Entre más se empecinan sus adversarios en destruir a Ricardo Anaya, más se evidencia que no existen los suficientes elementos para cargarle los muertos que le intentan endosar. Y eso le da un blindaje mediático

Lo último fue un madruguete que Anaya les dio a quienes intentaban exhibir presuntas cuentas en el extranjero de la familia de su esposa. Pero le filtraron la información y operó a la ofensiva.

Subió a las redes un video en el que daba los pormenores de lo que intentarían filtrar en medios, exponiendo los detalles de los documento y explicando con toda claridad las falsedades de las acusaciones.

Se trataba de denunciar que la familia de su esposa tenía cuentas en España, para hacer creer que esos dineros provenían de oscuras componendas políticas a partir de su gestión como dirigente nacional del PAN. Pero la explicación no deja lugar a dudas.

Anaya se les adelanto dando santo y seña de esas cuentas, que eran de sus suegros,  pero que tenían una explicación: su familia política es de origen español, tienen una inmobiliaria y negocios en España desde 1979 y es lógico que posean cuentas en las que asientan sus actividades mercantiles.

Lo que el presidente del PAN terminó por confirmar es la existencia de una campaña bien orquestada para hacerlo ver como un corrupto, que no tiene manera de explicar lo que intentan exhibirle como un enriquecimiento inexplicable.

El objetivo es neutralizarlo como uno de los tres líderes del Frente Opositor. Pero sobre todo aniquilarle las aspiraciones de ser el candidato presidencial de ese bloque.

No le perdonan que tan pronto relevó a Gustavo Madero al frente del PAN las estrellas se le alinearon al llamado Joven Maravilla para jugar un papel central en la sucesión presidencial.

En sus primeras apariciones mediáticas superó a Manlio Fabio Beltrones. Vinieron luego los resultados electorales de junio del 2015 que colocaron al PAN en la punta de las preferencias.

A pesar de las denuncias de que es tirano, exhibió la capacidad para hacerse de aliados que le garantizaran el control que culminó con la renuncia de Margarita Zavala.

Sobrevivió a los ataques que lo acusaban de enriquecimiento inexplicable con terrenos y naves industriales en Querétaro. Y cuanta acusación le sale la enfrenta de cara a las redes y a los medios tradicionales.

Anaya se da el lujo de modificar acuerdos con Los Pinos, como el que se tenía originalmente para apoyar la designación del nuevo Fiscal de la Nación, en una operación que al revertirla le redituó grandes dividendos, no solo a él sino al Frente Opositor.

Lejos de perjudicarlo, sus adversarios le están haciendo un favor a Ricardo Anaya. Porque como dice el refrán, fuerza que no te destruye, te fortalece. Y el presidente del PAN va acumulando rounds a su favor.

Algo mas contundente tendrán que intentar los que buscan sacarlo de la jugada, porque  ya no habrá quien lo detenga. Será el candidato de un Frente Opositor que acapara los reflectores rumbo al 2018.