Deimos Sánchez
Oaxaca,Oax. Mientras las instituciones de los tres niveles de gobierno  gestionan programas sociales y de vivienda para abatir la pobreza, las colonias asentadas en el cinturón de la capital de Oaxaca se debaten entre la vida y la muerte, consecuencia de la desolación y la contaminación sanitaria en la que han vivido por muchos años, a esto se suma la indolencia y corrupción de las mismas autoridades.
Escasos 15 o 20 minutos separan la opulencia urbana de las islas de marginación en donde habitan miles de personas que viven en condiciones pobreza extrema, pese a esta situación, la ciudad de Oaxaca de Juárez aún conserva la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El cinismo de las instituciones, las cuales emiten los informes anuales son también cómplices de la impunidad al maquillar cifras a modo para contrarrestar la realidad; tal es el caso de este informe federal sobre la situación de Pobreza y Rezago Social 2017 de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en donde afirma que en 15 años la capital del estado, logró pasar del lugar número 11 al cinco en el índice de rezago social municipal 2000-2015.
Además en su reporte detalla que ha evolucionado en reconstruir viviendas con piso de tierra así como implementación de drenajes sanitarios y de agua entubada de la red pública, sin embargo, estas reconstrucciones resultan ser una falacia al menos en Lomas de San Jacinto y sus colonias vecinas.
EL RECORRIDO
En un recorrido en al menos cinco colonias más marginadas de la zona norte de la capital entre estas la colonia Lomas de San Jacinto, Lomas de Microondas, Santo Tomás, Segunda Sección de Guadalupe Victoria y la Colonia Heladio Ramírez López, lugares en donde las casas de lámina contrastan con las viviendas residenciales que se alzan a unos cuantos metros de la ciudad.
Una de la zona más afectada es la Colonia Lomas de San Jacinto sector cuatro de Santa Roza Panzacola  en donde habitan en total desolación y con un grave foco de infección que ha cobrado la vida de decenas de personas por esta misma contaminación, consecuencia de la falta de drenaje sanitario.
Aquí en esta colonia donde carecen de los beneficios de los programas sociales, se perciben olores fétidos que salen de cada una de las viviendas hechas con láminas, donde viven más de 800 familias en extrema pobreza.
Sus calles angostas con grandes pendientes, minadas por jaurías de perros callejeros que ladran ante la presencia de extraños, los únicos protectores de un territorio desolado.
El ambiente nauseabundo deriva de las aguas negras que brotan de las fosas sépticas desde hace aproximadamente 20 años, fecha en que se creó esta colonia como asentamiento irregular, sin embargo, hoy que ya poseen reconocimiento oficial las cosas siguen casi igual, afirmó Ezequiel Cruz Gutiérrez, presidente del Comité de Vida Vecinal (Convive).
“Las letrinas están al cien por ciento de su capacidad y ahora con estas lluvias que han caído en la capital, se han llevado toda la suciedad hacia las calles generando un foco de infección principalmente a los niños y a las personas de la tercera edad quienes son los más vulnerables ante esta situación ”
GASTAN INNESARIAMENTE
Doña Catalina Ramírez, vecina de la parte alta de esta colonia, explicó que esta problemática además de generar un problema de salud pública los desgasta económicamente, pues el vaciado de fosas cuesta alrededor de 1 mil 500 a 2 mil pesos y los hacen cada tres meses dependiendo del número de personas que habiten en una sola casa.
Explicó que para tratar de subsanar esta problemática los vecinos han optado por tapar la suciedad con aserrín y tierra, sin embargo, en temporada de lluvias esto se convierte en un foco de infección
“Si el gobierno tan sólo ocupara el recurso para lo que verdaderamente se necesita esto no estaría pasando, nosotros no deberíamos estar pagando por los platos rotos de la corrupción”.
LA POBLACIÓN ENFERMA CONSTANTEMENTE
Además de que la población enferma constantemente, según el centro de Salud de Lomas de San Jacinto, registra alrededor de 20 casos al mes por diferentes enfermedades tales como diarreicas, gastrointestinales de tipo viral, bacteriana o parasitaria, así como problemas de infección en la piel y alguno que otro caso de hepatitis tipo “A”, consecuencia de la insalubridad del agua
Sin embargo, estas enfermedades han sido difíciles combatirlas por la falta de medicamentos que este centro de salud tiene pues lo único con lo que cuenta en con puras medicinas del cuadro básico y eso porque apenas lo abastecieron, preciaron algunos de los vecinos.
YA ESTÁN REGULARIZADOS
Ezequiel Gutiérrez, precisó que desde hace más de 10 años, el 95 por ciento de los 200 lotes que existen en este asentamiento ya están regularizados en el padrón municipal, pese a ello siguen viviendo en las mismas condiciones.
Lamentó que esta problemática añeja provocada por el olvido oficial, pero también politizada ante la negativa de la colonia vecina (Lomas de Santa Rosa) que impide conectar la tubería a su desagüe para drenar estas aguas negras, los condicionan a que las autoridades municipales primero les rehabiliten un muro de contención y luego les construyan más obras.
SE LOGRÓ RECURSO PERO NO SE APLICÓ
Esto que estamos viviendo no es más que el desinterés que han tenido las autoridades municipales ya que en la anterior administración se logró un recurso de 4 millones 600 mil pesos para obras de infraestructura social y la prioridad sería conectarse a la red sanitaria de la colonia vecina
Sin embargo, este recurso nunca se aplicó a pesar de estar etiquetado como parte del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016.
En uno de los ocho sectores de la parte alta que conforman Lomas de San Jacinto,  el gobierno municipal colocó un espectacular de lámina en donde anuncia una construcción de drenaje sanitario en varias calles de los sectores  2, 3 y 4 con una inversión de 4 millones 361 mil 896 pesos con 13 centavos, “mientras tanto, esta obra sigue inconclusa y la problemática de contaminación aún más fuerte”, remató el presidente del Convive.
A esta situación se suman las pocas posibilidades que tienen para tener una mejor vida pues los angostos caminos impiden que los servicios básicos de consumo como el agua, el gas, no lleguen hasta la parte alta e incluso las pipas de aguas residuales tienen que conectar sus mangueras desde muy abajo para poder drenarlas.
INSEGURIDAD
Esto ha provocado que la inseguridad se adueñe de esta colonia con la presencia de los cholos del famoso “barrio 21” quienes delinquen libres de toda presión de las autoridades ya que los mismos caminos reducidos y la falta de luminarias impiden la presencia de las patrullas policiacas, esto sumado al miedo que tienen de ser apedreados.
“Pero lo más preocupante son los asaltos a plena luz del día que estos grupos denominados cholos hacen a los estudiantes de la única escuela primaria Lázaro Cárdenas ubicada en la punta del cerro de esta demarcación”.
Pero esto no es suficiente  estos delincuentes también aprovechan el momento en que los vecinos salen de sus casas al trabajo, para luego entrar a robar y saquear el poco patrimonio que han forjado, explicó doña Catalina R. quien ha sido testigo de esas anomalías.
COLONIA HELADIO EL VOTO DURO DEL PRI
La colonia Heladio Ramírez López  tampoco ha sido la excepción de estas fechorías, este asentamiento se encuentra a escasos 20 minutos de la ciudad, catalogada también como de alta marginación en la capital oaxaqueña la cual siguen padeciendo los estragos de la corrupción
Esto a pesar de ser la colonia con más habitantes que otorgan el voto duro al Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo cual no ha servido de mucho, “pues seguimos tan pobres y marginados como siempre” dice don Epifanio Hernández.
Han pasado más de 25 años que se fundó esta colonia que lleva el nombre de “Heladio Ramírez López” y hasta la fecha de nada ha servido que este asentamiento lleve el nombre del ex gobernador de Oaxaca por que las carencias siguen igual e incluso la inseguridad cada día más grave, lamentó.
CARECEN DE SERVICIOS BÁSICOS
Por otro lado Nancy Hernández, vecina de la calle “Palestina” que llegó a vivir a este poblado hace más de 10 años, explicó que para garantizar su subsistencia y la de sus hijos se dedica a lavar ropa ajena y a realizar la limpieza en casas habitación, y así poco a poco logró adquirir un pequeño terreno en este asentamiento.
Explicó que los servicios en esta colonia cada día son más carentes pues el agua “la sueltan” cuatro veces al mes, los camiones recolectores de basura casi no llegan hasta arriba y cuando pasa, pasan corriendo como para no llevársela.

El agua es cara y, para obtenerla, las familias tenemos que bajar por el líquido, porque las pipas no llegan a la parte alta, esto debido a que las calles con grandes pendientes no están transitables tienen más de tres años en el abandono.
En cuestión de seguridad estamos perdidos, los policías hacen rondines pero casi no se bajan de sus vehículos sólo pasan por cumplir, no hay voluntad ni responsabilidad de trabajo y esto hace que el delincuente opere libremente, los ladrones algunos vienen de otras colonias, otros son los mismos de la “Heladio”, pero la gente también se hace de la “vista gorda” para no difamarlos, hay de todo en este lugar, explicó.
Las bardas de las casas rayadas con grafitis, son prueba de las fechorías que estos delincuentes realizan para marcar su territorio.
Apenas la semana pasada los vecinos de esta colonia capturaron a dos delincuentes que libre de toda presión por la nula presencia de los policías municipales, ultrajaban una casa habitación,  estos fueron atados a un árbol y golpeados por la multitud enardecida y harta de la inseguridad, abundó.
En este recorrido se pudo constatar que la pobreza subsiste como en muchas otras, las casas de lámina y cartón no son la excepción existen pero sobre todo en la parte alta, la mayoría ya están construidas de cemento y tabique.
La problemática de salud es similar a las de muchas otras colonias que sufren del abastecimiento de medicamentos y del mal servicio, pero según los vecinos, esto, es producto de la corrupción galopante que existe dentro de las esferas gubernamentales y más el sector salud.
COLONIAS RECÓNDITAS, LA BURLA DE LOS CANDIDATOS
La colonia Lomas de Microondas, ubicada en las faldas del cerro de la parte norte de la capital a pesar de contar ya con algunos servicios básicos de infraestructura para el drenaje sanitario, aún carece del servicio de agua potable, este líquido lo adquieren mediante pipas  que son muy costosas para su nivel de economía
Pues llenar un tinaco de una capacidad de 1, 200 litros les cuesta alrededor de 110 pesos y sólo les dura una semana, según el testimonio de don Juan vecino de este asentamiento.
La mayoría de las viviendas de esta colonia están construidas de lámina y de madera, en algunas que están asentadas en la parte alta del cerro se puede apreciar el deterioro que han tenido por las fuertes lluvias las cuales han golpeado la capital por este motivo comenta don juan, algunas están a punto de colapsarse.
Esta colonia catalogada también como de alta marginación no aparece como tal en los censos de las instituciones gubernamentales, mucho menos se describe las necesidades de las que carecen también se desconoce si esta colonia está asentada en predios regulares.
En esta misma situación se encuentra Santo Tomas, otra de las colonias que no son la excepción de la pobreza y marginación, aquí donde los únicos sonidos que se escuchan son los ladridos de las jaurías que andan por las calles, los únicos protectores fieles que resguardan este lugar solitario.

Las pocas casas que se alcanzan a mirar están construidas en su mayoría de lámina y cartón, sus calles lucen en pésimo estado para ser transitadas, pues a simple vista se nota el abandono oficial.
A lo lejos camina lentamente una señora de aproximadamente 50 años de edad que al percatarse de la presencia de extraños, temerosa apresura el paso.
Al alcanzarla y presentarme ante ella, la señora se detiene y muestra confianza
Aunque se rehusó a dar su nombre al poco tiempo accedió a platicar, la señora con un semblante de impotencia pero a la vez de esperanza, comentó que la pobreza es la que viven no sólo es culpa del gobierno, dijo es también es culpa de los mismos vecinos que habitamos en estas colonias recónditas pues por la necesidad de obtener algo a cambio votamos por los malos candidatos.
“¡Y sabe a qué me refiero joven!”, expresó con una mueca
¿A qué?
-A que hemos sido el blanco fácil, la burla de los candidatos que sólo se aparecen en campaña prometiendo un sinfín de beneficios para nuestras colonias.
De acuerdo al testimonio de la señora que prefirió omitir su nombre, explicó que a pesar de vivir cerca de la ciudad capital carecen del vital líquido,  el agua llega si acaso una vez por semana y la poca que cae sale turbia, la basura casi no pasa pues les cuesta mucho trabajo para subir a los lomeríos del cerro.
Santo Tomas colinda con Lomas de San Jacinto y con la Segunda Sección de la colonia Guadalupe Victoria esta última, víctima también de la pobreza, pero sobre todo de los asaltos que predominan a altas horas de la noche.
GANA PARA MEDIO COMER
Los rayos del sol pegan en la escabrosa pendiente de la empobrecida colonia, don Antonio Cruz, al limpiar la maleza que obstruye el paso de las veredas que conducen a varios puntos de esta colonia, en lo que él limpia el monte platica que estos trabajos son algunos de las actividades que él realiza para subsistir ante la falta de empleo que hay en la ciudad.
Gana alrededor de 500 a 600 pesos a la semana para mantener a sus tres hijos y a su esposa, dinero que no alcanza, sin embargo, tiene que seguir trabajando al menos para medio comer.
En la calle Independencia de esta segunda sección de la colonia se mantiene de pie un espectacular que anuncia las obras de construcción  de red de drenaje sanitario en la calle Laureles, sector 1, Sector Oeste, agencia Guadalupe Victoria con una inversión de 217 mil 569 pesos con 12 centavos, obra que beneficia a 61 personas.
Noticia que para algunos vecinos es buena para otros fueron obras de muy mala calidad que sólo sirven para justificar gastos.
SIGUEN LAS CARENCIAS
Por otro lado la señora Mariana P. lamentó que los gobiernos incluyendo a los agentes municipales se enriquezcan de los recursos del pueblo y no hagan nada para sacarlos de la marginación
“En esta colonia carecemos de agua, de servicio de basura, de médicos y medicamentos quienes desde hace 7 años que llevo viendo en esta colonia argumentan que no tienen insumos ni medicinas por que el Seguro Popular no se los surte”. Todos ellos se atienden en el centro de salud de Lomas de San Jacinto.
La mayoría de los habitantes aún no cuentan con el servicio de agua potable y los que cuentan con este servicio casi no les llega, lo único que llega a tiempo son los recibos de agua y el predial, lamentó.
ES MEJOR HUIR DE OAXACA
“No se puede seguir viviendo de esta manera, nosotros hemos decido partir de Oaxaca ya que las autoridades sólo luchan por sus intereses y no velan por los del pueblo,  yo no quiero una vida así para mis hijos” expresó.
A pesar de que la segunda sección del Ejido Guadalupe Victoria se ubica a no más de 20 minutos de la Capital, el acceso al agua para uso humano para estas familias no está garantizado.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación (Coneval) en la ciudad de Oaxaca y su zona metropolitana más del 35 por ciento de la población vive en situación de pobreza. El 19.6 por ciento de la población muestra carencias por calidad y espacios de la vivienda, el 28.1 % carencias por acceso a los servicios básico en la vivienda
Pero además el 16.2 % sufre por acceso a la alimentación, el 61.2 % por acceso a las seguridad social, un 32.1 %por acceso a los servicios de salud y un 13.3 % con rezago educativo.