* ¿Qué diputado “chapulín!” amenazó con irse al PRD y MC?
* En el Icapet, sigue la corrupción y nulo trabajo
* En el IEEPCO, acusaciones de desvío de recursos

¿Qué pasó con la ideología de los partidos? Más de una docena de institutos políticos en el país, al igual que en Oaxaca, pero ninguno, actualmente, respeta sus principios y a sus propios militantes, al grado de que en el presente proceso electoral, todo es un amasijo de intereses: perredistas que se fueron a PRI y viceversa; morenitas que recogen cualquier lacra; panistas que se venden al mejor postor; nuevaaliancistas que sólo buscan negocios, al igual que los verdeecologistas.
¿Qué pasó con los principios químicamente puros? Nadie sabe a ciencia cierta, ni siquiera los más reconocidos politólogos han podido descifrar en dónde quedaron el amor por los colores de su respectivo partido. Pero hoy, el proceso electoral 2018 es un enigma, una suerte, un intercambio, un revoltijo en que lo único que interesa es el poder y el dinero.
Un ejemplo más claro es el del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, y su líder, Andrés Manuel López Obrador (quien por cierto una vez más sacó a su flote su mesianismo, al compararse con Benito Juárez y Francisco I. Madero, durante una entrevista televisiva), ha puesto el ejemplo más claro de ello.
Por ejemplo, sin importar señalamientos de corrupción, candidateó a Napoleón Gómez Urrutia para un cargo de elección popular, en el Senado, pero existen serios señalamientos de corrupción con el sindicato minero.
Otro ejemplo, un panista, Germán Martínez Cázares, señalado de “mocho” y de retrógrada en diversas posturas sociales y humanas, contrarias a las que predica López Obrador.
¿Qué decir del PRI? Ahí está el claro ejemplo de Ulises Ruiz Ortiz, quien promovió a Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva como su candidato al Senado de la República… por el PRD. O a Manuel García Corpus para el mismo puesto, pero al ver que le sería más útil Héctor Pablo, desechó a este último y únicamente lo metió en la lista de una diputación plurinominal, al igual que a su hijo; ejemplos, hay de sobra.
Por cierto, al ex gobernador le siguen pesando los señalamientos de crímenes de lesa humanidd por los hechos del 2006, y recientemente fue denunciado ante la Corte Penal Internacional, ante la falta de justicia en Oaxaca; curiosamente, Gabino Cué “investigó”, gritó a los cuatro vientos que metería a la cárcel a URO, y jamás hizo nada.
Otro caso de cambio de chaqueta sin rubor es el diputado Samuel Gurrión, que dejó al PRI para irse al PAN, jugada por cierto también de Ulises Ruiz, en busca de la presidencia municipal de la capital, cuando él nació en Juchitán.
¿Los panistas? No se quedan atrás, ni ideología ni principios; por ejemplo, Leslie Jiménez Valencia, que es regidora por el PAN y fue diputada local, además de ex funcionaria con Gabino Cué, resulta que ahora se cambió ¡al PRI!, todo con tal de ser diputada local otra vez.
O como Mariuma Munira, presuntamente panista pero que siempre trabajó para el PRI y hoy la premian como candidata a diputada por el tricolor.
Y además de “chapulines” sin ninguna autoridad moral ni respeto por su propio partido. Como los priistas Fredy Gil Pineda Gopar y Gustavo Díaz Sánchez, que han sido por lo menos dos veces presidentes municipales, el primero por Nopala y ahora Mixtepec, el segundo por Cosolapa, y que ahora repiten en el cargo.
El proceso electoral es un revoltijo, y resulta que hasta Raúl Castellanos Hernández, ex perredista, ex priista, fiel seguidor de Ulises Ruiz, ahora quiere ser por enésima ocasión candidato a presidente municipal por Nueva Alianza.
Como si ya se hubiera olvidad que está acusado de corrupción por un probable desvío de cerca de 500 millones de pesos, cuando fue precisamente coordinador de comunicación social de la “Hiena de Chalcatongo”.
Se le olvida que anduvo en el exilio por más de un sexenio, supuestamente acosado por el gobierno de Cué; se le olvida que sigue vigente un expediente penal, en que se mantiene una orden de aprehensión, librada por un juez.
Quizá el que mejor sale librado, salvo los casos citados, es el PRI, que aún conserva una fuerte militancia, fiel, que trabaja y se aguanta.
Pero en los demás, casos, everdad, al igual que los valores morales, la política está por los suelos; no hay amor por la camista, no hay ideología propia ni principios más que el color del dinero. ¿Quiénes ganarán la contienda del próximo 1 de julio? El que usted decida, pero analice bien su voto, si se lo dará a un “chapulín” o algún cuadro, quizá viejo o quizá joven, pero que respeta y se hace respetar por su congruencia.

NIMIEDADES

1-. Hasta dónde tuvo que llegar el eterno dirigente de la CROC, DAVID AGUILAR ROBLES, con tal de no quedarse sin el consabido hueso político. Resulta que el aún diputado federal amagó con dejar el PRI e irse a Nueva Alianza o al PRD o a Morena, con tal de conseguir otro cargo, ¡cuando no ha terminado uno! Y pues sí, la manita de puerco hacia la dirigencia del PRI hizo efectos y resulta que será candidato a diputado local. No tiene llenadera el hombre que ha usufructuado por muchos años a la clase obrera, la más desprotegida, de Oaxaca.

 


2.- En el Icapet, que dirige a control remoto FRANCISCO MALDONADO, siguen las quejas incluso de los propios trabajadores, primero porque no hay ni lápices ni papel para realizar sus trabajos, mientras que el funcionario pasea de un lado a otro, con camioneta de lujo, chofer a la puerta y ayudantes, que le limpian hasta el sudor en la frente. ¿De acciones? Únicamente acompaña algunas giras de trabajo de otros titulares, donde solamente presume cursos de capacitación. Lo dicho: sólo está para vegetar en el cargo y esperar una “oportunidad” para brincar a una curul local o federal, aunque por ahora en esta ocasión no se pudo, pues ni siquiera en su casa lo conocen, mucho menos en su municipio o distrito.

 


3.- En menudo lío tienen al titular del IEEPCO, GUSTAVO MEIXUIERO NÁJERA (protegido de Fraguas), dos individuos que dicen manejar todo el dinero del área de comunicación en el organismo que anda de escándalo en escándalo. Resulta que ALEJANDRO CARRASCO y LUIS MIGUEL SANTIBÁÑEZ SUÁREZ (quien por cierto también presume de tener influencias en el área de comunicación con Hernández Fraguas) empinan vez tras vez a su titular para que el organismo vaya de mal en peor; no sólo eso, sino filtran documentos, auditorías en curso, a otros medios para dejar mal a la institución; mejor dicho, para dejarla peor, porque el IEEPCO ya no tiene ni credibilidad ni nada; anda de crisis en crisis, y pues sus “colaboradores” de prensa nada más no funcionan ni ayudan y sí contribuyen a echar a perder todo.