La mafia del poder se va con Andrés.

Oaxaca. El egoísmo aflora siempre y en política todo actor está impregnado como jalea a su cuerpo y alma, ello dista del ejercicio de la política es el arte- ciencia de servir y el quehacer para ese objetivo es el de conciliar, vectorizar esfuerzos y tener una visión por encima de lo personal y en favor de lo colectivo. Así en el tema de la nación es imperativo estar juntos defendiendo los intereses básicos del país y siguiendo el ejemplo de Vicente Guerrero, quien tuvo que sacrificar su propio interés independiente de aquella época, con Agustín de Iturbide, para decir “la Patria es primero”, frase con la que señaló que sacrificaba todo con tal de que el país estuviera unido.

Ojalá esa frase esté impresa en la mente de empresarios, sindicatos, candidatos y partidos, actuando en consecuencia, para que al margen de las elecciones México conserve sus instituciones, que le han dado un valor histórico y especial en el mundo evitando cualquier desequilibrio por las estulticias del actual presidente de nuestro vecino del norte.

Que los acuerdos entre las partes sean serios, porque vimos y escuchamos al señor L(í)opez que “limó asperezas” con los empresarios que integran el Consejo Mexicano de Negocios, que hablaron de su coincidencia en la simpatía por los Cardenales de San Luis, es una declaración desafortunada y por demás frívola de quien pretende obsesivamente ser presidente de México, que de parte de los hombres más acaudalados en voz de Alejandro Ramírez, le leyeron la cartilla que no son mafiosos, han logrado sus fortunas trabajando, haciendo negocios en forma lícita, no amparados de gobierno alguno, y han aguantado ofensas por más de tres décadas, y no se han distraído en ellas, sino tan sólo avocados en crecer, que desde luego de aplicarles medidas coercitivas de parte del candidato L(í)opez de que en el caso que fuese presidente, ellos se llevarían sus empresas a otras naciones, lo que desfondarían al sistema y sería un impacto macro económico de funestas consecuencias.

El candidato centró su discurso (como es habitual) en futilidades al dolerse de que no le gusta el parangón con Hugo Chávez y Nicolás Maduro, y lo del aeropuerto que siempre si es viable, pero con inversión privada, descartando que el gobierno de la república lo construya, fue como darles atole con el dedo y ellos, los del dinero, fingieron creerle,, sabiendo que es un marrullero de toda la vida y así se fueron consumiendo las tres horas que duró ese encuentro ríspido en un principio. Faltó agregar que para el candidato, son poca cosa. A Carlos Slim, Jorge Larrea y Roberto Hernández, a pesar de las ofensas recibidas, toman decisiones en cálculos económicos y a partir de la certeza y seguridad jurídica de sus inversiones y de la existencia de mercados sin interferencias arbitrarias del Estado.

Todos los países de libre mercado viven y hacen sobrevivir a millones de personas que dependen de un empleo  proporcionan servicios e insumos; el empresario es vital para dinamizar la economía de cada sociedad. Pero no nada más producen riqueza, sino que también orecen servicios y apoyos a las sociedad donde se establecen, Las hay que otorgan más prestaciones de las que ofrecen los gobiernos de los tres niveles, como parre de su responsabilidad social. Y obvio pagan al fisco y de esos impuestos viven los gobiernos.

Ahora bien, el hecho de que Claudio X. González coincida con AMLO en su afición al equipo de beisbol de San Luis, hasta hace poco le iba a los Yanquis. O sea, hasta en eso, no hubo sinceridad del empresariado desconfiado, con razón.

Otra perla de la semana, la dio a conocer como primicia López Dóriga, al comentar respecto del proyecto lopezobradorista de crear un Tribunal Supremo, no está claro si por encima o en reemplazo de la Suprema Corte de Justicia (todo apunta que el de Macuspana está hacerse del poder legislativo y ahora el Judicial) y así contar con un Tribunal  a modo, a partir de cero y de manera natural integrado por leales a AMLO, no es más que, en versión mexicana, satanismo mental en versión venezolana, es Chávez. (Aunque se moleste que lo comparen con ese dictador) los hechos avalan lo acá sostenido. En los dos casos se llama, con simpleza y nitidez, golpismo y traición.

Por último no sé si reír o llorar al llevarse lo más granado del PRI y PAN, a su negocio Morena, como Napito Gómez Urritia, la “impoluta” Elba Esther Gordillo, con todo y familia,  Alfonso Romo, Esteban Moctezuma, Germán Martínez “ el sencillito” , Gabriela Cuevas y Manuel Espino “el abstemio”, el exsecretario de Hacienda, Guillermo Ortiz y el exsecretario del Seguro Social, Santiago Levy, aprovechando la paz y el amor que ofrece el patriarca de ese embarcación “Morena”, eso sí, tienen que ofrecer idolatría por su capitán, por lo que estamos viendo que la mafia del poder se va con Andrés.

Jugadas de la  Vida.

Se dice  que al ver la catedral de San Basilio, Iván “El Terrible” mandó que le sacaran los ojos al arquitecto que la construyó para que no pudiera hacer otra igual.
Twitter: @ldojuanmanuel

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