¡Confirmado! Si quieres ser más saludable, debes tener más sexo…

Nosotras sabemos que el sexo es uno de los más grandes placeres de la vida. Sirve para unirte más con tu pareja, relajarte y hasta para pasar un buen rato. ¿Necesitas otro pretexto para darle rienda suelta a la pasión? ¡El sexo es bueno para la salud!

Según el dr. Jesús Arturo Moyers, especialista en sexología de la plataforma Doctoralia, la sexualidad es una necesidad trascendental del ser humano. En México, el 62.3% de las mujeres perdieron la virginidad antes de los 29 años; y desde que se tiene la madurez física y emocional -alrededor de los 18 cumplidos- tener relaciones tiene muchas ventajas:

Mejora el estado cardiovascular del cuerpo:
Incrementa el ritmo cardiaco, el corazón bombea más sangre y este oxigena mejor todas las extremidades del cuerpo. Según The American Journal of Cardiology, si se tiene sexo por lo menos dos veces por semana tus posibilidades de tener un infarto se reducen en un 50%.

Reduce los niveles de estrés:
Al momento del clímax el cuerpo libera tanto oxitocina como dopamina, dos sustancias que le dan al cuerpo una sensación de bienestar y relajación. Además, según un estudio de la Universidad de Princeton, practicar sexo de forma regular propicia la neurogénesis, la formación de nuevas neuronas, y este proceso reduce la ansiedad. ¿Alguien dijo sexo antes de una reunión importante?

Funcionan mejor nuestras estructuras inmunológicas:
Equilibra la producción de testosterona y se producen más anticuerpos. Según una investigación de la Universidad Wilkes Barre de Estados Unidos, las personas que tienen sexo regularmente producen una mayor cantidad de inmuglobina del Tipo A, un anticuerpo que ayuda a evitar los resfriados.

Mejora el suelo pélvico:
Entre más relaciones tengas, se ejercitan mejor los músculos de esa zona de tu cuerpo, su elasticidad crece y propicia una mejor lubricación.

Si bien es cierto que el sexo es algo totalmente común, no todo mundo tiene las mismas “ganas”. La líbido de cada quien varía por razones de creencias personales, preferencias y hasta enfermedades.

Ahora que ya conoces algunas ventajas más, habrá que ponerlas a prueba con tu pareja.

Cosmopolitan