En tres décadas, la productora ha documentado diversos aspectos de la vida política y social de México al margen del presupuesto oficial.Foto Roberto García Ortiz

Aunque se planeó como una productora efímera, Canal 6 de Julio celebrará, a finales de enero próximo, tres décadas de documentar diversos aspectos de la vida social y política de México a pesar de que la censura ha sido un acompañante permanente.

Canal 6 de Julio se gestó en el contexto de la campaña electoral de Cuauhtémoc Cárdenas por la Presidencia de la República de 1988 y la lucha contra el fraude electoral.

Su primera producción fue ¡Que renuncie!, crónica de las protestas contra la imposición de Carlos Salinas de Gortari.

El documental se proyectó por primera ocasión en febrero de 1989, en el patio central de la Universidad Obrera de Ciudad de México.

Actualmente, Canal 6 de Julio cuenta con 79 documentales además de un gran archivo audiovisual –con más de 5 mil horas–, explicó su director, Carlos Mendoza, quien dijo que el colectivo prepara un documental para festejar su aniversario, el cual podría titularse Resistencia a 30 años.

En este contexto, también pondrán en circulación otro par de trabajos: uno relacionado con la reconstrucción del devastador sismo del 19 de septiembre de 2017 y otro, que ya se realizó, sobre la historia de la cooperativa Pascual y sus trabajadores.

En un balance, Mendoza detalló: Con el paso de tiempo han cambiado cosas, porque ha habido momentos de muy poca difusión o de escaso interés en el trabajo que hacemos, pero también hubo otros de muy alta aceptación. Ha sido una gráfica muy variable, por las circunstancias políticas y sociales, que es a lo que está muy atado el proyecto.

Un cambio favorable para Canal 6 de Julio ocurrió en 1994: Tras la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se logró, entre otras cosas, vender nuestro producto en las librerías, lo cual se tradujo en una comercialización más estable. Además, poco a poco hemos tenido ingresos más constantes por la venta, a la vez que tenemos un público que se identifica con nosotros.

Una buena señal para persistir, dijo Mendoza, es que todavía tenemos gran presencia entre los jóvenes. Se interesan y siguen nuestro trabajo, y eso cierra el ciclo de la comunicación, lo cual nos anima a continuar, porque sabemos que algún día esto terminará.

Momentos amenazantes

Carlos Mendoza se refirió a la censura que ha enfrentado el colectivo en diversos momentos de su historia, los cuales han sido demasiado amenazantes.

Por ejemplo, en 1994 sufrimos varios allanamientos en pocos días, pero también hemos tenido otras formas de acoso. Hay una anecdotario larguísimo. Incluso, hasta la fecha somos mal vistos en muchos medios y existen espacios que no se nos abren fácilmente.

Hace poco “intentamos exhibir el documental Guerrero, memoria y verdad, que aborda la temática sobre la guerra sucia en este estado y no tuvimos respuesta; las puertas permanecieron cerradas. Esta situación se extiende a espacios, sobre todo de la burocracia cultural federal y también de Ciudad de México. Existe una marginación casi absoluta”.

En 2009, Luis Hernández Navarro, coordinador editorial de La Jornada, escribió a propósito de los 20 años de la productora: Canal 6 de Julio es un colectivo audiovisual dedicado a la información alternativa. Es precursor de la comunicación visual independiente. ¿Alternativa e independiente de quién?: del Estado y sus medios de comunicación, así como de las grandes compañías de medios electrónicos privados. Nunca ha recibido dinero de la burocracia cultural mexicana ni ha negociado contenidos con nadie.

Una de sus tareas centrales, siguió Hernández, consiste en elaborar y difundir masivamente documentales que desmienten las campañas propagandísticas oficiales sobre sucesos de la vida política nacional en los que la resistencia popular desempeña un papel importante. Ha establecido, además, un amplio y valioso acervo videográfico de los abusos del poder, integrado por miles de horas grabadas y compiladas. Es, por ello, un banco de imágenes excepcional.

Casi diez años después, Carlos Mendoza, espera que el nuevo gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador pueda destinar un fondo para la conservación, preservación y catalogación del acervo que tiene –mucho material inédito y otro de carácter único–, en el que destacan registros de movimientos sociales y armados, procesos electorales, defensa de derechos humanos, luchas obreras, el mundo indígena y entrevistas con infinidad de protagonistas sociales.

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