El ABC de…la paridad de género en las candidaturas locales

Roberto López Reyes
De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral, la lista nominal de electores (que contiene a la ciudadanía que cuenta con credencial vigente para poder votar) actualmente está compuesto por el 52% de mujeres (44, 637,006) y el 48% de los hombres (41, 316, 706). Sin embargo a pesar de constituir más del 50% de las personas que votan en este país y de la población en general, las mujeres no ocupan el  50% de los cargos que se eligen a través del voto ciudadano.
Ha sido larga la lucha de las mujeres por conseguir la igualdad en el ámbito laboral, social, económico, cultural y político. Precisamente en este último punto, reflexione usted cuántas mujeres han sido Presidentas Municipales en el municipio en que vive, cuántas Gobernadoras de Oaxaca puede nombrar, ¿cuándo habrá una Presidenta de la República en México?.
Precisamente en el marco del día internacional de la mujer, centraré esta colaboración para hablar del principio de paridad de género en materia electoral.
¿Qué es el principio de paridad de género?
Es un principio Constitucional que tiene como finalidad la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, esto es, una herramienta que permita la igualdad política entre hombres y mujeres, logrando cambios que van más allá de las palabras y acuerdos escritos, sino que debe observarse a través de resultados y cambios estructurales.
¿Cuál es el objetivo de implementar el principio de paridad?
En principio, se ha establecido cómo obligatorio el que los partidos políticos destinen el 50% sus candidaturas a mujeres y el 50% para hombres, por lo que las mujeres deberán ser postuladas como diputadas por mayoría relativa al menos 12 distritos electorales y como diputadas por representación proporcional (plurinominales) en al menos 8 posiciones.

En el caso de elecciones municipales, los partidos políticos deberán garantizar que en al menos 76 municipios se propongan a mujeres para gobernar como Presidentas Municipales y así mismo, atendiendo al número de regidurías que corresponda a cada Municipio, el 50% de estas deberán ser reservadas a mujeres.

Desde luego que, es solo el voto de las y los ciudadanos el que habrá de determinar cuántas mujeres y hombres habrán de representarlos ya sea en el Congreso o en el Municipio.

¿Qué otros requisitos deben cumplir?
Dadas las experiencias de procesos electorales previos en los que los partidos han encontrado formas para evadir el mandato constitucional, se ha establecido que en ningún caso un hombre puede ser postulado como suplente de una mujer, pero si es posible que una mujer sea suplente de un hombre. Así mismo, se han tenido que diseñar las llamadas tablas de competitividad, construidas para saber con base a los resultados de la votación obtenida en el proceso electoral pasado, cuales son los distritos y municipios en que los partidos o coaliciones tuvieron mayor y menos votación y a partir de ello, se ha obligado a los partidos que postulen en forma paritaria a hombre y mujeres tanto en aquellos lugares en que tuvieron mayor votación, como en los que no.
Lo anterior ha permitido que no se envíe a las mujeres a distritos o municipios en los que no tiene ninguna posibilidad de ganar.

Adicionalmente, tratándose de las elecciones municipales, dado que aún existe  una enorme brecha entre hombres y mujeres gobernando (solo 38 mujeres Presidentas frente a 115 Presidentes), el IEEPCO determino que los segmentos de mayor y menor votación, se dividiera cada uno en 2 bloques y en cada uno de ellos se postulara en forma paritaria a mujeres y hombres. Lo anterior dará mayores posibilidades de que las mujeres puedan resultar ser electas.

No  obstante, los partidos políticos Encuentro Social, Movimiento Ciudadano y PRD se inconformaron contra dicha normatividad, sin embargo en este mismo día el Tribunal Electoral de Oaxaca decidió sostener esta determinación.

¿La paridad de género está en conflicto con la reelección?

De ninguna manera, pues No hay que perder de vista que, el principio de paridad de género constituye una obligación constitucional que debe ser observada y cumplida por los partidos políticos, mientras que la reelección constituye una posibilidad de quien tiene un cargo, pero sujeta a la determinación que al final adopte el partido político.
En todo caso el IEEPCO ha sido claro en su normativa, que en ningún caso debe dejarse de cumplir con el principio de paridad de género.

¿Qué otras opciones hay para alcanzar la paridad de género en los cargos de elección?

Vale la pena destacar la legislación del estado de Querétaro, pues en el caso del Congreso de su entidad, se determinó que si tras la asignación de espacios se advierte que hay menos mujeres electas, el Instituto Electoral podrá sustituir de las listas de representación proporcional, las fórmulas que sean necesarias hasta alcanzar la paridad de género en la integración de su Congreso.

@Roberto_Lopez_R

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