Oaxaca forma parte de la República Mexicana al igual que otros estados, se ubica al sur del país, su ciudad capital es Oaxaca de Juárez, desde 1872.  Es arquitectónicamente una ciudad de conjunto y se puede decir sin pecar de sincero que de las más hermosas, pues es de calles trazadas a cordel, de arquitectura barroca, su clima es exquisito, es un estado de usos y costumbres, espacios históricos que desde hace 30 años son patrimonio cultural de la humanidad, que la convierten en la ciudad mexicana con el mayor atractivo turístico y cultural de México.

Del estado se dice que ocupa el quinto lugar en extensión territorial, décimo lugar en población, primer lugar en municipios -570-, primer lugar en gastronomía, primer lugar en lenguas originarias –más de un centenar-, distribuidas en 16 grupos étnicos: Amuzgos, Chatinos, Chochos, Chontales, Cuicatecos, Huaves, Zapotecos del Istmo, de la Sierra y de los Valles Centrales, Mixes, Chinantecos, Mazatecos, Ixcatecos, Mixtecos de la alta y baja, Náhuas, Zoques, Triquis, Popolocas. 

En efecto Oaxaca es un mosaico cultural en sus ocho regiones, es un estado lleno de colores y de fantasía en sus trajes regionales, hombres y mujeres son ricos en costumbres, en sus regiones hay ceremonias emotivas, con leyendas inmersas en su cosmogonía, que son de fiesta y alegría,  sobre todo en su música, que es autóctona, es vernácula y de una profunda religiosidad, para ello basta escuchar el STABAT MATER de Juan Matías de los Reyes, y con él todo un murmullo,  se levanta, son sus rezos, es el sollozo de su llanto y la oración que elevan los fieles al altísimo.  

En el estado de Oaxaca cada pueblo, cada región, cuenta con un  palacio municipal, con su templo y con un kiosco, en el centro de su plaza, así como con una magnífica banda de música y con varias docenas de ejecutantes, que guardan celosos cual adalid  las partituras de su música, que son el alma de su pueblo.

De Oaxaca son sus regiones: La Mixteca, La Cañada, La Costa, Los Mixes, La Sierra Norte y La Sierra Sur, El Istmo y Los Valles Centrales, donde se asienta la capital del Estado,  Oaxaca de Juárez,  histórica ciudad que no sólo es el centro cosmogónico o  la mansión de la melancolía que ha sido creadora de músicos, sino que es también la receptora de los músicos del interior del estado, de ahí que hace 150 años, se creara la gran Banda de Música del Estado de Oaxaca, orgullo nacional y que generaciones al escucharla la reconocen en el ámbito internacional, como la más rica expresión de la cultura Oaxaqueña, aportadora de artistas a la cultura Mexicana. 

Hoy a escasas semanas de la fecha, prepara el Gobierno del Estado y Ayuntamiento de la ciudad, la celebración de los 150 años de la Banda de música del Estado, así como los 150 años de la inauguración del Jardín de la Constitución, por la banda pasaron los grandes directores que Oaxaca ha dado a México y por el llamado “Zocalo”, todo aquel Oaxaqueño amante de la retreta, de noches de serenatas, con música de Schopain para enamorados, donde las miradas se cruzaban y se daban las flores a la elegida de antemano.

Sin duda este próximo 15 de marzo será un acontecimiento, que no debemos de perdernos los Oaxaqueños y los que radican en la ciudad, el programa seguramente lo conoceremos, para darlo a conocer a los lectores de esta página de domingo a domingo.

Esto es necesario en un Estado como Oaxaca y puedo afirmar sin equívoco que el Oaxaqueño por tradición ama la música, si no saben leer nota, la escuchan con devoción y si tocan por nota, al saber leer el pentagrama les gusta saber en qué tan alto concepto  como músicos los tiene Oaxaca.
Por lo que nobleza obliga a escribir éste pequeño trabajo de la  historia de nuestra banda de música del Estado de Oaxaca, hoy la banda está compuesta por 60 músicos un 100% mayor a la original, por lo que resultó desde 1940 insuficiente el kiosco, donde la banda dejó de tocar canciones tan sentidas como “Tuxtepec, rinconcito suriano” de Ramón R. Toraya, otras de finales del siglo XIX, es  entre algunas “Llévame Oaxaqueña” letra de autor anónimo, o Guelaguetza del profesor José Gilbon Amaro y música del Profesor Gustavo González, así como en las audiciones dominicales dejamos de escuchar las golondrinas Oaxaqueñas, también del siglo XIX y que parece que son del dominio público, todo en contraste con canciones como mañanitas oaxaqueñas, un vals cuya letra es de Juan G. Vasconcelos y música de Heriberto Sánchez, o la canción mixteca ganadora en México D.F. del concurso de canciones mexicanas  del 7 de mayo de 1918, una letra y una música que hoy no solo es de identidad Mixteca u Oaxaqueña, con sus dos cuartillas es un canto del mexicano, cuando fuera de México, la escucha o  la canta, con profundo sentimiento.
Oaxaca como ciudad ha procurado grandes, compositores de música vernácula y letras de verdadera inspiración, una canción que nos identifica es “El nito” de Enrique Othón Díaz, otras canciones que alcanzaron un nivel nacional al igual que su autor, son “Nunca, nunca, nunca”, “Borrachita” y “Adiós mi chaparrita”, que es considerada como danza, ambas letra y música de Ignacio Fernández Esperón (tata nacho) de Tlacolula, sí señor, ahí nació este compositor, Álvaro Carrillo en Cacahuatepec, Jesús Rasgado en Ixtaltepec, López Alavés en Huajuapan de León y Rodolfo Sandoval (El chamaco) en Oaxaca, cinco grandes compositores –una quintilla de ases- en la música del México romántico. 
Otra sonada inspiración fue la de Guillermo Rosas Solaegui  cariñosamente (chochois) autor de docenas de  piezas musicales, Noche Bohemia, Fox del tostón,  como “Alma”, ganadora de concursos y entre muchas hay una canción Oaxaqueña de inspiración poética, “El sol de mi jacal”, cuya letra es de Juan G. Vasconcelos y música de Fausto García Pujol, sería verdaderamente interminable la relación de autores de letras que le cantan al terruño, así como  de música que tiene Oaxaca, de ahí el gran repertorio de partituras, que forman alrededor de casi 1000 expedientes del archivo de la banda de cuya responsabilidad recae en el Sr. Héctor  Gregorio Cortes Reyes, coordinador administrativo  de esta noble institución musical, por todo ésto, éste domingo nos vemos BAJO EL LAUREL.

Oaxaca, Oax., a 25 de febrero  de 2018.
Jorge Alberto Bueno Sánchez.
Cronista de la Ciudad de Oaxaca.
Miembro de la S.M.G.E.
Miembro del S.C.M.