El amparo de los ríos y los políticos en campaña.

Oaxaca, Oax.- Los políticos están en plena campaña. Prometen todo. Y les creemos todo.

Desde que van a vender el avión presidencial hasta que van a dar, si como no, el servicio médico a domicilio. Otros ofrecen aumentar el salario mínimo a cien pesos. Los más astutos ofrecen generalidades y buenos deseos: “devolver la paz y crecimiento sostenido” y “recuperar el lugar de México en el mundo”. Hay quien promete acabar la corrupción por decreto.
Así actúa la casta divina en las temporadas de elecciones. En Oaxaca han prometido eliminar las marchas, terminar las carreteras a la Costa e Istmo. Y las promesas han quedado incumplidas. Hasta firman compromisos notariales como si sirviera de algo.
Seguimos teniendo un sistema de salud pésimo. México es uno de los países más violentos del mundo. Los feminicidios, secuestros y asaltos están a la orden del día. Llenar el tanque de gasolina constituye una experiencia dolorosa. La educación en México es una de las peores del mundo. La promesa de dotar de computadoras portátiles con internet a los niños que cursen el quinto y sexto año de primaria sigue siendo una utopía en un país en el que hay escuelas que no cuentan con piso ni paredes.
Y los políticos siguen prometiendo. Sin empacho y sin sonrojarse. No hay meas culpas. Saltan de un cargo a otro como iluminados y no resuelven nada. Y la ciudadanía permanece mirando y votando por ellos.
Hace algunos días les comunicamos que Litigio Estratégico Indígena A.C. tramitó durante dos años, un juicio de amparo para la protección de los ríos Salado y Atoyac y que una jueza del Poder Judicial de la Federación con la Constitución en la mano, otorgó el amparo y protección en favor de los ríos y ordenó a las autoridades federales, estatales y municipales que se coordinen para salvar a los ríos oaxaqueños.
Vivos, como siempre, los políticos en campaña han tomado la descontaminación de los ríos Salado y Atoyac como bandera de campaña. Ahora sí prometen descontaminar los ríos. Hasta un presidente municipal ha ido al río Salado a tomarse fotos recogiendo latitas y bolsitas de nylon. Desconfíen de ellos: sólo quieren sus votos. Durante el tiempo en que han sido legisladores o servidores públicos jamás les han importado los ríos. Pasando las elecciones olvidarán el problema ambiental en que vivimos.
Este país no aguanta otro sexenio como el que, gracias a Dios, ya pronto terminaremos. Es urgente crear un mecanismo para obligar a los candidatos ganadores a cumplir las promesas de campaña. Insto a los señores legisladores hoy tan afectos a las promesas a que en las leyes de responsabilidades de los servidores públicos y del Sistema Nacional Anticorrupción incorporen como falta grave el incumplimiento de las promesas de campaña. El candidato que haga esta propuesta recibirá mi voto.  Es ahora.

Twitter: @carlomorales
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