dos fuertes sismos han azotado a Oaxaca, durante septiembre, con más de siete mil réplicas; tormentas tropicales e intensas lluvias; daños multimillonarios por casas, oficinas, escuelas e iglesias; más de 300 municipios devastados… y al magisterio estatal sólo se le ocurre movilizarse.

Este viernes 13 de septiembre tienen contemplado marchar masivamente en la capital del estado y la próxima semana, parar tres días para bloquear carreteras y oficinas.
¿El motivo? La Sección 22 que se aglutina en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, organismo civil caracterizado por su beligerancia y por negociar prebendas, ahora “abanderará” a los afectados por los sismos y, para no variar, exigirá respuesta a sus demandas.
¿Tiene razón el magisterio? Nadie duda que todos, todos, quisiéramos que la pesadilla para mixes, istmeños y mixtecos ya pase; que ya se comenzara la reconstrucción; que la gente ya no viva en las calles, entre polvo e inundaciones; que los más humildes recuperen sus bienes; que la ayuda llegue pero ya, y que como por arte de magia, desaparezcan todas las tragedias y dolores. Ayudamos, rezamos, oramos, lloramos, por los que sufren…
Y a la Sección 22 que encabeza el profesor Eloy López Hernández, sólo se le ocurre marchar y protestar. Después de todo, lo ha hecho por cualquier causa, hasta por Ayotzinapa o Nochixtlán, cuyas causas ya olvidó porque ya no son redituables.
Como cualquier político, luego del primer sismo, el 7 de septiembre, la dirigencia del magisterio instaló centros de acopio, presuntamente pidió ayuda a otras secciones del CNTE; como cualquier político, dio banderazo de salida a su caravana de víveres; como cualquier político, sus líderes se tomaron la foto y videos repartiendo la ayuda en comunidades istmeñas; pero una semana duró el efecto propagandístico; hoy ningún maestro o maestra está dando la ayuda.
En cambio, desde la semana pasada comenzaron a azuzar a maestros y padres de familia para “exigir” el dictamen de Protección Civil a escuelas; han cerrado vialidades, han tomado oficinas, han puesto a sufrir a los niños tomando clases en la calle; han hecho de todo para llamar la atención.
Las autoridades, Protección Civil y el IEEPO, han hecho lo poco que han podido ante el escaso personal especializado y la gravedad del daño a instituciones; pero eso no lo entiende la Sección 22 y solamente quiere más y más; solamente busca más y más para sí; no para otros; sólo busca reflectores y pretextos de presión para seguir disfrutando de sus excesivas canonjías.
¿Está dispuesto el magisterio a recorrer escuela por escuela para ayudar a revisar daños y realizar dictámenes? La respuesta es no, lo sabemos todos; ¿está dispuesto el maestro a tomar la pala, el pico, la cuchara y el plomo para ayudar a la reconstrucción? También la respuesta es no.
Acaso lo harían, otra vez, para la foto, pero nada más. Su primera medida ha sido presionar al gobierno; la segunda medida será pedir cuotas a los padres de familia para que cooperen en la compra de materiales; la tercera, “supervisar” que se hagan los trabajos, y la cuarta, perder el tiempo y días-clase, en perjuicio, para variar de la educación de la niñez.
¿Ha protestado la Sección 22 porque no ha habido clases durante más de un mes en más de tres mil escuelas? La respuesta también es no y no lo hará, porque los más de 80 mil maestros prefieren la holgazanería, o en su caso los afectados en el Istmo o la Mixteca, optaron por atender sus propias contingencias, familiares o personales.
En la ciudad de México se han dado lecciones de solidaridad civil, en 1985 y 2017, que incluso han rebasado a las autoridades, en cuanto a organización y apoyos. ¿No es la bandera de solidaridad la del magisterio? ¿Ha encabezado a grupos civiles, ha hecho una revolución civil que levante manos y pies para apoyar a los más necesitados? La respuesta, lamentablemente, sigue siendo no. Al magisterio sólo le interesa ganar-ganar, así sea por encima del dolor y la tragedia.

NIMIEDADES

1.- No cesan la violencia y los asesinatos en el estado; ¿y la SSPO?

¿Alguien sabe dónde están las autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Policía Estatal? Los primeros días de la contingencia presumieron que ayudaban, descuidando de manera todavía más grave la seguridad; después, nada. Y ahora, siguen sin cesar los crímenes: cuatro mujeres asesinadas de manera violenta en varias comunidades; ejecutado el miércoles en Juchitán; dos ejecutados el lunes en Huautla; un AEI ejecutado en María Lombardo el domingo; dos estudiantes asesinados en Putla. Algo anda mal JOSÉ RAYMUNDO TUÑÓN JÁUREGUI, crisis que se agravó con el operativo fallido el 7 de septiembre, durante la visita presidencia.

2.- Transportistas, otra vez, sitian Oaxaca y dañan a otros

Otro sector insensible, que sólo quiere todo para sí, es el de transportistas, a los que FRANCISCO GARCÍA LÓPEZ no ha podido controlar desde la Sevitra; un cambio en esa área se antoja en el segundo año de gobierno, porque los taxistas del centro y foráneos hacen y deshacen, amenazan, bloquean, golpean, aplican su ley, y no pasa nada. Miles se concentraron el lunes en Ciudad Administrativa, para amenazar. Y no pasa nada.

3.- Gobernador a pie todos los días; ¿y los demás funcionarios?

El gobernador no ha tenido un día de descanso a raíz de la tragedia, un día está en tres o cuatro comunidades del Istmo; otros días va a la Mixteca, luego a la Cuenca por inundaciones; va después a la Sierra Juárez para atender contingencias… ¿y los demás funcionarios? RAÚL BOLAÑOS CACHO CUÉ regresó a presumir sus actividades en boletines; el titular de Protección Civil, HELIODORO DÍAZ ESCÁRRAGA, agazapado, escondido, medroso, sin estrategia, como si tuviera miedo de algo o de alguien; absolutamente cerrado en información. Sí, se antoja un fuerte cambio en el gabinete a partir de este 1 de diciembre.

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