Contrario a lo que se pensaba, el derrumbe de los tres primeros edificios afectados por el S19 será gradual, lento y conllevará la aplicación de tecnologías tradicionales en materia de construcción como topógrafos al igual que otras técnicas de vanguardia, como un escáner en tercera dimensión que evalúa las estructuras de los edificios dañados. A continuación, los detalles de demolición por caso.

Génova 33, Zona Rosa.

El inmueble de diez pisos y planta baja se encuentra en etapa de planeación y preparación para su derrumbe. Información obtenida y constatada por HuffPost México señala que los trabajos comenzaron de manera conjunta entre la secretaría de Obras y Servicios capitalina (Sobse) y el administrador del lugar quien contactó a los arrendatarios de los tres locales y las 28 oficinas que alberga, una de las cuales es la sede capitalina del Consejo Mundial de Boxeo. A

todos se les asignó horarios específicos para que acudan a retirar pertenencias, documentos y computadoras. Solo algunos muebles serán sacados en función de su peso, el resto no.

 

Los primeros en arribar -desde el miércoles- fueron los empleados de una pizzería ubicada en la planta baja; sacaron ventiladores, alimentos y refrescos entre otros. En el caso de una sucursal de Krispy Kreme. que se localiza junto, los empleados de la cafetería recién se percataron que fueron víctimas de un saqueo: dinero, computadoras portátiles y hasta bolsas de café fueron robadas en alguno de los días posteriores al sismo. Los ladrones no se llevaron las donas.

En los días jueves y viernes llegaron los arrendatarios de los pisos uno al cinco. El propietario del edificio, Jaime Weingarten, también se presentó para recuperar documentos, fotografías y otros de su oficina.

Mientras ellos realizaban esta labor un grupo de trabajadores (dirigido por la Sobse), laboró en los primeros pisos del inmueble para el retiro de materiales como aluminio, vidrios, muros de tabla roca y otros. El objetivo es sacar todo material ajeno a la construcción para facilitar el proceso de demolición que se prevé sean solo estructuras de concreto para generar escombro limpio.

Por el momento no ha sido posible trabajar en el sótano del edificio que se encuentra inundado por una fuga de agua que no ha sido posible reparar.

La Comisión Federal de Electricidad suspendió la energía eléctrica del inmueble, retiró los medidores de luz y cableado eléctrico para coadyuvar con el grupo de protección civil y bomberos que retiró el tanque estacionario ubicado en el techo del inmueble, no sin antes sacar la totalidad del gas que contenía.

Dado que el número total de edificios que serán derrumbados rebasa al gobierno capitalino y a la Sobse, los trabajos se realizarán con el apoyo de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción. En el caso de Génova 33 personal de grupo ICA analizó este edificio y sus aledaños con el uso de un escáner de tercera dimensión que revisa a detalle la infraestructura de las construcciones. Esto es por así decirlo, una forma de desnudarlos para detectar sus puntos fuertes o débiles.

Tras el escaneo realizado por un equipo FARO Focus3D, un escáner láser terrestre (TLS) de medición por rebote y de alta velocidad, toda la información se ensamblará -a manera de rompecabezas- en una computadora; así podrán obtener una visión global de la zona y otra individual de cada edificio. Con ello se tomarán decisiones relacionadas con la demolición que se realizará piso por piso, de manera manual, mazo en mano. Esto para reducir riesgos o daños secundarios a los inmuebles y negocios cercanos que no resultaron afectados con el sismo.

Aquí hubo varios departamentos y el lugar cuenta con cinco niveles (planta baja y cuatro pisos más azotea). La planeación de su derrumbe está a cargo del ingeniero Gerardo Báez, subdirector general de construcción de obras para el transporte de la Sobse. Él participó en los trabajos para terminar de desplomar el inmueble de Álvaro Obregón 286 donde murieron 49 personas, así como de edificio colindante (el número 284).

“Trabajaremos de manera manual porque hay que desarmar tinacos, tanques de agua, gas y jaulas; hay que quitar el entortado y demoler lozas a mano para bajarlas con grúa en tramos de tres metros por tres que haremos pedazos a nivel de piso. Tendremos dos grúas de 60 toneladas a las cuales los trabajadores se amarrarán con líneas de vida para mantenerlos asegurados”.

En entrevista con HuffPost México, Báez precisó que primero trabajarán en la azotea y los niveles tres y cuatro. Después en los pisos dos, uno y planta baja. En la banqueta colocarán una cama de tepetate donde subirán dos retroexcavadoras. Una detrozará las lozas con su martillo neumático y la otra levantará el escombro que se genere y lo conducirá a los camiones de volteo.

Al igual que en Génova 33, el martes comenzaron los trabajos de reconocimiento por lo que se cortó la luz del inmueble sin afectar las casas y manzanas aledañas. Para el estudio de las construcciones no se requirió el uso del scanner 3D sino un monitoreo topográfico convencional. “Porque la mayoría son casas habitación, no inmuebles de más de diez pisos. En este caso se revisó casa por casa para ver si están desplomadas o asentadas. Respecto al edificio que demoleremos ya determinamos hacia dónde está desplomado y cómo están desplomadas sus columnas y lozas. Según nuestros cálculos, en dos semanas estará limpio el lugar”.

En este inmueble de planta baja y seis pisos -ubicado en calzada de Tlalpan con dirección al Centro Histórico-, los trabajos de derrumbe no estarán a cargo de la Sobse sino que recaerán en el propietario del inmueble, un particular del cual no se proporcionó nombre por su derecho a la privacidad. Báez señaló que “la última información que tengo de la Comisión de Emergencias es que el edificio está asegurado por lo que el propietario se hará cargo de los trabajos pertinentes. Nosotros como autoridad solo haremos el acompañamiento y la orientación para que se haga de manera correcta”.

En este sitio el gobierno capitalino resultó afectado indirectamente como inquilino en algunos de sus pisos donde residían sus oficinas de la Secretaria del Trabajo y la subsecretaria del Sistema Penitenciario. El gobierno federal también se vio perjudicado al tener que informar con una manta el cierre de las oficinas del ISSSTE que aquí se localizaban.

* The Huffington Post México