SENDERO

Oaxaca, la entidad federativa que registra el mayor de etnias en el país, libra aún una lucha constante hasta que los poderes públicos reconozcan y defiendan plenamente los derechos de los pueblos indígenas. Hay deudas pendientes que saldar con ellos, deudas que permanecen aún en la agenda legislativa a nivel nacional y local, así como actitudes que la propia sociedad en general debe asumir, asimilar y llevar a los hechos para no seguir considerando a los indígenas como mexicanos de segunda o tercera clase.

La presidenta de Servicios del Pueblo Mixe, A.C., Sofía Robles Hernández, abordó recientemente el tema durante la inauguración de la exposición Nuestra visión de cambio en el Museo del Ferrocarril, organizada por la Unión de Museos Comunitarios de Oaxaca, donde los niños y jóvenes muestran los trabajos de rescate histórico y cultural de sus comunidades, el conocimiento y reconocimiento de su territorio, en un esfuerzo conjunto y sin exclusiones. Se trata de una iniciativa comunitaria para consolidar su identidad como pueblos originarios.

En el marco del Día del Museo Comunitario, que fue el 12 de este mes, la investigadora habló sobre los logros que han alcanzado los pueblos indígenas en el mundo, nuestro país y desde luego Oaxaca en la conquista de sus derechos legítimos, pero a la vez de lo que mucho que falta todavía, particularmente en México y nuestra entidad para que las declaraciones y convenios existentes ya a nivel  internacional, se armonicen totalmente con las normas nacionales y locales para que se cumplan y  se respeten.

En 1992 se reconoció en nuestro país la existencia de los pueblos indígenas en el artículo 4 constitucional, pero solamente en cuanto a derechos culturales; al reformarse el artículo 27 constitucional se abrió la posibilidad de que las tierras comunales puedan ser objeto de convenios con terceros, poniendo en riesgo las características de inalienables, imprescriptibles e inembargables.

A raíz de la lucha del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y del movimiento indígena nacional, mayormente integrados en el Congreso Nacional Indígena, en el artículo 2 constitucional se reconoce la libre determinación y autonomía de los pueblos indígenas, pero queda aún el pendiente de ser reconocidos como sujetos de derecho público.

En el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) hay dos postulados básicos: el derecho de los pueblos indígenas a mantener y fortalecer sus culturas, formas de vida e instituciones propias, y su derecho a participar de manera colectiva en las decisiones que les afectan.
En el 2007 se aprobó la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, la cual retoma los principales derechos establecidos en el Convenio 169 de la OIT, como el derecho a la tierra y territorio, a la forma de organización y cultura de los pueblos, incluyendo la lengua. Otro avance más, en 2016 se aprobó la Declaración de Estados Americanos sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas que incluye los derechos colectivos, además de gozar de los derechos humanos que toda persona tiene derecho.

En síntesis, ella precisó que los principales derechos de los pueblos indígenas son los que se refieren a su autonomía y a la libre determinación, al derecho a la tierra y al territorio, al derecho a ser pueblo, al derecho indígena (las formas de hacer justicia), al derecho a la cultura y al desarrollo propio.

Señaló que los derechos indígenas son derechos colectivos que se han logrado a través de la lucha de más de 40 años, aunque históricamente esos derechos existen de hecho en las comunidades, porque se hacen valer, los viven los habitantes y los recrean cotidianamente a través de los años. Están en su memoria y cultura comunitarias.

Robles Hernández habló ante representantes de comunidades de donde vinieron los niños y jóvenes expositores, y también público citadino. Dijo que en Oaxaca ha habido pequeños logros, a partir de la exigencia de los pueblos y organizaciones en diversos espacios. Un derecho logrado después de más de una década de demandarlo es el reconocimiento en el Código de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales del Estado de Oaxaca (CIPPEEO) en 1995, sobre la forma de elección propia de las comunidades indígenas, denominada inicialmente como de Usos y Costumbres, luego elevada a Sistema Normativo Interno y actualmente considerada como Sistema Normativo Indígena.

En cuanto al sistema de impartición de justicia se instaló la Sala de Justicia Indígena el 30 de junio de 2016 con el objetivo de atender los conflictos de comunidades derivados de la aplicación de justicia comunitaria; esta respuesta surgió de la demanda del reconocimiento del pluralismo jurídico.

Los derechos indígenas logrados a nivel internacional son argumentos que los pueblos están utilizando para la defensa de sus territorios y de sus formas de organización. A pesar de los avances señalados en materia de derechos indígenas, la dirigente de Servicios del Pueblo Mixe afirmó que aún son muchas las amenazas que hay hacia los pueblos indígenas y en especial hacia sus territorios por las concesiones mineras, hídricas y eólicas, como las podemos constatar actualmente.

El gobierno las está otorgando a empresas principalmente trasnacionales y para ello están la resistencia y organización que los pueblos han demostrado por siglos y serán la forma de seguir exigiendo sus derechos hasta lograr que a los pueblos indígenas nos vean como mayores de edad y no entes tutelados.

El camino por recorrer es ciertamente muy largo.