Alerta de Género, un asunto de recursos y voluntad

Oaxaca, Oax.- Esta semana finalmente sucedió lo que las asociaciones feministas han exigido desde hace al menos dos años: la Declaratoria que la Secretaría de Gobernación emitió al Estado de Oaxaca por Alerta de Violencia de Género. A nadie le extraña, pues desgraciadamente todas las semanas vemos en prensa notas asociadas a muertes violentas de mujeres y desapariciones. Pero, ¿en qué consiste una AVG? Y ¿qué significa esto para nuestra entidad?

De acuerdo a la Ley, las Alertas de Violencia de Género están definidas como un conjunto de acciones gubernamentales de emergencia para enfrentar y erradicar la violencia feminicida en un determinado territorio; mayoritariamente estas acciones corresponde a cuerpos policiales e impartidores de justicia, pues va orientada a garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia; y en un segundo término a las instancias de las mujeres, a la secretaría de salud y otras de acuerdo a puntos específicos que se señalen.

Esto es importante decirlo, porque hay quien se imagina que es un asunto que le atañe primordialmente a las Secretarías de la Mujer, pero no, es un asunto de Estado que se encabeza por las Secretarías de Gobierno de las entidades federativas, al ser las homólogas de la Secretaría de Gobernación, pues justamente una alerta se declara cuando el Estado ha fallado en procurar justicia y seguridad a niñas y mujeres.

Con la declaratoria, primero que nada se delimita el área territorial a la que atiende, de acuerdo a la gravedad. En el caso de Oaxaca ha sido declarada para  40 municipios de las ocho regiones, hasta ahora es la segunda entidad con mayor número de municipios declarados sólo después de Zacatecas a quien le declararon todos sus municipios que son 58, ¿tan mal estamos?

Se dice que con las Alertas de Oaxaca y de Zacatecas, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM, SEGOB) quiere sentar un nuevo precedente, recordemos que hace sólo unos meses hubo cambio de titular a quién le ha tocado enfrentar duras críticas sobre cómo han estado funcionando las Alertas en los Estados, por ejemplo el Estado de México ya lleva dos, aunque no le han sido declarados todos los municipios, y sin embargo la desaparición y muerte de mujeres sigue siendo alarmante en dicha entidad. En la misma situación se encuentran Veracruz y en Morelos y Puebla, las organizaciones sociales buscan la segunda, a falta de resultados.

Así que no es momento para rasgarnos las vestiduras, lo que si hay que decir es que no están claros los criterios bajos los cuales la CONAVIM declaró la AVG a esos 40 municipios dispersos en las ocho regiones, siendo que en varios casos no se justifica y en cambio un municipio como santa cruz Xoxocotlán quedó fuera. El hecho es que ya está declarada, y va a ser una labor titánica y costosa, porque si el Gobernador piensa que se va a solucionar solamente sentando a las y los funcionarios de su gobierno, se equivoca y se le va a venir encima una avalancha aún mayor; por cierto, es un asunto que va a requerir de una buena asignación de recursos, de otra forma el gobierno mismo le ata las manos a sus funcionarios.

Otro punto importante será jalarle las riendas a los presidentes municipales salientes y en funciones, pues esto también los involucra a ellos y por tanto, también deben invertirle a proteger a sus ciudadanas, sin dejarle todo al estado y a la federación. Aquí será muy importante la voluntad política del Gobernador, porque sólo él puede exigirles que se alineen a un esfuerzo conjunto.

Finalmente, quiero comentar algo que llama mucho la atención, y es la divergencia de cifras entre las presentadas por las asociaciones civiles y las presentadas por la Fiscalía General del Estado. Hace unos días el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, dio a conocer que de 2014 a 2017 ocurrieron 385 feminicidios en el estado, mientras que para la Fiscalía sólo 256 casos en dicho periodo fueron investigados como feminicidio.

Esto se debe, en parte, a que el Protocolo de Investigación de la Fiscalía, no incorpora la perspectiva de género, y por ello los feminicidios no se acreditan. Aunque por otra parte, sabemos que no todas las muertes violentas de mujeres son feminicidios, pues este es un crimen por razón de género, y en ocasiones las organizaciones civiles también se han extralimitado y han incluido feminicidios ya investigados en otros estados aledaños como Veracruz o Puebla, sumando cualquier muerte violenta de mujer.

Coincido en que la Fiscalía debe hacer un esfuerzo mayor al actualmente emprendido en la capacitación de su personal y en dar seguimiento puntual a los casos con perspectiva de género, pero también hay que señalar que la falta de recursos también influye en sus pocos resultados; por ejemplo los Ministerios Públicos a cargo de las  investigaciones no se dan abasto, tiene las mesas retacadas de carpetas, y esto no es por su falta de capacidad o de ganas, habría que pone atención al poco personal a cargo y a la falta de condiciones de trabajo dignas: computadoras viejas y lentas, pocos auxiliares, falta de comedor institucional, guardería y prestaciones para que las y los MPS puedan dar el máximo en su labor.

Por otro lado, dentro de las organizaciones feministas,  muchas son mujeres que se han metido a estudiar seriamente el tema de género, otras se han dedicado más al trabajo de campo, acompañando a las mujeres en las comunidades, construyendo una versión del feminismo adecuada a las necesidades comunitarias de las oaxaqueñas. Es importante reconocer que gracias a ellas, Oaxaca ha sido una entidad donde el avance de las mujeres ha sido firme. Sin embargo, también hay que decir que como muchos otros temas en Oaxaca, las causas de las mujeres se han vuelto componendas políticas y económicas para varias organizaciones. Ni todo el blanco ni todo es negro.

Solamente me resta por decir que el tema de violencia de género contra las mujeres es estructural y es cultural, no se soluciona con un par de reuniones, insisto, se requiere dinero pero sobre todo voluntad, porque no bastan las campañas que lance el gobierno, como dicen “La palabra convence, pero el ejemplo arrastra” y en Oaxaca quien debe ser el primero en poner el ejemplo, como algunos de sus homólogos lo han hecho en otros estados, es el Gobernador.

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