Este es un sencillo, sentido y muy justo homenaje, que al conmemorar los 47 años de haber alcanzado el anhelado título profesional, le brindan al antigua y glorioso instituto de Ciencias y Artes del Estado, a la calidad y prestigio de aquella Universidad Benito Juárez de Oaxaca y en particular a su inolvidable y siempre querida Escuela de Arquitectura, cuatro jóvenes inquietos y soñadores de aquellos años, hoy convertidos en ciudadanos honorables y dignos, en profesionistas auténticos con amplia experiencia en su ramo y en su momento también destacados catedráticos Universitarios, ellos son los Arquitectos: CELESTINO FELIPE GOMEZ SOTO, ERNESTO ANTONIO PEREZ PUJOL, CARLOS PORFIRIO ALLIER CAMPUZANO Y ROGELIO ARMANDO RAMIREZ MENDOZA.

La historia de la Escuela de Arquitectura:
Algunos testigos presenciales  nos relatan que por acuerdo del entonces Gobernador del Estado, Gral. Manuel Cabrera Carrasquedo, en el año de 1955 el glorioso Instituto de Ciencias y Artes del Estado se convierte en Universidad Benito Juárez de Oaxaca, siendo designado por la Asamblea respectiva como primer Rector el Dr. Federico Ortiz Armengol, posteriormente se convoca a un concurso para obtener el Escudo de la naciente institución, habiendo logrado el triunfo el maestro Alfredo Canseco Feraud, notable pintor y muy reconocido catedrático, hasta la fecha ese escudo sigue vigente y es el oficial, así mismo, se adopta como Himno oficial también, la marcha “LOS ESTUDIANTES”, canto nostálgico que años atrás habían compuesto Don Mario Brena Torres la letra y el maestro Enrique R. Sandoval la música.

Para 1957 el propio rector Dr.  Federico Ortiz Armengol, manifiesta un gran interés por hacer que la Universidad con ya tres años de existencia, tuviera una Escuela de Arquitectura que viniera a satisfacer la necesidad de la formación profesional de jóvenes Oaxaqueños y ponerlos al servicio de la sociedad y de su ciudad y es así, que por acuerdo del H. Consejo Universitario, ese mismo año nace oficialmente dicha escuela.

Acta del consejo

Participan entusiastamente en el proyecto los arquitectos Francisco Calderón Flores y Octavio  Flores Aguillon y el entonces todavía pasante de Arquitectura Enrique de Esesarte Gómez, siendo designado como primer director el mencionado Arq. Calderón Flores y eso no fue más que el justo reconocimiento a quien brindo todo lo mejor de sí para hacer realidad esa escuela y es él a quien se considera su auténtico creador, los tres profesionistas mencionados elaboraron el primer plan de Estudios  y los programas respectivos.

El ya  Director Arq. Calderón Flores invito a integrarse a la escuela a otros distinguidos profesionistas, unos traídos de la ciudad de México y otros radicados en esta ciudad, habiéndose impartido el 15 de mayo de 1958 la primera Cátedra que por cierto fue de Matemáticas, en un pequeño salón del edificio central de la Universidad, curiosamente dicha clase la impartió el Licenciado en Derecho Miguel Jiménez Garay, quien por cierto siempre lo presumía con mucho orgullo, habiendo asistido los cuatro alumnos fundadores: José Márquez Pérez, Francisco José Santibáñez Ramos, Abelardo Soriano Jiménez y el Dr. José Galicia Gatica, los dos primeros dejaron los estudios que cursaban en la Escuela de Derecho para otra vez iniciar en la nueva carrera, el tercero llegó con sus estudios realizados en una escuela Vocacional del Instituto Politécnico Nacional y el cuarto se inscribió ya con la profesión de Médico.

La clase de composición Arquitectónica (llamada después diseño) que era el tronco fundamental del curriculum escolar, en ese entonces era impartida simultáneamente en todo su proceso por los tres catedráticos fundadores, la diferencia de sus respectivos criterios y conceptos formativos, hacían extremadamente difícil aunque no imposible, el avance de aquellos estudiantes en esta materia, por cuestiones personales se retiró de los estudios el Dr. Galicia Gatica y de los otros tres restantes, el único que concluyo satisfactoriamente todas las materias e incluso realizo el servicio social obligatorio, fue Francisco José Santibáñez Ramos, quien por cuestiones muy personales se tituló en la universidad regional de sureste en 1980.

La segunda sede de la escuela de arquitectura fue en el edificio de la escuela de Bellas Artes (Ex – convento de San José) y finalmente se ubicó en la planta baja del edificio del entonces Biblioteca General de estado, localizado en el número 100 de la calle 5 de mayo esquina con la Avenida Independencia de esta ciudad y es aquí en este edificio, donde realizaron todos sus estudios profesionales quienes hace cuarenta y siete años obtuvieron el título de arquitectos: Gómez Soto, Pérez Pujol, Allier Campuzano y Ramírez Mendoza, coincidentemente los cuatro pertenecen a la misma generación que ingreso a la mencionada escuela en 1962, es decir, cuatro años después de su fundación, con muy escasa información sobre la misma y el desconocimiento casi total de los objetivos por alcanzar, sin embargo, fue mayor en cada uno de ellos la alegría y el entusiasmo propios de su juventud, los sueños y los anhelos por lograr y el inmenso orgullo de estar acreditado como Bachiller en Ciencias y Humanidades.

Durante el tiempo en que los cuatro fueron estudiantes universitarios tanto a nivel Bachillerato como profesional, se desempeñaron como Rectores de la institución los distinguidos Oaxaqueños: Dr. Federico Ortiz Armengol, Lic. Fernando Gómez Sandoval, Lic. Alberto Canseco Ruiz, Lic. Agustín Márquez Uribe y el Dr. Mario Pérez Ramírez, siendo este último quien firma por la Universidad los cuatro títulos profesionales respectivos, por su parte en la Escuela de Arquitectura en el periodo 1962-1970, fueron directores: Arq. Francisco Calderón Flores, Arq. Octavio Flores Aguillon, Arq. Rafael Ballesteros Vizcarra, Arq. Armando Villegas Arellano e Ing. Pedro Zarate Loyo.

Es justo reconocer la muy importante labor que en aquella época desempeñaron también otros distinguidos profesionistas, entre ellos: Arq. Mario Ocampo, Arq. Gilberto Espinosa Pascual, Arq. Camarillo, Arq. Martin Ruiz Camino, Arq. Hassan Zain Chamut, Arq. Manglio Aragón Calvo, Arq. Armando Leroux, Arq. Héctor Carranza Palacios, Ing. Jorge Torres Gris, Ing. Anuar Abdala Luna y otros más, que junto a los que después serian miembros de los respectivos jurados de aquellos primeros exámenes profesionales, formaban una espléndida planta de Catedráticos. 

Lo vivido por aquellos jóvenes en el ambiente estudiantil fue algo muy especial, se conjugaban la escasa población de alumnos, el trato firme pero muy amable tanto de Autoridades como de catedráticos, la convivencia casi continua entre catedráticos y alumnos, el apoyo y las complicidades entre compañeros, las bromas, las maldades, los apodos y todo lo demás que es natural y cotidiano en ese mismo ambiente y que después pasados los años, se convierte en algo muy querido e inolvidable.

 

 

Oaxaca, Oax., a 17 de Diciembre  de 2017.
Jorge Alberto Bueno Sánchez.
Cronista de la Ciudad de Oaxaca.
Miembro de la S.M.G.E.
Miembro del S.C.M