Leen poco los oaxaqueños

*Jóvenes prefieren acudir al internet para investigar y no consultar los libros; pocos son los espacios para la lectura 

Aunque actualmente se tiene un mundo de posibilidades para la lectura, los hábitos en Oaxaca siguen por los suelos.

De acuerdo al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), los ciudadanos prefieren leer libros en un (57.3%), seguidos de periódicos (55%), y en tercer lugar redes sociales (44.9%).

Mientras que en último lugar de preferencias aparecen los blogs (13.4%) y las historietas o cómics (16.6%).

Según el sondeo, falta mucho para hacer cotidianas las prácticas y hábitos de lectura y escritura en la sociedad.

Y es que las autoridades buscan evaluar y proponer políticas públicas y privadas de fomento a la lectura.

Otro dato interesante, muy relacionado con la era tecnológica en la que vivimos, es que, el 86% de los mexicanos sólo lee libros impresos, mientras que un 3.3% solamente lo hace de manera digital, sin embargo, existe un 10.1% que lee en ambos formatos.

En cuanto a los hábitos de lectura digitales se observa que el 36% lee webs y blogs diariamente, mientras que el 54% lee redes sociales a diario.

Gracias a que los ciudadanos prefieren el libro impreso, sólo el 11.6% los obtienen a través de descargas gratuitas, por otro lado, comprar, regalar y prestar libros, son las maneras más comunes de acceder a ellos.

Nueva estrategia

Uno de los actores que busca fomentar la lectura es el ayuntamiento de la capital pues a través de la Dirección de Ciencia, Educación y Recreación Comunitaria, puso en marcha la campaña de donación de textos, “Un Libro para Construir un Mejor Futuro”.

Así, los habitantes pueden llevar a cabo la donación de material literario como libros, revistas, enciclopedias, entre otros, para que contribuyan al incremento del acervo bibliográfico de las bibliotecas con las que cuenta el municipio, al mismo tiempo de generar más espacios de lectura, es por ello que se invita a la ciudadanía a sumarse a esta iniciativa a favor de todos.

El objetivo de esta campaña es el acercamiento de estos libros a la niñez, ya que en estos tiempos la tecnología digital ha rebasado la cultura por esta actividad.
Otro organismo que impulsa fuertemente la lectura es el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), quien  fomenta la investigación y entretenimiento en su sede ubicada en Avenida Juárez.

Tres salas de lectura están abiertas al público,  una especializada en poesía y teatro; otra dedicada al ensayo y una sala narrativa que cuenta con 12 mil libros, entre los que se pueden encontrar novelas, cuentos, clásicos griegos, biografías, temas de filosofía, psicología, cine, entre otros.

Pero también el inmueble creado a iniciativa del artista plástico Francisco Toledo  alberga más de 5 mil películas y música, ejemplares que pertenecían al extinto cine club El Pochote.

Ofrece servicios como; préstamo a domicilio de libros y películas, la de estantería abierta, así como un espacio para eventos especiales y círculos de lectura para niños, jóvenes y adultos.

Pocos espacios para la lectura

Organizaciones de la Sociedad Civil como la Fundación Alfredo Harp Helú, impulsan y fomentan la lectura a través de espacios adecuados, tales como la Biblioteca Infantil y el espacio habilitado en el Centro Cultural San Pablo.

Por décadas la Biblioteca Pública mantiene sus actividades diarias de lunes a viernes, pero con la llegada de las nuevas tecnologías, sus visitantes cada vez son menos.

Por ejemplo, la encargada de la Sala de Lectura, Sonia Ríos expone la ausencia de jóvenes que cada vez menos llegan a consultar los libros o pasan las tardes investigando sus tareas o trabajos de investigación.

“Ahora se van a un internet o desde sus computadoras, pero ya no leen y mucho menos copian en sus cuadernos, ahora todo es copiar, pegar e ir a imprimir para presentar sus trabajos”, cuestiona.

Y por eso invita a  los padres de familia,  a que lean a sus hijos desde pequeños para inculcar el hábito-

Lo cual  – dijo – que podría generar un cambio positivo para que cuando crezcan no utilicen su tiempo en actividades como ver la televisión o el Internet, ya que esto no contribuirá a su formación académica.