La discusión sobre el adecuado diseño de una Fiscalía General podría quedar en vilo lo que resta del sexenio.

La renuncia irrevocable que presentó Raúl Cervantes inesperadamente ante la Junta de Coordinación (Jucopo) del Senado, el pasado 16 de octubre, como titular de la Procuraduría General de la República (PGR) evidencia el desgaste que él ya tenía.

Pero no sólo eso, también pone de manifiesto deficiencias sustantivas en la operación de la PGR, donde desde el sexenio de Miguel de la Madrid, no ha habido un titular que dure los 6 años en el cargo, además de los invisibles avances en investigaciones como los casos de corrupción de Odebrecht o los asesinatos y desapariciones rampantes en México.

Para el doctor Marco Fernández, profesor de la escuela de Gobierno del Tec de Monterrey e investigador de México Evalúa, la renuncia de Cervantes se da en un contexto de desgaste, pues desde un inicio tuvo fuertes cuestionamientos, tanto de la sociedad civil como de la oposición, sobre sus antecedentes partidistas y la falta de garantías para inhibir la tentación de politizar la justicia.

A diferencia del coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa, quien dijo que tras la renuncia, Cervantes aún podría buscar ser Fiscal General, el especialista señala que es muy difícil imaginar un escenario de esa naturaleza, precisamente por los señalamientos que sobre él recaían.

“La crítica más importante que se hizo sobre el nombramiento (de Cervantes) es que lo que el país necesita es garantizar que las personas que lleguen a esos puestos, no sean percibidos como agentes que estén permitiendo la politización de la justicia y un nombramiento con los antecedentes partidistas como los del hoy exprocurador, senador, Cervantes, no daban certidumbre para ello y eso no ha cambiado ni va a cambiar su condición de destacado militante del PRI”, acota el experto.

Asimismo, deben considerarse las situaciones que han quedado irresolubles o con pocos avances, como los señalamientos de corrupción de Odebrecht, pues a diferencia de otros países donde se está avanzando en las investigaciones, en México no queda claro cuáles son; lo mismo ocurre en los casos de desapariciones forzadas y asesinatos.

Mientras observamos que en países como Ecuador están poniendo presión sobre el vicepresidente o en Perú sobre el presidente, en México no vemos ningún resultado al respecto por parte de la Procuraduría.
Hay distintos asesinatos que se han cometido que, lamentablemente, no han sido resueltos, en ese sentido también había muchísimos pendientes de los resultados de la institución”.
Para Fernández, esos pendientes reflejan deficiencias sustantivas de la forma en que está funcionando la institución y revelan los costos que México enfrenta por no construir correctamente instituciones para la procuración de la justicia, la prevención, la investigación y el castigo de los distintos delitos.

Prácticamente, la gran mayoría de los delitos que se cometen en nuestro país, quedan impunes, por problemas serios del diseño de la Fiscalía General, de la ausencia de una verdadera carrera ministerial, de la falta de capacitación de los elementos para hacer investigaciones puntuales y ahí están las consecuencias.”
CERVANTES, REBASADO

Aunque hay grandes deudas en la procuración de justicia, el investigador reconoce el esfuerzo de Cervantes para iniciar con las aprehensiones de algunos exgobernadores, aunque, apunta, no queda claro, cuál ha sido la cooperación que tuvo la PGR con las procuradurías locales para lograr las detenciones.

La queja reiterada que observamos, por ejemplo en Nuevo León o Chihuahua, donde casualmente gobiernan partidos de oposición, es la falta de cooperación de las autoridades federales para poder integrar las investigaciones.
En el caso de Veracruz, claramente el tamaño del escándalo nacional ante los evidentes problemas de corrupción que cometió el exgobernador Duarte, creo que sí crearon la presión suficiente para, no había de otra, entrarle al asunto en ese caso.
Aunque recalca que sí hay cuestionamientos al desempeño del hoy exprocurador, el problema lo trasciende, pues revela la necesidad de una discusión verdadera sobre cómo diseñar de forma distinta la Fiscalía General.

“El problema es que nunca nos hemos dado como país una verdadera institución que establezca las bases de investigación, que tengan los ministerios públicos, la capacidad de allegar bien los elementos para llevarlos ante un juez y poder procesar a aquellos que cometen delitos.

Todos esos defectos han estado siendo cada vez más visibles en los lastimosos casos de impunidad que retrata el país y a los que el hoy exprocurador no contribuyó a su solución de manera sustantiva.”
IRRESPONSABLE DEJAR SELECCIÓN HASTA 2018

El presidente Enrique Peña afirmó el pasado 16 de octubre que no hay condiciones para designar al nuevo Fiscal General de la República, por lo que estimó que ese nombramiento deberá concretarse después de las elecciones de 2018, sin embargo “pensar que esto sólo se trata del nombramiento es una visión muy obtusa, es no entender todos los problemas del diseño actual de la Fiscalía y que para corregirse requieren de una verdadera reforma constitucional”, revira Fernández.

Me parece una irresponsabilidad (del Presidente), porque lo que necesita el país, más allá del nombramiento de la persona, es en verdad entrarle a la discusión del diseño de una Fiscalía que pueda arrojar buenos resultados y eso pasa por una discusión integral de la reforma, de entrada al artículo 102 y 116 constitucional.”
El artículo 102 establece los procedimientos de cómo se va a nombrar al Fiscal y, para que pueda funcionar el resto de la reforma a lo largo del país, se necesita establecer la disposición constitucional para que las procuradurías de los estados sigan el mismo modelo, de ahí la necesidad de modificar el artículo 106, explica el profesor.

EN RIESGO LO QUE RESTA DEL SEXENIO

Para el investigador de México Evalúa lo dicho por el presidente Peña Nieto es una tentación para la clase política, tanto la del gobierno como la de oposición, para no entrarle al tema en lo que resta de este sexenio.

Con franqueza quisiera pensar que esto va a ser distinto, pero yo veo muy difícil que se le vaya a entrar a ese tema durante lo que resta de este sexenio.”
Señala que aunque la oposición manifiesta estar dispuesta a discutir el diseño de la Fiscalía General, hasta ahora no hay acciones concretas ni en la cámara de senadores ni de diputados, más allá del bloqueo del pase automático a Cervantes.

En el caso del PRI, en una reunión un día antes del temblor del 19 de septiembre, decían no ver condiciones para entrarle a una discusión de reforma constitucional en la materia.

Y en ambas actitudes, dado el tamaño de crisis de impunidad que se tiene, se refleja una mezquindad electoral mayúscula, porque en vez de estar tratando de realmente poner los intereses del país, como tantas veces se llenan la boca en decir, no le entran al asunto, porque ya están pensando los diputados si van a poder ser senadores, los senadores si van a poder ser diputados o presidentes municipales”.

* The Huffington Post México