La Jornada.

Oaxaca. La selección de futbol de México tendrá su prueba más grande ya en su debut mundialista, cuando mañana se enfrente en el estadio Luzhniki de Moscú a Alemania, la actual campeona y una de sus bestias negras.

Los dirigidos por Juan Carlos Osorio han declarado en repetidas ocasiones que pueden vencer a la campeona del mundo y que el Tri puede llegar muy lejos en el torneo.

“Nos estamos preparando para Alemania, claro que se le puede ganar”, señaló Javier Chicharito Hernández en un evento de “Facebook Live” con la selección mexicana en la previa del Mundial.

“Nos creemos capaces de ser campeones y mucha gente lo toma a mal, la realidad es que lo puedo ver, lo puedo sentir, no es de dientes para afuera, se trabaja mucho para eso y yo, junto a mis compañeros, venimos a ser campeones del mundo”, sentenció.  El guardameta Guillermo Ochoa, que será titular mañana, confía también en que el equipo tenga “la cabeza fría y el corazón caliente”.

“No hay dudas que tenemos la ilusión de ganar, veo en los ojos de cada jugador la intención de buscar los tres puntos, es la única manera que sabemos jugar, tenemos un estilo. Alemania sin duda es la favorita, pero llevamos mucho tiempo preparándonos y nos sentimos listos”, reflexionó el mexicano.

Sin embargo, el equipo del Osorio, quien ha escondido con recelo no sólo el once titular, sino la disposición táctica y la posición de algunos jugadores, ha generado dudas a la hora de la verdad.  En la Copa América Centenario de 2016, México fue humillado 7-0 por Chile, a la postre campeón. Jamaica, en la Copa Oro de 2017, también eliminó a los mexicanos, aunque a un equipo alternativo, pero siempre dirigido por Osorio, muy criticado por realizar rotaciones durante estos torneos.

En los últimos tres amistosos de preparación y en los entrenamientos en el complejo donde México se instaló desde el lunes pasado, Osorio ha probado hasta tres formaciones distintas usando a prácticamente todos los jugadores que tiene disponibles, salvo los porteros suplentes. Su equipo inicial ante Alemania es una incógnita incluso para los que mejor lo conocen.

“Creemos plenamente en la calidad técnica del grupo para jugar de tú a tú contra ellos”, indicó Osorio. “Es una gran oportunidad para el fútbol mexicano medirse en el torneo más importante que hay ante la campeona defensora. Yo apostaré a competir y ganar a Alemania, es lo que nos ocupa, si lo llevamos al terreno del fútbol, donde somos once contra once, tendremos grandes oportunidades”, señaló.

Enfrente tendrán a un equipo del que los mexicanos esperan vengar, al menos en parte, anteriores derrotas dolorosas. En 1978, la “esperanza verde”, como se le apodó a México por la gran calidad de jugadores que tenía, se convirtió en “los ratones verdes” tras ser últimos del Mundial de Argentina, con una goleada en contra 6-1 ante los alemanes incluida.

En Francia 1998, México ganaba en octavos de final, pero perdonó en los contragolpes y acabó cayendo 2-1. En las semifinales de la Copa Confederaciones de 2017, la facilidad con la que el conjunto teutón ganó por 4-1 todavía escuece a varios jugadores que repitieron en la convocatoria para este Mundial.

Pero el domingo no hay palabras que sirvan. Así lo declaró el defensor del Eintracht de Frankfurt Carlos Salcedo. “No tenemos que seguir hablando tanto, sino que ahora hay que demostrar en el campo para qué estamos”.

Osorio, por su parte, fue enfático en su respuesta negativa sobre si cambiaría su forma de jugar para adaptarse a las circunstancias. “Yo creo en mis jugadores, con los centrocampistas que tenemos les podemos disputar la posición”, declaró.

Después de Alemania, a México todavía le quedará el resto del grupo F enfrente. Primero ante Corea del Sur en Rostov del Don y después Suecia en Ekaterimburgo, pero nadie duda de que el debut marcará a fuego el paso de México por Rusia.