Vuelven los fantasmas: La Máquina fue goleada en la BUAP

Los Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla hicieron ver mal a Cruz Azul y los golpearon por un abultado 3-0, pero eso no fue todo, pues Julián Quiñones se reencontró con el gol luego de los problemas extra cancha en los que se vio inmiscuido. Por si fuera poco, Lucero Álvarez regresó a las canchas tras su lesión y participó durante 45 minutos, mismos en los que bajó la cortina.

El Lobo feroz aúlla fuerte en casa. La Máquina debe meter fuerza a su motor si quiere afianzarse en la liguilla.

EL JUEGO

Los Lobos de la BUAP demostraron que en su guarida son feroces. Desde muy temprano en el cotejo se fueron a la ofensiva ante un Cruz Azul que parece ir en declive desde la derrota ante América en el Clásico Joven.

Con dudas se vio la zaga cementera. Apenas en la primera salida desde el fondo entregaron la esférica en favor de Julián Quiñones. Desde media distancia, el delantero intentó, pero la pelota se fue por un lado. El Canis Lupus es territorial.

Luis Advincula estuvo muy activo por la banda derecha y sus desborde dieron resultado. Centro pasado por derecha, la última línea celeste cortó la trayectoria y tras una serie de rebotes, la caprichosa llegó a los pies de Quiñones que simplemente golpeó la pelota al fondo de la red ¡Aullido del Lobo!

Con el rival herido, la encomienda fue atacar más y liquidar. Jonathan Fabbro realizó una jugada individual por el centro del campo, filtró para Julián y con el balón adelantado, Corona se hizo de la redonda. El colombiano se quedó con las ganas.

El motor de la Máquina tardó en carburar. Francisco Silva intentó con el balón parado. La comba pareció vencer  a Villalpando, pero el meta se tendió de forma espectacular para desviar la trayectoria.

Los Licántropos se si rieron agredidos y fueron encima una vez más. El hambre de Quiñones se hizo presente de nuevo. Desde tres cuartos de cancha probó a Jesús Corona. El seleccionado nacional mandó a tiro de esquina de manera increíble.

El Lobo volvió a morder. Desde el saque de banda generaron la oportunidad. Jonathan Fabbro ganó la espalda de un rival para que sus compañeros le cediera la redonda una vez en movimiento. En el mano a mano, el jugador de la BUAP fue mejor. ¡Aullan más fuerte!

Cruz Azul no se quiso quedar de brazos cruzados. El Español Edgar Méndez se fue al ataque. En su recorrido se sacó de encima a tres rivales y se animó a disparar. La redonda por encima.

La polémica llegó una vez más al juego de los pupilos de Jémez. Méndez fue derribado en el borde del área. La falta se sancionó afuera. Los Cementeros reclamaron airadamente, nada pasó.

El complemento cambió las cosas. Cauteruccio y Giménez a la cancha para intentar revertir el marcador. Cruz Azul fue más, pero no encendió.

Lobos se dio el lujo de darle minutos a Lucero Álvarez, portero que en la jornada dos salió lesionado.

Bien parada, la zaga evitó a toda costa que la armada celeste pudiera hacer de las suyas. Jugada generada por la banda derecha con Edgar Méndez. En la olla, la redonda dio una serie de rebotes entre ofensivos y defensores. Cauteruccio fue el último en tocarla con búsqueda de la red. No lo logró. Los embates de Cruz Azul fueron insuficientes ante el orden de la manada.

Los Lobos aún se tenían una guardada. El contragolpe fue su arma y les dio resultados. En el área cementera, Julián Quiñones volvió a ser derribado y se concedió la pena máxima.  Desde los once pasos, el colombiano cambió la infracción por gol.

Los Lobos demostraron que en su casa se les respeta y de paso hicieron ver que las cosas en Cruz Azul ya no son miel sobre hojuelas. Deberán apretar para asegurar un lugar en la fiesta grande del fútbol mexicano.

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