– Alimentos, piezas de arte popular y mezcal son algunos de los productos que dos mexicanas reúnen en una colorida caja 
 

La embajadora de buena voluntad de la UNESCO y ganadora del Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum, también tiene a Oaxaca en una caja.

OAXACA, Oax.Oaxaca en una caja, es una iniciativa que reúne los elementos más emblemáticos de la entidad y los lleva a las manos de los habitantes de todo el mundo.

Alimentos gourmet de la Sierra Sur de Oaxaca como mermeladas, moles, salsas y mezcal, piezas talladas por maestros del arte popular, artículos cosméticos elaborados con productos naturales y por mujeres costeñas de Mazunte son algunos de los productos que las coloridas cajas de madera contienen.

Bajo la idea de fomentar el comercio justo, Tabatha Mata Navarro, fundadora y directora de la iniciativa, decidió colocar en una caja de madera las muestras representativas de todo lo que se realiza en las ocho regiones que conforman Oaxaca.

Para lograrlo se acercó a los artesanos y productores de las regiones de los Valles Centrales, Costa, Sierra, Norte, Sierra Sur, Cañada, Cuenca del Papaloapan, Istmo y Mixteca

“Debemos ser respetuosos con las comunidades indígenas; a todas las personas que trabajan con nosotros se les paga de forma inmediata sin regateos” cuenta Tabatha a Excélsior.

Martha Navarro, pintora y madre de Tabatha, se involucró también en la iniciativa; ella se encarga de pintar las cajas de madera con atractivos colores y diseños.

“Mi mayor inspiración son las flores, frutas, los paisajes, el cielo y las aves”, aseguró la artista plástica.

Así, madre e hija consiguen acomodar en una caja de madera portatil un sinfín de artículos autóctonos elaborados por las familias productoras oaxaqueñas.

“La propuesta de valor está conformada por la capacidad creativa del artesano, la exclusividad del producto y los materiales locales”, explica Tabatha Mata.

ORÍGENES

Las emprendedoras arrancaron con Oaxaca en una caja en 2012; en ese entonces las cajas tenían acabados sencillos cuyo contenido estaba limitado a artesanías y mezcal.

Con el paso de los años incorporaron una línea de alimentos gourmet y añadieron ron elaborado en la región de la Cañada, jícaras, tazas y hierbas aromáticas para preparar infusiones.

Rápidamente la popularidad de la iniciativa se expandió. Oaxaca en una caja estaba en boca de todos. El comercio justo que guía a esta propuesta incitó al entusiasmo, y los pedidos fueron inmediatos.

“Los productos colocados en cada caja llevan la firma del artesano y su dirección para que el poseedor —de estar interesado— consiga contactarlo, esto con la finalidad de evitar intermediarios”, sostiene Tabatha.

“Nos sentimos orgullosas de destacar en todo momento el origen del producto; aprovechar como espacios de promoción internet y las redes sociales; y mantener la innovación como señal de vigencia”, añadió la creadora de la iniciatva.

CAUSAS SOCIALES

Tabatha y Martha han colaborado con diversas organizaciones no gubernamentales para crear ediciones especiales de sus cajas, con el objetivo de recaudar fondos para causas sociales; tal es el caso del trabajo realizado con Be Foundation Derecho a la identidad.

Asimismo, después de los sismos de septiembre pasado Oaxaca en una caja resaltó el trabajo artesanal del Istmo de Tehuantepec, la región más afectada por aquel fenómeno natural.

Estas coloridas cajas han llegado a distintos puntos del mundo para dar a conocer la riqueza cultural del estado.

Oaxaca en una caja se ha convertido en uno de los artículos favoritos de los turistas nacionales e internacionales, y también de algunas figuras públicas.

Los 13 modelos han llegado a manos de todos, y la caja denominada Guelaguetza es la más preciada, pues reúne un producto de cada región.

En 2016 el papa Francisco recibió Oaxaca en una caja durante su visita a nuestro país.

Embajadora de buena voluntad de la UNESCO y ganadora del Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum, también es acreedora de este producto.

Patricia Briseiro/Excelsior