Sandeces en las redes

Oaxaca.- Las redes sociales sirven a los que lucran política y económicamente hasta con las desgracias personales. Bien dicen los expertos que “una noticia chocante, sensacionalista, incluso inverosímil, llama más a la lectura que un sosegado y equilibrado análisis. Una deriva que afecta a las redes.

Esto ha quedado evidenciado en el uso que personas sin escrúpulos, dieron a las redes sociales durante las adversidades que desde septiembre el año pasado ha padecido Oaxaca. Primero los terremotos en el Istmo y ahora en la Costa. Lamentable cadenas de adversidades que alimenta el morbo de los que insisten en lucrar política y económicamente con las desgracias del pueblo.

Pocas voces sensatas han reconocido que el Gobierno federal, estatal y el Ejército Mexicano, actuaron con estricto apego a los protocolos para ayuda a la población civil en caso de desastres naturales. Los medianamente informados saben, por ejemplo, que la pista aérea de Jamiltepec, es zona federal y que la presencia de personas en el área debería ser restringida. Sin embargo estaba atestada. Los cálculos de los pilotos se enrarecieron con la cantidad de gente, la luz escasa y el intenso polvo.

La movilización de la nave del Ejército, con el Secretario de Gobernación Alfonso Navarrete Prida, el gobernador Alejandro Murat y demás altos funcionarios, fue una obligación. Los protocolos que rigen a las Fuerzas Armadas en casos de desastres naturales y más tratándose de un temblor mayor de 7 grados, ordenan atención inmediata. No fija horarios ni rutas cómodas. Era el deber que estaban cumpliendo. Pero los de la “legión de idiotas”, llenaron el espacio cibernético con fijaciones de “protagonismo”, “exhibicionismo político”. Competencia de sandeces.

Los familiares de las víctimas y hasta el arzobispo Pedro Vázquez Villalobos, en su homilía de la misa para despedir a los muertos, dijo que “los altos funcionarios llegaron en helicóptero a esa hora no para matar personas sino para cumplir con su obligación pero, como humanos, fallaron los cálculos”.

Pero en la “legión de los idiotas” o “rumorólogos cibernéticos”, no entienden razones. Llegaron al extremo de lanzar a las redes hasta un video captado en algún lugar de la sierra Guerrerense, con una caja mortuoria que al zafarse de las manos de un soldado, el cadáver también cayó al piso.

La intención era hacer de la tragedia el medio de descalificación política. El “chilito de todos los moles”, don AMLO no faltó en la función al pedir “que se investigue” la caída del helicóptero.

Aunque vivimos en uno de los estados más pobres donde el internet aún es desconocido en muchas áreas rurales, los efectos negativos de las redes están allí, para su mal uso. Como dice el Diario El País que descubre “la rebelión contra las redes sociales manipuladoras de la atención. Vehículo de noticias basura; oligopolios sin control. Las redes sociales han tenido en 2017 su “annun horribilis ¿Qué hacemos con ellas?”

En las campañas electorales, las redes son también vínculo para captar clientela política o para ideologizar. Los expertos señalan que “el usuario lee lo que le mandan sus amigos y la gente que le es afín ideológicamente: un estudio publicado en la revista científica norteamericana PNAS y que analizó 376 millones de interacciones entre usuarios de Facebook concluyó que la gente tiende a buscar información alineada con sus ideas políticas. “Si Facebook te filtra la información”, opina la investigadora de redes Mari Luz Congosto, “al final solo te muestra una visión de los hechos, te la refuerza y, por tanto, te radicalizas”.

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