Fiel, infiel, ¿y tú, quien eres?

El tema de la fidelidad por parte de los hombres, causó polémica entre algunos de mis amigos que fueron tan amables de contestar una encuesta que les hice para conocer más sobre lo que ellos piensan al respecto, porque la percepción de una mujer,  es muy diferente, y nada como ellos para aclararnos el punto.

Yo les solicité que me ilustraran con su sabiduría y experiencia: a) si los hombres siempre son infieles, aunque estén mega enamorados, o b) sólo lo son cuando están medio enamorados o cuando ya les pasó la emoción. Y les puedo comentar que de mi universo de amigos que me contestaron, el 51% dijeron categóricamente que la infidelidad era parte de la naturaleza de los hombres. De plano. Muchos coincidieron en señalar que aunque estén tremendamente enamorados, si tienen una oportunidad, no la desaprovechan. Incluso hubo quienes mencionaron que quien no era infiel, era gay. ¿Será cierto?

Hubo un amigo que me comentó que no dejara de recordar que ‘los hombres son de Marte, las mujeres de Venus’, ¡Qué tal! Y tiene toda la razón. Las mujeres pensamos con el corazón (está bien, casi, la mayoría) y ellos, claro que piensan con su instinto.

Alguien puntualizó que la infidelidad era ‘parte del equilibrio del hombre’, que eso significaba que amaba a su familia y que (ojo) ‘solamente una infidelidad era una relación que satisfacía las necesidades que no se cubrían con la pareja’. No cabe duda que los hombres tienen su muy personal punto de vista.

Y muchos de ellos, coincidieron en mencionar que otro de los factores para ser infieles era la monotonía que tenían en casa y que también influía que esa emoción inicial se perdía, lo que daba pie a que buscaran ‘emociones nuevas’.

De igual manera, el 27%  mencionaron que no se podía generalizar. Esos para mí, son los ecuánimes. Y tienen sus razones y muy válidas. Uno me comentaba que ‘somos iguales en estos tiempos de equidad aclamada y reclamada’ y que efectivamente, había hombres y mujeres fieles e infieles. Bien casados y contentos con sus matrimonios que no cambiarían por nada, pero….. felizmente infieles.

Y sólo el 22%, me remarcó que la fidelidad era básica para ellos. (¡Yo quiero uno de esos!). Alguien me dijo que: no hagas lo que no quieres que te hagan. Otro amigo, me detalló que cuando estás completamente enamorado, el ser infiel, ni siquiera es opción, vaya. Y eso debería de ser, pero por siempre, digo.

Esos, sí que se cuentan con los dedos de la mano, pero mi percepción personal, es que tienen muy desarrollada su seguridad y han trabajado mucho más su crecimiento interior, y para ellos, de mi parte, ¡un aplauso!

Uno de mis amigos entrevistados, me refirió algo que es justo lo que todas las mujeres quisiéramos: ‘la pareja debe trabajar en la relación, para que esta sea de crecimiento mutuo, pasión, diálogo, adaptación y aceptación’. Mejor plasmado, no pude haberlo hecho yo.

Y antes de que me pregunten, les voy a contestar: ¿Yo? Soy felizmente fiel, a mí misma.

1 Comentarios

  1. Miguel Angel Maldonado Cortés noviembre 5, 2017 at 07:39

    La conclucion, segun entiendo es y sera ! Lo que hago es lo mejor que existe.!

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