Ciudad de México. El uso de facturas falsas por parte de algunas empresas provoca un daño al fisco por dos billones de pesos, recursos que no ingresan a las arcas públicas y que equivalen a 70 por ciento de la recaudación prevista para este año, aseguró la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon).

La publicación por parte de la autoridad de listas negras de empresas que falsifican facturas para simular operaciones no ha sido suficiente para inhibir esta práctica, sostuvo Diana Bernal, titular de la Prodecon.

En el periodo de sesiones del Congreso, que inicia la próxima semana, la Prodecon va a presentar una iniciativa para reforzar el combate a la práctica de emitir facturas fraudulentas, que refuerza acciones ya existentes, como la publicación de las listas negras y que se complementará con la propuesta del próximo gobierno de tipificar como delito grave la falsificación de facturas.

La propuesta de la Prodecon, explicó, consiste en aplicar una retención de las dos terceras partes del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que se cause en toda prestación de servicios que se lleve a cabo en el país, con independencia de que sean personas físicas o morales (empresas).

“Esta medida de control recae en quien paga el servicio y lo obligaría a pagar la retención mensualmente; a su vez, esta retención impactaría directamente en la forma en que operan las empresas que facturan operaciones simuladas”, que es comúnmente conocida como “carrusel”, dijo.

Cuando una empresa emisora de facturas para simular operaciones es exhibida en las listas que publica el Servicio de Administración Tributaria (SAT, la autoridad encargada de cobrar los impuestos), en automático sus dueños crean otras tres o cuatro empresas, añadió. Por ello, obligarlas a enterar al fisco dos terceras partes del IVA supuestamente causado retira el incentivo para falsificar, consideró.

 

La Jornada