Análisis y comportamiento electoral 2018

Si pensamos que México enfrenta un proceso electoral complejo deberíamos observar que en el mundo tan solo este año habrán 40 nuevos mandatarios, mujeres y hombres que conducirán la vida de sus países en los próximos años y donde esperaríamos más mujeres en el poder pero desafortunadamente todavía no alcanzamos ese nivel de madurez  para alcanzar una igualdad de derechos en la humanidad.

Tan solo en América Latina habrán 6 elecciones presidenciales, en Costa Rica (febrero), Paraguay (abril), Colombia (mayo), México (julio), Brasil (octubre) y Venezuela(diciembre) y por su ubicación económica y geoestratégica nos vuelven a los ojos del mundo, tan solo Brasil y México representan los mayores países con mayor inversión extranjera directa de acuerdo con la CEPAL. México y Venezuela en términos de producción energética derivada de los hidrocarburos son los mayores productores de Latinoamérica. Costa Rica es el país con mayor índice de bienestar y Colombia es una economía emergente y quizá el país con el mayor futuro de la región.

Costa Rica en términos electorales, tiene 13 candidatos, de ellos destacan 3 Antonio Álvarez Desanti del Partido Liberación Nacional; Juan Diego Castro del Partido de Integración Nacional y Rodolfo Piza de la Unidad Social Cristiana. Llama la atención al igual que en México las preferencias se concentren en 3 candidatos además de tener un alto índice de indecisos que muy probablemente no han revelado su voto o bien muestren un descontento hacia su sistema de partidos políticos, variable constante encontrada por el Informe Latinobarometro 2016, un estudio sobre el “declive de la democracia” en la región. En este país por la alta competitividad es altamente probable que se vayan a una segunda ronda unas semanas después.

Paraguay tiene elecciones concurrentes Presidente, Vicepresidente, Senadores Diputados del país y al MERCOSUR. La elección se definirá también entre 2 candidatos, Mario Abdo Benítez del Partido Colorado que ha gobernado buena parte de los 70 años de la vida de este país y Efraín Alegre la alianza del Partido Liberal y el Movimiento Guasú.  También se vislumbra alta competitividad y en este país al igual que en México no hay segunda vuelta.
Colombia, estas elecciones tienen un ingrediente interesante no solo por el futuro de los Acuerdos de Paz en el país, sino porque por primera vez la guerrilla de las FARC participan como Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común y aunque con pocas posibilidades, el hecho de salir de la clandestinidad a  la institucionalidad es un paso importante en la vida democrática de este país, similar al que tuvimos en México en 1977 cuando el Partido Comunista se incorpora a la vida política mediante una reforma de representatividad.

Para estos comicios del 27 de mayo encabezan las preferencias Sergio Fajardo, ex gobernador de Antioquía, Gustavo Petro, ex alcalde de Bogotá y Humberto de la Calle quien fuera Vicepresidente con Ernesto Samper. Aunque parece una elección altamente competida y dividida, las alianzas que se configuren definirán un ganador muy probablemente en una segunda vuelta electoral.

Este primero de julio, México llegará con tres importantes fuerzas políticas además de los candidatos independientes. Para la presidencia de la República, las preferencias ciudadanas se distribuirán entre José Antonio Meade del Partido Revolucionario Institucional, partido en el poder; Ricardo Anaya, de una coalición de partidos de centro derecha e izquierda y Andrés Manuel López Obrador, ex alcalde de la Ciudad de México y quien por tercera vez aspira a ocupar la presidencia después de quedar en segundo lugar en las dos primeras elecciones, incluso con una diferencia de 0.57% entre el primero y segundo lugar en 2006 equivalentes a menos de 250 mil votos o un Distrito Electoral.

La contienda electoral se prevé altamente competida dividida en tercios y con una alta probabilidad de ganar para quien logre movilizar el voto y la participación electoral. En otra vertiente, la fragmentación del voto que logren los candidatos independientes será clave para abrir o cerrar la diferencia entre el primero y segundo lugar. Al no tener segunda vuelta este país, el tema de la legitimidad y la confianza en el proceso será un gran reto, así como el dinero utilizado en las campañas ante los temas de corrupción, financiamiento ilegal y desaceleración económica será su segundo reto a superar.

Finalmente, Brasil ante los temas de corrupción y desaceleración económica se encuentra en un escenario incluso más impredecible que dependerá de la absolución en el juicio emprendido contra el ex presidente Luiz Ignacio Lula Da Silva quien encabeza las preferencias para estos comicios. En el caso de que Lula compita tiene alta probabilidad de volver a llegar al poder. Sin embargo, el escenario real es que sin Lula, la dispersión del voto en este gigantesco país,  de 27 estados, 513 diputados y 81 Senadores, será una constante y las alianzas estratégicas definirán al próximo presidente de este país en una segunda vuelta a finales de octubre.

En conclusión,  América Latina tiene un descontento generalizado con el estado actual de la democracia, la economía, la corrupción así como el desencanto con el sistema de partidos políticos parece ser una constante en todos los países de la región. La oportunidad de quienes logren llegar al poder es ofrecer en campaña y a su llegada a la Presidencia acciones concretas, plazos, inclusión de mujeres talentosas en el Gobierno, rediseños institucionales, sanciones e incentivos para erradicar estos males comunes. “Las motivaciones correctas dan alas al pensamiento y dan fuerza y libertad a la palabra y a la acción” decía una gran pensadora estadounidense llamada Mary Baker Eddy a finales del siglo XIX y hoy es más vigente que nunca.  

* Politólogo del CIDE, Magister en Investigación Social y Desarrollo de la Universidad de Concepción en Chile y Maestro en Administración y Políticas Públicas de la Universidad de Columbia en Nueva York.

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