Católico instruido, no será confundido 

Oaxaca, Oax.- El pasado 26 y 27 de mayo, los hermanos del Movimiento de Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo (en Oaxaca), celebraron un Congreso de Evangelización en el Seminario Pontificio de la Santa Cruz, al cual acudieron varios cientos de fieles y uno de los predicadores invitados fue el Sacerdote colombiano Darío Betancourt, quien lleva décadas colaborando con este movimiento a nivel internacional y amablemente nos concedió una entrevista que compartiremos con ustedes en varias entregas.

Muchas veces se anuncian retiros diciendo que “habrá sanación” o “habrá Misa de sanación”, ¿qué significa esto, Padre?
Vea, eso es un error, porque Misas de sanación no existen, todas las Eucaristías, todas, son de sanación; hablar de una Misa de sanación es un error teológico y litúrgico; lo que sí hay es Eucaristías por enfermos, en el Ritual Romano dice: “Eucaristía por enfermos”, como hay “Eucaristía de Matrimonio”, como hay una “Eucaristía de difuntos”; pero lo que ocurre es que confunden Misa de Sanación por Misa por los enfermos, en realidad no existe “Misa de Sanación” y yo quisiera que lo aclararan, porque incluso muchos Obispos se enojan “¿cómo que “Misa de Sanación”? y ¿cuál no lo es?; “Misa por enfermos” es muy distinto, porque así como en la Misa del Matrimonio hay oraciones y lecturas acerca del Sacramento del Matrimonio, y así como en la Misa por los difuntos las lecturas son sobre lo que creemos de nuestros difuntos y las oraciones son por el eterno descanso del que acaba de morir, así en la Misa por los enfermos hay lecturas donde se habla de la curación y oraciones pidiendo la curación.  Espero que haya quedado claro esto.

¿Y cómo sana Dios?
Bueno, naturalmente cada Sacerdote tendrá su respuesta, pero lo que yo he estudiado en mi vida, desde hace tantísimos años en la Renovación, tratando de reflexionar, preguntar y orar, yo llegué a esta conclusión: La primera cosa que Dios usa para sanar es lo que hay dentro de nosotros; Dios no multiplica a los seres sin necesidad y dentro de nosotros hay algo que Él creó y se llama la sugestión, una personas puede sugestionarse tanto, al grado de llegar al nivel de creer que no está enfermo, sino que se sanó y “se sanó”; y al respecto algunos médicos sí tienen fe, pero los que no la tienen dicen que “se sana por sugestión”, y yo les respondo, y qué es mejor, por sugestión o por operación? y ¿qué cuesta más, una operación o una sugestión?; luego, qué importa cómo se haya hecho; creo que le estamos quitado a Dios una cantidad de gloria, por dar explicaciones humanas o científicas a lo que Él hace, en este caso Dios eleva nuestra sugestión hasta la altura de una curación; recientemente en un país de Sudamérica acaba de pasar el caso de una señora con tumores en la cabeza, a quien no le daban ni siquiera un mes de vida; pero ella decía “yo estoy sana”, porque yo me siento sana; y ya lleva como 6 meses, y en los estudios que le hicieron ya no aparece ningún tumor en la cabeza; ¿cómo puede ser eso?, yo creo que en el caso de ella el regalo de la fe le elevó la sugestión; ahí puede verse un poco la realidad de la sugestión. La segunda cosa que usa Dios para curar es lo que hay fuera de nosotros, es decir los médicos y las medicinas; ¿quién de nosotros no se ha sanado con los médicos y las medicinas? ¡todos!; por eso es obligación ir donde están los médicos, hacernos los exámenes y tomarnos las medicinas que nos mandan los médicos; inclusive el capítulo 38 del libro del Eclesiástico es una hermosura hablando del médico, es una alabanza al médico. Y la tercera manera como Dios sana es haciendo un milagro, ya no utilizando lo que está dentro de nosotros (sugestión), ni lo que está fuera de nosotros (médicos y medicinas), sino Dios haciendo a un lado todo, hace lo que propiamente se llama milagro y que es lo que la Iglesia necesita demostrar para la canonización de un siervo de Dios que intercedió para la curación directa; a mí me ha tocado ver muchos casos así, yo les digo “pónganse a rezar y crean que Dios ya lo hizo y así será”, como dice Él en su Palabra.

La próxima semana, Dios mediante, seguiremos con esta entrevista. Mientras tanto nos unimos a la alegría de la Diócesis de Tehuantepec, por el reciente nombramiento de Mons. Crispín Ojeda Márquez, como su nuevo Obispo. Que el Señor bendiga y fructifique el trabajo pastoral de Mons. Ojeda.
¡Así sea!

LUBIA ESPERANZA AMADOR.
lubia_ea@hotmail.com