Médicos, ¿quieren estado de excepción?

Oaxaca, Oax.- Un homicidio conmociona a la sociedad oaxaqueña desde la semana pasada: la muerte de un pequeño de tres años siete meses de edad, de nombre Edward, originario de Telixtlahuaca, Oaxaca, quien ingresó a un hospital privado por la simple fractura en un codo, sin exposición de huesos, pero más de seis horas después, fue entregado muerto a sus desconsolados padres.

El niño, sonriente, muy sano, según se aprecia en un video, entro la noche del 26 de noviembre de 2017 al Hospital del Valle de la capital, para las ocho de la mañana del 27 de noviembre, fue entregado muerto a sus padres, sin ninguna explicación específica y creíble hacia Hussein y Daniela, los jóvenes padres.

La Fiscalía General del Estado, como ocurre en todos los casos, actuó –en este caso con celeridad– y tras la demanda interpuesta por los padres, inició las investigaciones; al final, el 2 de abril, los elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones detuvieron al doctor Luis Alberto Pérez, traumatólogo ortopedista, responsable de la operación, pero la anestesióloga Gabriela Cruz López, fue alertada a tiempo por una filtración y logró obtener un amparo de la justicia.

En medio de su tragedia, Huseein y Daniela, consideraron un triunfo la aprehensión, pues lo único que clamaron y claman es justicia.

Sin embargo, de inmediato, con extraña agilidad en la organización, por todos lados comenzaron a surgir manifestaciones de “apoyo”, principalmente de sindicatos y colegios de médicos, hacia Luis Alberto, quienes pedían la liberación del médico.

Por cierto, uno de los defensores del médico que cometió el probable delito, es Flavio Sosa Villavicencio, a quien se le recuerda por los desmanes del año 2006, y que hoy milita en el Partido Morena y es incluso un importante dirigente, además de consejero partidista en el INE.

Este individuo, tachado por la mayoría de la sociedad como delincuente, gestionó, literalmente, una audiencia presidente con el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Raúl Bolaños Cacho, quien se prestó a estas maniobras extralegales que al final beneficiarion al presunto homicida.

Pero la realidad es distinta; retomamos unos aspectos de lo publicado por distintos medios de comunicación:
“El Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado determinó homicidio con agravante de responsabilidad médica, por lo cual pidió al juez de la causa emitir una orden de aprehensión y el especialista fue ingresado al reclusorio central de Santa María Ixcotel, ubicado cerca de la capital.

“La causa de la muerte: paro cardiorrespiratorio con edema cerebral con sustancia en estudio (lidocaína, concentración de 2.2 miligramos por litro de sangre); según el estudio histopatológico, efectuado el 21 de diciembre, se concluyó que el niño presentaba edema cerebral no traumático, encefalopatía, edema agudo pulmonar, congestión vascular con presencia de restos médicos en alveolos, falla orgánica múltiple secundaria a choque cardiogénico.

“En términos generales, se efectuó una cirugía a un pequeño que no iba en ayunas; se aplicó exceso de anestesia; durante la operación, estuvo en posición decúbito de manera prolongada, lo que originó que se broncoaspirara.

“Para ocultar la probable negligencia, de acuerdo con videograbaciones que obran en poder del Ministerio Público y del juzgador, los médicos alteraron el informe médico, en donde omitieron la dosis de anestesia”.

Están también las precisiones fundamentadas de la Fiscalía General:

1.- El niño llegó al hospital con solo una fractura del codo izquierdo y horas después salió muerto.
2.- La operación quirúrgica que se le practicó no era urgente.
3.- La operación se llevó a cabo menos de cinco horas después de la ingesta de alimentos, lo cual se corrobora con los hallazgos de la necropsia y los estudios de patología.
4.- No se tuvieron los ciudadanos necesarios para la aplicación de la anestesia.
5.- La causa de la muerte no fue una reacción alérgica o anafiláctica a algún medicamento sino una asfixia por broncoaspiración.
6.- No se documentó en el expediente el suministro de ciertos medicamentos, como la lidocaína, demostrándose su existencia con los dictámenes químicos correspondientes. Es decir, se administró, pero los médicos omitieron documentarlo en el expediente.
7.- Tenemos videos que hacen suponer que se produjo la manipulación del expediente clínico para modificar lo sucedido. Es más, los médicos llamaron a personas externas para que colaboraran en dicho acto.
8.- La operación terminó alrededor de las 12 de la noche y hasta las 7 de la mañana el niño fue trasladado a otro hospital con unidad de cuidados intensivos. Es decir más de siete horas después de terminada la operación.

Durante ese lapso de tiempo no se le dio la atención adecuada al niño. En el hospital al que se le trasladó se le brindó atención médica por reanimación porque ya había tenido paros cardiacos declarándose a las ocho de la mañana su muerte.

¿Hay negligencia? A los ojos de la sociedad en general sí, tras leer los dictámenes de especialistas.

Pero prácticamente la revolución de los médicos creció en todo el país y el domingo de la semana pasada efectuaron una serie de marchas; luego amenazaron con realizar un paro y marcha nacional, el viernes 13 de abril.

Las presiones finalmente pudieron más que la ley: la noche del 12 de abril, y cual héroe, el médico Luis Alberto salió libre del reclusorio de Santa María Ixcotel, y hasta con porras.

¿Porras para un presunto asesino? Sí. Por increíble que parezca, mientras que los padres de Edward, escuchaban desconsolados las determinaciones del juez, dependiente del Tribunal Superior de Justicia, que prácticamente torció el dictamen para favorecer a los abogados del presunto homicida.

¿Triunfo? Pues así lo tomó el traumatólogo Luis Alberto, quien incluso el viernes 13, tuvo la desfachatez de presentarse ante los medios de comunicación a dar una conferencia de prensa, para decir que está libre y que ahora sí enfrentará a la justicia pero fuera de la cárcel.

¿Qué sucedió? El movimiento nacional lo que en realidad quiere es que los médicos estén en estado de excepción en cuanto a las leyes penales, y que aún cuando maten a una persona, por negligencia, no puedan ir a la cárcel ni enfrentar un proceso penal.

¿Quiénes son para estar en ese estado de excepción? La realidad es que hay miles de buenos y buenas doctoras, pero también hay cientos que actúan con absoluta irresponsabilidad y por el lucro, como fue el caso de Luis Alberto.

¿Le remuerde la conciencia al médico homicida? Parece que no, porque ya anda por las calles como si no debiera nada. Seguirá el proceso, sí, pero lamentablemente nuevamente el Tribunal de Justicia torcerá la ley o se hará de la vista gorda para que no sea en definitiva no pise más la cárcel, pese a que las múltiples evidencias lo declaran culpable.

NIMIEDADES

1.- Manuel León Sánchez también juega al nepotismo con cargos

El nepotismo político sigue en Oaxaca y una muestra más de ello, además del caso de BENJAMÍN ROBLES, es el del diputado local MANUEL LEÓN SÁNCHEZ, por cierto identificado con el ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz. Pues resulta que el actual diputado federal Carlos Camacho Sarabia, también fiel a URO, dejó la curul porque regresa a querer gobernar Pinotepa Nacional, por lo cual el vástago MANUEL LEÓN CHÁVEZ tomará esa curul. ¿Qué le parece?

2.- La Sección 22 de la CNTE, cada vez más sola en sus acciones

A nadie ya convence la Sección 22 que encabeza ELOY LÓPEZ, con tantas “movilizaciones”; el lunes y martes de la semana pasada, decretó junto con la CNTE un paro de dos días, con bloqueos carreteros, para obligar a las autoridades que les den más prebendas; pero resulta que el IEEPO informó que más del 97 por ciento de escuelas tuvieron clases, por lo que la protesta prácticamente se centró en la capital oaxaqueña; es decir, ya no hay poder de convocatoria y por eso se cuelgan de cualquier movimiento, hasta de la protesta de médicos. Lamentablemente ya viene mayo, en que volverán a perjudicar a nuestra niñez.

3.- Sigue la ola criminal en Oaxaca, y ahora con cárteles

¿Seguro que la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca que encabeza el norteño JOSÉ RAYMUNDO TUÑÓN no hará nada por nuestro estado para frenar la terrible ola criminal y de inseguridad? O ya rindió la plaza, porque según un reporte filtrado desde esas mismas oficinas, en la entidad ya operan las grandes bandas del crimen organizado; ¿entonces que Dios nos agarre confesados?

 

"Las opiniones expresadas aquí, no han sido sometidas a revisión editorial, son de exclusiva responsabilidad de los autores y pueden no coincidir con la de nuestro medio de comunicación o de nuestra empresa."