El costo de la nueva terminal en Santa Lucía sería de 66,878 millones de pesos y tomaría dos años su construcción.

Imagen: Grupo Riobóo
La propuesta alterna al Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), la de una terminal en Santa Lucía, Estado de México, toma forma.

El equipo del presidente electo Andrés Manuel López Obrador elaboró un plan maestro del proyecto, el cual incluye una propuesta arquitectónica, un presupuesto preliminar y vías de acceso, así como un cronograma de las obras de edificación.

De acuerdo con el documento elaborado por Grupo Riobóo, el denominado Aeropuerto Internacional de Santa Lucía tendría seis niveles, tres de ellos serían sótanos para estacionamiento, un mezannine para locales comerciales, la planta baja para llegadas y la planta alta para salidas.

El costo sería de 66,878 millones 469,124.14 pesos, a los cuales se sumarían tres obras a concesionarse: un hotel con 310 habitaciones, los hangares de mantenimiento y almacenaje de aeronaves, y la conexión del Viaducto Bicentenario con el Circuito Exterior Mexiquense.

En total, la construcción del aeropuerto requeriría 70 millones 342,105,051.18 pesos.

El cronograma del proyecto contempla que la construcción del aeropuerto lleve dos años y que abarque una extensión de 23.2 kilómetros cuadrados, en los cuales ya se prevé otra terminal para una eventual ampliación.

Aunado a esto, en el documento se observa un segundo piso en el Circuito Exterior Mexiquense, con carriles confinados para el Metrobús que lleve hasta la terminal aérea.


La propuesta de Santa Lucía competirá con el NAIM que se construye actualmente en Texcoco, pero que podría ser frenado si así lo decide la ciudadanía en la consulta que López Obrador solicitó para octubre.

No obstante, aunque la opción alternativa gane, en caso de que instancias internacionales confirmen que es inviable el funcionamiento simultáneo con el actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), la terminal de Santa Lucía sería descartada y continuaría el Nuevo Aeropuerto de Texcoco.

Forbes