En tiempos de campaña

Agallón Mafafas y Juan Gárrison vivían en aquellos tiempos  por los rumbos de la Marquesa en el  Estado de México porque, debían seis meses de renta en aquel entonces Distrito Federal.

El rechoncho recluta sugería al comandante que acompañaran con tequila los cacahuates que les servían de alimento para que se sintieran como botana. Una inmisericorde palmada sobre el casco y una reprimenda de viva voz fueron las respuestas del superior. Aquellos no eran tiempos para quejas. Eran hombres que no se rendían fácilmente. Los víveres escaseaban, la tropa estaba muy cansada, sin embargo, el espíritu se hallaba muy elevado.

Agallón Mafafas, Zorro del Desierto de los Leones, esgrime un tremendo plan; se lo explica al único miembro de su batallón, al recluta Juan Gárrison, la idea es harto descabellada… ¡Declararle la guerra a los Estados Unidos!

El gran general quien recibía órdenes directas de la ONU, le comentaba al joven explorador que le sobraban pantalones para pelear contra los güeros. Sus razones eran muy específicas: decía que los gringos tenían la costumbre de ayudar a todos los vencidos; que  terminando la guerra mandarían a unos cuantos soldados con víveres, hotdogs y hamburguesas. El comandante no era menso así, nada más porque sí; así se lo terminó de explicar a su rezongón subordinado. Remató diciendo que, con toda esa ayuda ¡Adiós pobreza!

-Hay que ponerse del otro lado también- dijo Gárrison después de pensar un poco y rascarse la cabeza, acto seguido, le espetó -¿Y qué tal si le ganamos a  los Estados Unidos?-.

Conociendo a los suyos, a su país, la respuesta de Agallón fue contundente – ¡Pues entonces ya veremos cómo nos ayudamos nosotros!

Es claro que en el pasaje  llevado a la pantalla chica por Los Polivoces, ese dúo genial de comediantes integrado por   Eduardo Manzano y Enrique Cuenca en aquel México de los 70’s, el Comandante Mafafas había establecido aquella estrategia sin tener un segundo plan, mucho menos, un tercero.

En nuestro país, en estos tiempos de campañas políticas, mujeres y hombres dedicados a buscar el apoyo popular; tendrían que presentar compromisos serios sobre  lo que están ofreciendo hacer, en caso de alcanzar sus objetivos.

La ciudadanía debe exigir a los diferentes candidatos a puestos de elección popular,  presentar planes específicos y  detallados de acciones y estrategias en beneficio de sus comunidades en caso de alcanzar esas posiciones.

Independientemente de los puestos a los que se aspiren, de los partidos impulsores, en nuestro país importan los ¿Qués? pero, son más importantes los ¿Cómos? los ¿Cuándos? Y, por sobre todas las cosas, los ¿Con qués?

Tuíter: @santiagooctavio

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