Bloqueos y huelgas de hambre por el mezcal en Oaxaca ¿Y si un académico preside el COMERCAM?

Oaxaca, Oax.- Sólo en Oaxaca es posible que hasta los problemas que tienen las pocas actividades económicas se quieran resolver con bloqueos y huelgas de hambre; como sucede actualmente con la cadena productiva maguey-mezcal, que en su evolución reciente se ha constituido por grupos perversos que sólo buscan beneficios económicos y la confrontación política caníbal, que nada ayuda a resolver el problema socioeconómico-productivo, afectando a una fuente fundamental y generadora de empleos e ingresos en el estado.  Esta situación es permitida  por el gobierno estatal y también por el gobierno federal en perjuicio de los verdaderos productores de esta bebida; pero sobre todo de los pocos y mejores maestros mezcaleros del mundo que se encuentran en Matatlán, la “Capital Mundial del Mezcal”, que cada vez pierden el control de sus procesos productivos al transitar por periodos de auge y crisis en los que la tecnología tradicional de producción es rebasada por la industrialización, como sucede actualmente no sólo en Oaxaca, sino también en otros estados que tienen la denominación de origen de la bebida.

Los productores de mezcal mencionan que el auge de la producción de mezcal fue hasta 1980. En Matatlán existían un poco más de 500 palenques que no presentaban problemas de comercialización. En la década de los 60’s del siglo pasado, se realizaron los primeros esfuerzos de organización genuina local y regional en el que los productores de Matatlán asumían liderazgos en beneficio del sector como la eliminación del intermediarismo en la comercialización del mezcal realizado por las familias de Tlacolula y que están enquistados en instituciones relacionadas con la producción mezcalera como la Cámara Nacional de la Industria del Mezcal, el Consejo Mexicano Regulador de la Calidad del Mezcal (COMERCAM), entre otras. A pesar de esta situación, el proceso productivo del mezcal generó el desarrollo local y regional al activar a otros sectores de la economía como el pequeño comercio, la carpintería, elaboración de equipos de cobre para llevar a cabo la destilación, el jornalerismo y sobre todo, el pago de impuestos al estado. Después de 1980 se inicia el colapso de producción de mezcal con la extracción y compra de maguey mezcalero por los tequileros de Jalisco, situación que ocasionó la migración de los verdaderos productores de mezcal a los Estados Unidos; lo que propició el cierre del 80% de los palenques por el encarecimiento del maguey, así como el abandono de la tecnología tradicional, que dio paso a la industrialización del mezcal acompañada por la adulteración y falsificación de la bebida en busca de su rentabilidad. En estas condiciones, a partir de 1994 se impulsó la producción del mezcal con el establecimiento de la norma oficial, la obtención de la denominación de origen y la integración del COMERCAM presidida inicialmente por empresarios de otros sectores económicos distintos a las del mezcal, como lo establecen los estatutos. De acuerdo al COMERCAM existen en Oaxaca un poco más de 1000 unidades de servicios en todos los eslabones de la cadena productiva, esto indica que el sector ha crecido cuantitativamente pero en calidad no existe avance en su fortalecimiento productivo, sobre todo en el contexto de la oferta y demanda de maguey para la elaboración. En la actualidad esta materia prima es escasa y con un alto precio, condiciones que pierden su relación con los volúmenes de producción reportados por las instancias oficiales y no existe propuesta para resolver esta problemática; por el contrario, se ha constituido en un botín político para los grupos de “productores” que tiene  además intereses económicos y que son ajenas a esta actividad productiva en el estado.
La problemática actual por la que transita la producción de mezcal, ofrece la  oportunidad de tomar en cuenta los modelos de desarrollo de triple hélice en el que el gobierno, el sector productivo y las instituciones de educación superior e investigación pueden asumir un papel relevante en la solución de problemáticas como la del mezcal, además de permitir incursionar en los paradigmas de la sociedad del conocimiento y de las economías del conocimiento necesario para la competitividad en el ámbito global.

El gobernador Murat tiene la oportunidad de resolver definitivamente la problemática socio-productiva del mezcal en su rescate y en beneficio de los verdaderos productores utilizando la ciencia, tecnología  e innovación orientados al desarrollo estatal y nacional, como ha sucedido en Yucatán con el henequén como punto de partida para incubar los procesos científicos y tecnológicos al igual que en Guanajuato la agricultura y la manufactura se consideran como sectores estratégicos en la dinámica económica y social.
Señor Gobernador, si quiere a Oaxaca, que yo creo que sí, por qué no se acerca al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para establecer la vinculación y participación del sector académico. Sobre todo con el de investigadores  del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que se encuentran en la Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad de Guanajuato, Universidad Autónoma de San Luis Potosí, Centro de Investigación Científica de Yucatán, entre otros; que puedan garantizar verdaderos procesos  de desarrollo científico, tecnológico e innovación y acabar con la red de intereses económicos y políticos que presenta el sector productivo del mezcal. El sector académico no tiene intereses económicos y políticos, sólo el compromiso social con el país; su imparcialidad y su único interés es el de contribuir a la solución de problemáticas locales y nacionales; sobre todo el de la cadena productiva del mezcal en Oaxaca y de los otros estados del país que tienen la denominación de origen de esta bebida. La vinculación con el CONACYT se convertiría en el país en un referente de desarrollo socioeconómico-productivo y la despolitización de las actividades económicas encaminaría al estado a un verdadero bienestar de los oaxaqueños.

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