Ciudad de México. Julio César Chávez padre le ha dado ultimátum a sus dos hijos, o retoman con seriedad sus carreras o se retiran, asegura Rodolfo Chávez, hermano del ex campeón y entrenador de ambos peleadores.

A pesar de que se habló de un regreso del Junior para diciembre y después enero, Rodolfo cuenta que viajará hasta febrero o marzo para empezar a trabajar con su sobrino.

“Ha sido muy duro levantar la carrera del Junior después del fracaso contra Canelo”, dice Rodolfo; “lo han hecho muy mal y su papá ya está harto de eso, quisiera verlos retirados”.

Rodolfo confiesa que su hermano sufre demasiado con la irregularidad que muestran sus hijos en el boxeo y se desespera de ver cómo arruinan sus capacidades por la indisciplina.

“Junior ya ganó mucho dinero y tiene inversiones, no necesita del boxeo; entonces no sé por qué insiste en seguir”. Rodolfo dice que no sólo su hermano ha llegado al límite del hartazgo, él mismo asegura que ha sacrificado su tiempo trabajando en las carreras del padre y del hijo.

“Desde que estaba con mi hermano, me ausentaba de mi familia por meses, lo seguí haciendo con el Junior. Casi no vi crecer a mis hijos. Hoy me lo reclaman”.

 

La Jornada