¿De verdad Haremos Historia juntos?

* Senador voraz y convenenciero, que busca sólo beneficios para su familia
* ¿Pensó bien su voto por Morena? Quizá nos salga en Oaxaca otra Alejandra León
* Icapet, a ver si ahora sí se ponen a trabajar; Francisco Maldonado no aparece
* ¿Tendrá Avilés la desfachatez de asumir diputación después de llevar a la derrota al PRI?

Después del 1 de julio, la República Mexicana vive literalmente un sueño. Efectivamente, fue una jornada electoral histórica: porque salió a votar la gran mayoría de mexicanos sin presiones y sin miedo; porque no hubo incidentes de violencia mayores, como ocurrió días antes de los comicios.
Porque por fin, en su tercer intento, Andrés Manuel López Obrador logra ganar la Presidencia de la República, y con cifras históricas.

Porque desde el domingo, todo ha sido terso y apenas dos días después, el virtual ganador de la contienda fue recibido por el presidente Enrique Peña Nieto y hasta se anunció un fondo de 150 millones de pesos para el equipo morenista durante el proceso de transición, de aquí al 1 de diciembre, en que asuma funciones.

Sí, el país vive días tersos, relajados; ni siquiera grupos del crimen organizado han actuado en nuestra entidad o en el país, tan activo que estuvo y ha estado en todo el país.

No es que se quiera estar en contra de la voluntad del voto mayoritario ni ser un ave del mal agüero, mucho menos se trata de contradecir a millones de morenistas.

Pero hay una cruel realidad que pronto despertará de nuevo en el país: no hay dinero para resolver todos los males que padece nuestro México. Sí, sí, desde el 1 de diciembre de 2018 habrá voluntad, habrá coincidencia entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, al arrasar Morena y sus aliados en las dos cámaras, la de diputados y federales.

Sí, seguramente se impulsarán programas y acciones que tiendan a disminuir le enojo social, el mismo que llevó al triunfo a López Obrador. Sí, seguramente habrá intenciones de combatir la corrupción, de enfrentar a la “mafia del poder”, pero se quedarán en eso, intenciones.
Lo más duro, lo más difícil, ¿de dónde sacará el nuevo gobierno dinero para atender y cumplir los cientos de compromisos sociales que hizo?
Estos son algunos de los más importantes compromisos de López Obrador, que han recopilado los medios de comunicación:
* No más gasolinazos.
* Cancelar reforma energética.
* Cancelar la reforma educativa.
* Combatir la corrupción.
* Combatir la impunidad.
* Combatir el influyentismo.
* Investigar y castigar a quien haya abusado de su  función o autoridad.
* Vender avión presidencial.
* Ahorro de 500 mil millones anuales a través de recorte de sueldos.
* Personas con antecedentes de enriquecimiento ilícito no serán funcionarios.
*  Reformar el artículo 108 de la Constitución para que el presidente en funciones pueda ser juzgado por delitos de corrupción.
*  Revisar todos los contratos y concesiones otorgadas a empresas por parte de gobiernos estatales.
* Reducirse el sueldo a menos de la mitad de lo que gana el presidente Enrique Peña Nieto.
* No utilizar los servicios del Estado Mayor Presidencial.

Hasta ahora, eso no tendría mayores problemas de cumplirse a lo mucho en un año, y podría generar nuevas y mejores expectativas para la nación, aunque no dinero; insistimos, habrá combate a la corrupción pero no habrá resultados. ¿Veremos algún día a Enrique Peña Nieto en la cárcel? ¿Veremos a algún secretario de Estado del actual sexenio tras las rejas? La respuesta tajante es no y la muestra más clara, desde ya, es la transición tersa que inició este 2 de julio con la reunión del mandatario electo y actual en el Palacio Nacional.

El pero es lo siguiente:
* Aumentar el sueldo de maestros, enfermeras, médicos, policías, soldados y marinos.
* Descentralizar el gobierno y llevar a las dependencias federales a distintos estados.
* Creación de 400 mil empleos en ejidos.
* Salario mínimo del doble al actual en la zona fronteriza.
* Reducir el IVA en la zona froteriza del 18 al 8%.
* Bajar el Impuesto sobre la Renta (ISR) al 20% en la frontera
* Producir en México todo lo que consumimos.
* Hacer crecer a México como mínimo al 4% anual.
* Rehabilitación del puerto de Salina Cruz que está en el Pacífico y el puerto de Coatzacoalcos en el Golfo de México.
* Recuperar la vía férrea entre Salina Cruz y Coatzacoalcos para crear un corredor que vincule el Pacífico con el Golfo de México.
* Pavimentar con concreto los 300 caminos de Oaxaca.
* Impulsar un proyecto en el Istmo de Tehuantepec.
* Aplicar una política de cero endeudamiento y baja inflación.
* Llegar a un salario mínimo meta de $171.8 pesos diarios.
* Creación del programa “Jóvenes construyendo el futuro”, el cual tendrá el objetivo de garantizar educación a todos los jóvenes del país.
* Lograr cobertura universal, donde medicamentos y servicios públicos en consultorios, clínicas y hospitales, desde el primer nivel de atención hasta la medicina especializada, sean accesibles y gratuitos.
* Cobertura de internet en todo el país.
* Pensión a adultos mayores y jóvenes, así como a madres solteras…

Todo, todo, todo ello, representa dinero. Dinero que el país no tiene, por mucho que se le quiera exprimir. ¿Acabarán los gasolinazos?, la respuesta es no, aunque usted se enoje; quizá no suba más el precio, pero tampoco se bajará.

¿Podrá impedir la construcción del nuevo aeropuerto de la ciudad de México? La respuesta es no y pronto lo verán confirmado. ¿De dónde sacará el próximo gobierno dinero para cumplir con tantas demandas y necesidades sociales? No le quedará de otra más que mantener como están los precios de las gasolinas, aumentar impuestos, generar empleos pero bien pagados; incentivar la llegada de un mayor número de empresas, extranjeras. Reducir drásticamente los sueldos de funcionarios federales.

Entendamos de una vez por todas. No ganó Superman la presidencia de México; no tiene una varita mágica para resolver los graves problemas, ni siquiera en seis años; todos, todos los gobernantes, son seres humanos, hombres de carne y hueso, con pasiones y ambiciones, por lo tanto, sujetos a debilidades que facilita el poder. ¿Terminará ese sueño en pesadilla? No queremos decepcionarlo pero sí alertarlo para que no en unos cuantos años, el país caiga en una mayor crisis de la que hoy vive, por una decepción.

Sí, claro, sumémonos todos; priistas, perredistas, panistas, petistas, religiosos, agnósticos, creyentes, católicos, evangélicos, periodistas, sociedad en general, sumémonos todos para construir el país que tanto necesitamos, que tanto urge, pero no creamos en héroes de otro planeta; se puede reconstruir el país, si todos los días, usted y yo, ponemos nuestro granito de arena con trabajo, tesón y esperanza. Y por supuesto, vigilando y exigiendo a nuestras autoridades, actuales y venideras.

NIMIEDADES
1.- Uno de los grandes males del país y de las elecciones, del efecto Obrador, fue la elección de diversos personajes que sólo han vivido del presupuesto del erario. En concreto, BENJAMÍN ROBLES MONTOYA, que ha militado en por lo menos cuatro partidos y que ahora por la alianza con Morena, será diputado federal. Pero además, recomendó a su esposa MARIBEL RUIZ como diputada plurinominal y será parte del Congreso local. Está en veremos la inclusión de su hijo. ¿Qué bonita familia que vive a costillas de los demás, no?
2.- Hablando de los grandes males que trae Morena consigo, todo por votar bajo la locura Morena-AMLO, es la virtual senadora de Baja California, ALEJANDRA LEÓN, quien presumió en video que celebraba por 48 horas haber obtenido su triunfo, y que tenía “permiso” de López Obrador para festejar con champagne. En los días subsecuentes han salido videos literalmente pornográficos que protagoniza la misma mujer, en estado de ebriedad. ¿Razonó bien su voto? Porque casos como esos hay muchos y pronto les hablaremos de los que respectan a Oaxaca.
3.- El gobernador ALEJANDRO MURAT y su esposa IVETTE MORÁN no dejarn de recorrer las comunidades, a pesar de la veda electoral. Pero los que de plano se olvidaron de su trabajo y hasta anduvieron en campaña política fueron muchos; le recordamos el caso de FRANCISCO MALDONADO, quien se dice titular del ICAPET, pero en los hechos jamás va a las oficinas, ubicadas en Ciudad Judicial, y los fines de semana, desde el viernes, lo dedica a sus asuntos personales, entre ellas estudiar un posgrado. Por eso el gobierno está como está.
4.- ¿En dónde anda ALEJANDRO AVILÉS ÁLVAREZ? Nunca impulsó realmente la campaña del PRI a favor de José Antonio Meade y por eso le fue como le fue a Oaxaca y al priismo. Vergüenza le debería dar al señor de asumir próximamente como diputado local, si jamás movió un dedo a favor del candidato presidencial.

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