Ya llegó la hora en la que inevitablemente cuando uno mira por encima de la pared que consolida la separación entre los políticos y nosotros, el pueblo, empezamos a hacer ejercicios de proyección.

¿Cómo será el PRI el dos de julio? ¿Tendrá responsabilidad el presidente reformador y todos los suyos? ¿Qué quedará de haber hecho un PRI que hable mejor inglés que español? Como le pasó durante mucho tiempo al partido de Peña Nieto. Pero que finalmente perdió lo más importante que es -con todos sus defectos- la posibilidad de articular a México.

Morena es un partido que no existe. Hay que analizarlo a la vista de lo que Andrés Manuel sienta. No habrá crisis ideológicas, en todo caso serán de estado de ánimo o de enfermedades relacionadas a cómo uno se siente en las primaveras.

A Mao Tse-Tung le hubiera gustado tener un partido comunista chino, como el Movimiento de Regeneración Nacional que tiene López Obrador.

Cualquier cosa, ya sea en la mañana o noche, en el éxito o fracaso, seguirá siendo indiscutible, al menos en el corto espacio de tiempo. Y la gran pregunta que hay que hacerse es ¿se van a querer organizar como un partido para gobernar México o van a seguir como una asociación de intereses al servicio de un líder?

Los panistas tienen la nueva ventaja de que son un partido aconfesional, porque lo impone la constitución, pero está lleno de creyentes.

Entonces, estoy seguro de que ellos encontrarán la manera de entender los abusos de su joven líder y que ejercerán el perdón de los pecados.

De los tres partidos, el insistente Morena, el agónico PRI y el desaparecido PAN, el mas afectado es Acción Nacional.

El PAN ha sido volado desde dentro. Sin ninguna piedad, además es cuestionado, discutido y señalado de que no se podía presentar uno a ser presidente del partido, porque estos son una vergüenza para el blanquiazul.

Ahí están los candidatos. El día que usted vote, que los vea y piense en ellos, recuerde a quién tienen detrás, a dónde pertenecen y cuál es el escenario que los va a acompañar.

Ya veremos el dos de julio cómo se levanta este país. Pero de momento, se acostará el primero de julio con la destrucción de sus partidos, y es un país que necesita y quiere a un partido.