“Auxilio, ayuda, me tienen secuestrando, voy corriendo de Totontepec Mixe”, fue el llamado de auxilio que comenzó a circular en la red social WhatsApp.

El de la voz, Marcelino Coache Verano, activista en el 2006 y trabajador del ayuntamiento de la ciudad de Oaxaca.

De inmediato, las organizaciones como el Comité de Víctimas de Nochixtlán y la Sección 22 del SNTE iniciaron una campaña masiva, que incluyó boletines, para demandar la presentación con vida del “luchador social”.

Sin embargo, fuentes de la Fiscalía General del Estado confirmaron más tarde que se encontraban bien en una comunidad de la Sierra Norte y que había acudido por asuntos personales.

Pero fue la autoridad municipal de Totontepec Villa de Morelos la que precisó la situación.

Marcelino Coache había acudido a esa comunidad al velorio de un familiar, pero tras ello, en estado de ebriedad conducía su camioneta e intentó atropellar a un ciudadano, por lo que fue detenido y llevado a la cárcel. En su desesperación, logró escaparse y comenzó a gritar que había sido secuestrando, lo cual no sucedió.

Tras ello, ni la Sección 22 del SNTE ni el Comité de Víctimas ni los activistas en redes sociales reconocieron que estaban defendiendo a un borracho y que no hubo plagio.