Es oficial: si quieres vivir más, tienes que moverte.

Un estudio publicado en The Lancet señala que el ejercicio mínimo que tienes que realizar a la semana para incrementar tu longevidad son 150 minutos. También indica que las actividades diarias, como limpiar y usar la bicicleta para ir al trabajo, sirven tanto como los entrenamientos programados para llegar a este objetivo.

Un grupo de investigadores entrevistó a personas de entre 35 y 70 años para saber sobre su actividad física y observar los resultados. Entre 2003 y 2010, más de 140 mil participantes de 17 países completaron un cuestionario sobre la cantidad de minutos que dedicaron a una actividad física durante la última semana. Los investigadores revisaron su estado de salud y durante un tiempo de siete a nueve años después de la entrevista.

La gente que se ejercitaba al menos 150 minutos a la semana tenía 28% menos riesgos de morir y un 20% menos de padecer una enfermedad del corazón. La gente que se ejercitaba más que eso (al menos 750 minutos a la semana) tenía un 20% menos de riesgo de morir. Los resultados coinciden con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que es la de 150 minutos de una actividad moderada a la semana para mejorar la condición física y reducir el riesgo de muerte.

Los autores del estudio señalan que aunque la mayoría de los estudios entrevistan a personas de países con un índice de ingresos altos, en donde el ejercicio es una actividad recreativa, como la clase de spinning, este estudio también incluyó a países con ingresos bajos y medios en donde el ejercicio es parte de la vida diaria, como ir en bicicleta al trabajo. Los resultados indicaron que no importa qué tipo de ejercicio hagas.

Caminar, el trabajo de casa y tener un trabajo activo alargan tu vida siempre y cuando realices 150 minutos a la semana.

“Lo más importante es que cualquier actividad es buena”, dice el autor del estudio Scott Lear, que dirige investigaciones del sistema cardiovascular en el Hospital de St. Paul en Vancouver, Canadá. “No importa cómo lo etiquetemos, nuestro cuerpo lo ve de la misma forma… Caminar puede ser tan bueno como una hora de jardinería o cortar el pasto”.

El entrenador de fitness grupal Josh Carter también quiere acabar con la idea de que el ejercicio tiene que ser difícil o caro para que sea efectivo.

“El movimiento es el movimiento”, dijo a HuffPost Carl, el dueño de Fit Body Boot Camp. “No tiene que ser difícil, ni tienes que reorganizar tu vida. Yo le digo a la gente que sólo se levante media hora antes y salga a caminar sólo para empezar. Usa las escaleras, estaciónate lejos. Son dos minutos aquí, y cinco allá, pero todo sirve”.

¿Quieres encontrar la forma de agregar 150 minutos de actividad a tu semana? He aquí algunas opciones cero caras que puedes probar.

Camina en vez de tomar un coffee break.

En lugar de ir al Starbucks, “la mayoría de mis empleados usan sus descansos de 15 minutos para caminar por el estacionamiento”, dice Carter. “Hablan, se ríen, lo que sea. Sólo haz funcionar tu corazón”.

Recorta a la mitad tu tiempo de Netflix.

Piensa en lo que puede pasar si das una vuelta caminando rápido en lugar de ver otra vez un episodio de “Game of Thrones”.

“Si la gente empieza a ponerle más atención a la salud, como lo hacen con los maratones de Netflix, aunque sólo sea la mitad, seguro van a ver resultados”, dice Carter.

Camina, anda en bicicleta o corre.

El estudio habla de transportación activa como una de las principales formas de en la que los participantes ejercitaban inintencionadamente sus cuerpos para prolongar su vida. Caminar al metro o subir escaleras sirve. También correr al trabajo o ir en bicicleta a la tienda.

A muchos de nosotros nos gustaría más practicar yoga o correr si se tratara de un evento social. Así es que consigue un compañero, y prolonguen juntos sus vidas. Sus cuerpos y sus mentes se los agradecerán.

* The Huffington Post México