Acambay, Méx. Aunque aseguró que no hablará de los comicios en curso porque será absolutamente cuidadoso y observador de la legislación electoral y tampoco tomará posición sobre esta justa democrática, el presidente Enrique Peña Nieto reivindicó su derecho a “levantar la voz para hacer ver a aquellos que señalan de manera crítica -muchos de ellos con razón y con acierto en lo que nos falta por alcanzar- demandarles el reconocimiento a lo que sí hemos hecho, a los avances que hemos logrado, a lo que hemos generado como sociedad”.

Demandó no permitir que la sana competencia democrática “nos divida como sociedad”.

En la inauguración de un nuevo tramo de libramiento Arco Norte y frente a sus paisanos mexiquenses, el presidente Peña pidió que con “gran civilidad” y como buenos mexicanos se siga apostando por el país y creer en las cosas buenas, en lo que se ha hecho bien.

Antes se refirió a que en el exterior los analistas reconocen el desarrollo nacional.

“Y lo que permitirá realmente que México siga creciendo, siga siendo atractivo a la inversión, como lo dicen hoy los distintos analistas externos al país, que se olvidan de lo que se dice o de los señalamientos o de lo que se dice a veces en las redes sociales, que a veces son muy irritantes y a veces les gusta hacer señalamientos muy duros y muy lapidarios y que poco recogen los logros y los que a veces hemos tenido como nación pero en el exterior sí lo reconocen, curiosamente, porque a lo mejor no se involucran tanto en esto de las redes, porque realmente ven lo que México ha venido alcanzado en cifras, en números, es estadísticas, en realidad, y advierten que México tendrá un futuro promisorio a partir de la certeza que se genere hacia los próximos años”, expuso el Ejecutivo federal.

Luego de reivindicar cifras como la de creación de empleo y de la infraestructura de comunicaciones, impulsadas en esta administración federal, también subrayó: “no podemos perder ritmo, no podemos extraviarnos en la ruta que se ha venido construyendo”.

Cuando está a 10 meses de concluir su gobierno, insistió en la necesidad de seguir trabajando en unidad, con entusiasmo, con armonía, en paz.

Un país, dijo Peña Nieto, no se hace sólo en seis años, si bien este es un tiempo razonable y suficiente para aportar más al desarrollo y a la grandeza de México.

Indicó entonces que de lo que haga cada quien, del ánimo con el que contagia a los demás, será el mismo “que tengamos como nación”.

A cada cual, dijo, “corresponde aportar a, realmente, vivir en este clima de unidad, de armonía, de tranquilidad y paz social para encarar los retos y sobre todo para seguir construyendo un mejor México”.

 

La Jornada