Luego de los sismos registrados en septiembre de 2017, que dejaron múltiples afectaciones en comunidades del estado, la organización World Vision se dio a la tarea de reconstruir no solamente la infraestructura dañada, sino la vida de las personas, enfocando sus acciones en los niños.

Nos centramos mucho más en los niños, lo niños que viven la emergencia de una manera diferente porque ellos no tienen esta posibilidad de actuar, no saben qué está pasando, entonces el evento muy traumático, pierden su casa, pierden su escuela”, declaró Silvia Novoa, directora general en México de la organización en entrevista con Notimex.

Aseguró que como parte de los objetivos de la fundación y como respuesta a la emergencia presentada, se enfocaron a invertir en proyectos que beneficien a los niños y a su comunidad; esto, porque “la inversión en la niñez no es el futuro, es el presente del país”.

Lo que hicimos también fue montar espacios seguros para la niñez donde estuvimos un periodo de seis meses acompañándolos, mientras algunas de estas casas eran reconstruidas por algunos socios, y los niños estuvieron contenidos en estos espacios seguros, donde tuvimos actividades que les ayudaban a asimilar mejor la emergencia de una manera amigable, a través del juego”, relató.

La organización humanitaria enfoca sus esfuerzos en los niños, sin embargo, al trabajar por sus derechos incide en toda la familia y la comunidad. Durante la contingencia por los sismos del año pasado, actuaron en los estados de Morelos, Ciudad de México, Puebla, Estado de México, pero concentraron sus ánimos en Oaxaca

Son comunidades que realmente requieren el apoyo, que ya estaban en emergencia antes de la emergencia, y que nosotros las conocimos de la afectación tan grande que tuvieron en el terremoto y, más allá, es una comunidad que necesita mucho apoyo”, señaló Novoa.

San Mateo del Mar es un municipio de indígenas huaves que se encuentra en el Istmo de Tehuantepec, se rige por usos y costumbres y su actividad principal es la pesca de camarón, y a pesar de la cercanía que tiene con proyectos energéticos importantes como parques eólicos y la refinería en Salina Cruz, aún presenta retos en infraestructura y desarrollo.

En este sentido, la labor que realiza actualmente World Vision en el tema de la reconstrucción de comunidades, no se limita a la construcción de viviendas, sino aporta programas que fortalezcan los sistemas de protección y de justicia para los niños.

(Procuramos) comunidades que estén centradas y que sean amigables a los niños y que el desarrollo que planeen a futuro sea pensado en estas generaciones que están empezando, pero que son las que se van a quedar”, indicó la directora de la fundación.

Asimismo, han gestionado la construcción de alrededor 35 viviendas, que junto a otras organizaciones benefician con dichos inmuebles a las familias que perdieron todo luego de los sismos.

“Les ayudamos a reconstruir hornos, más de 100 hornos y más de 100 estufas que les ayudan a volver a producir este producto con el que viven, en algunos otros casos ayudamos a pescadores también proveyéndolos de instrumentos que perdieron y que les obligaban a no poder continuar con su función económica.

Estamos en la reconstrucción de un preescolar en San Mateo del Mar y, junto con el fideicomiso Fuerza México, estamos reconstruyendo seis escuelas, en estas, además de reconstruir el edificio, es traer parte de innovación educativa que apoye a los maestros que ya de por sí, que con recursos muy precarios hacen maravillas”, resaltó.

World Vision hoy en día ha formado alianza con más de 500 organizaciones y colectivos, que impulsan iniciativas para incidir en que los derechos de los infantes estén protegidos y que la niñez sea centro de las políticas públicas de los gobiernos.

Para que tengamos ese país que desearíamos tener, donde todos tengan las mismas oportunidades, requerimos invertir hoy y quizá no lo vamos a ver en dos o tres generaciones, pero si hoy no se invierte en la niñez y adolescencia nuestra pirámide se está volteando y va a llegar un momento en que no hay manera de que sostengamos un esquema de una población sin educación”, comentó.

Por ello, invitó a que las personas continúen apoyando a las comunidades afectadas en Oaxaca y a tomar las afectaciones como una oportunidad para reconstruir la historia de sus comunidades, así como conocer y contribuir en los proyectos de la fundación por medio de su página worldvisionmexico.org.mx y sus redes sociales, @Worldvisionmx.

Necesitamos unirnos para apoyar a Oaxaca, es uno de los estados más ricos del país en recursos naturales en general, y es un estado que puede ofrecer mucho al mundo y que necesita apoyo de todos los mexicanos para que salga adelante y los pobladores tengan el acceso a mercados con sus productos, que tengan acceso a la mejor educación”, manifestó.

Por su parte, Eder Zamora, arquitecto responsable de la reconstrucción de casas en la colonia Cuauhtémoc en San Mateo del Mar, destacó que su principal objetivo es dignificar la vivienda y dotar de un patrimonio duradero a las familias.

Se eligieron a personas que no habían tenido ninguna forma de apoyo, no folio, ninguna otra institución y que habían tenido pérdida total dentro de esas se eligieron a las personas más prioritarias, de las personas que ni siquiera tienen dónde dormir”, apuntó.

Esta comunidad fue reubicada de sus terrenos originales, ya que presentaban zonas de riesgo para otros desastres naturales. Para lograr la integración social del proyecto, se construyeron dos modelos de vivienda, una diseñada para la convivencia al exterior y otro modelo con espacios comunes al interior.

Además, para su edificación se contrató mano de obra local, a quienes se capacitó y remuneró como otro apoyo.

Cuando se juntan muchas ayudas (…) la satisfacción es ver que esa gente la ves y te sonríe, porque propiamente ellos saben que le estás cambiando la vida”, declaró Zamora.

La señora, Minerva Cruz, beneficiada con una casa, relató que al momento del terremoto con su familia sintieron mucho miedo; luego de perder por completo su vivienda World Vision les dotó de lonas con las que adaptaron un hogar improvisado.

Pensó que no solamente iba a perder la casa sino a sus familiares. Platicó que tras saber de la ayuda las cosas cambiaron: “(Después) estuvimos muy felices, contentos de que íbamos a ser beneficiados por la vivienda”, platicó.

Aseguró que al principio dudaron de que el apoyo fuera real, pero cuando se estaba construyendo, se entusiasmaron y colaboraron con su desarrollo.

Excelsior