El affaire Santiago Nieto

Las declaraciones de Santiago Nieto, ex titular de la FEPADE, al diario estadounidense The Wall Street Journal (WSJ), respecto a su salida de la institución y el acoso que vivió tras declarar al diario Reforma, que Emilio Lozoya, ex director de PEMEX, le envió una carta solicitando lo dejara fuera de la investigación sobre Odebrecht y el uso de sobornos para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012; ha sacudido a la opinión pública.
Recordemos que cuando las organizaciones de la sociedad civil e incluso miembros del senado, levantaron la voz ante el despido de Santiago Nieto, este fue citado por la Cámara de Senadores con el objetivo de dirigirse al pleno y responder las preguntas de los legisladores; quienes votarían por la permanencia o remoción de Nieto como Fiscal Electoral; sin embargo, el extitular se negó a acudir excusándose a través de una carta dirigida al Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República; en la cual manifestaba que no existían condiciones para retomar sus funciones en total libertad.
Aunque los argumentos que Santiago Niego presentó en la misiva, eran claros; su negativa levantó sospechas, ¿lo habían amenazado?, ¿temía por su vida?
Acostumbrado a callar voces disidentes e “inconvenientes”, el gobierno de Enrique Peña Nieto, a través de Jorge Márquez, ahora ex funcionario de SEGOB, intentó sobornar a Nieto tras su salida de la FEPADE; esto de acuerdo con las declaraciones que Santiago ofreció a WSJ y que fueron publicadas el 14 de marzo.
La acción emprendida por la SEGOB en contra de Santiago Nieto, no sorprende, es costumbre entre el gobierno y la clase política acercarse a quienes “dan la nota” en un afán de “diálogo” que algunas veces termina en chantajes, sobornos y amenazas.
El dicho reza: “por las buenas o por las malas”. Algunos miembros de la clase política, no aceptan las críticas, son sensibles y de piel delgada. Creen que vivir del erario y tener dinero público para repartir, los coloca en un estado de superioridad que debería volverlos inmunes a los cuestionamientos.
El poder coquetea con quienes se atreven a hablar para que entiendan que “hay que apostar por el bien mayor” o “que no todo es tan malo”. Nuestros servidores están mal acostumbrados a levantar el teléfono y decir “Oye, yo no soy quién para decirte qué escribir o no, pero hay que ayudar al amigo” (sí, usted sabe de quién hablo); o mejor aún “Mira, pórtate bien y ya verás, hablo con él y tal vez quiera conocerte, pero hay que ayudar”, o, “¿Por qué no la dejan en paz? Denle chance”, “A nadie le cae mal un ingreso”, “Podemos ayudarte”, “¿Estás conmigo o contra mí?”.
Lamentablemente, muchas de estas amenazas y sobornos, funcionan. Nuestra prensa, los testigos y los servidores que intentan hacer bien su trabajo, guardan silencio, aceptan “por la buenas”, y quienes se atreven a desafiar al “poder” cargan con las consecuencias, que muchas veces son catastróficas.
Santiago Nieto no es un caso aislado, cientos de personas se han quedado calladas en aras de preservar su vida y su seguridad. El actuar de la SEGOB es vergonzoso, es autoritarismo puro y vil.
El control sobre la verdad, lacera el estado de derecho y la democracia. Una cosa es dialogar y otra sobornar, chantajear, amenazar y asesinar. ¿Por qué el miedo a la crítica y la verdad? ¿No sería más fácil aceptar los errores y corregir? ¿Por qué nuestra clase política prefiere mancharse las manos antes que admitir que son seres humanos y se equivocan como cualquiera?
¿Por qué preservar el poder a costa de la vida de otros? En este punto recuerdo a Pilar Calveiro quien escribió: “Se puede arrasar masivamente con la vida, siempre que sea la vida del otro” y si, no les importa el costo. Todo lo hacen “por un bien mayor”, por la gobernabilidad y el estado de derecho, por la paz social, palabras que en su vocabulario son sinónimo de impunidad y corrupción.
Alguien debería responder por el caso de Santiago Nieto. Elías Beltrán encargado de despacho de la PGR que dio carpetazo al tema Odebrecht, Emilio Lozoya quien pidió no ser inculpado, Luis Videgaray quien fuera Coordinador de Campaña de Enrique Peña Nieto. Osorio Chong ex Secretario de Gobernación por la reunión de Jorge Márquez con Nieto. Alguien.
Santiago Nieto pasa a engrosar las filas de las víctimas de amenazas. Nada más. La PGR seguirá protegiendo los intereses del gobierno en turno, ¿a poco usted cree que Elías Beltrán está comprometido con la justicia?
En este país, en este estado, las amenazas y el soborno son el modus vivendi de la corrupción.

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