Oaxaca, Oax.- Traigo a la palestra a “Dimas”, ya que su nombre vuelve este año a convocar a mil bailarines de danzón que del día 20 al día de hoy 23 de septiembre de 2018, vinieron a Oaxaca procedentes de 15 estados de la República para participar en la edición número 13 del congreso mundial del danzón, que hoy domingo concluye esta reunión de música de Danzón con la entrega del premio nacional Amador Pérez Torres y que por segunda ocasión se entregara hoy, el premio le corresponde a la Danzonera Acerina, la que desde los años cincuenta viene tocando el danzón de miedo, dedicado a todos los amantes del danzón, como lo fue el periodista Luis Santiago promotor y amigo,  como lo son Hugo Lino Mendoza y Lourdes Sosa, pero quien es este músico extraordinario, llamado “Dimas”, nacido en la cercana población de Zaachila-yoo (fortaleza de Zaachila) que significa “verdolaga larga”  que fue hecha ciudad en las postrimerías del siglo XIV, gobernando la nación Zapoteca el primero de los Zaachila de 1386 a 1415, -esta histórica población se fundó al separarse el poder civil y el religioso en Mitla, quedando como gobernante el pontífice Huijatoo en Liobaa y surcando el lago de Guelatoo, la gente que siguió a Zaachila I, para fundar en 1390 la capital de lo que sería el gran reino de los Zapotecas.

Aquí fue donde nació Pérez Torres al comenzar el siglo XX, un 15 de abril de 1902, el niño que llevaría el nombre de Amador, fue hijo del matrimonio formado por Gildardo Pérez Arrellanes y Macrina Torres, se educó  en las primeras letras en su pueblo natal, aprendiendo la música a temprana edad, al terminar su primaria, Oaxaca estaba conmocionada por la soberanía optando por ir a la ciudad de México, trabajo para subsistir en una carnicería, al buscar un  mejor salario, obtuvo su ingreso al ejército mexicano dándose de alta a los 18 años, donde por saber tocar el clarinete y conocer el pentagrama, formó parte de la banda de música (1920-1924), en el año de 1924 se integró a la banda de policía de la ciudad de México, donde tocó por 8 años, pasando a dirigir la banda de música de artillería con presencia nacional, en los años 30s dejó con permiso el ejército mexicano y fue invitado a formar parte de la orquesta de Juan de Dios Concha, que con el nombre de “Concha y sus Estrellas” tocaba en el “Salón México”, orquesta integrada por verdaderos talentos de la música, su calidad de músico, arreglista y compositor lo llevaron a fundar una de las más famosas Danzoneras la “América”, la que después sería conocida como “la Orquesta Dimas y Prieto”, quienes lo contrataron,  lo llevaron a tocar al “Salón Colonia”, ahí empezó a finales de 1939 a componer piezas que lo hicieron famoso como “me lo dijo Adela”, arregló valses y chotices muy en boga, para esa época y cumplidos los 40 años de edad, fue invitado por el exitoso empresario Daniel Sídney, que de empresario teatral, pasaba al de los cabarets, construyendo en la colonia guerrero, cerca del templo de San Fernando un centro nocturno, ocurriéndosele el nombre de aquel dios del mar y que sus hijas cantaban, atrayendo a los marinos a las rocas, -el canto de las sirenas- para hacerlos naufragar, era como una especie de venganza, por la muerte o captura de sus hermanos los peces del mar, al entender que el dios era Nereo y sus hijas las nereidas, compuso el danzón para inaugurar el salón “Nereidas”, rival del “México”, aquel de los letreros “favor de no tirar las colillas, pues se queman las damas los pies”, así de grande fue el éxito de este danzón que en plena guerra mundial  la gente identificaba el danzón de Amador Pérez Torres, exclamando es el de “Dimas” el Zaachileño, no había fiesta de  vecindad en  Peralvillo, la Morelos o la obrera donde no se tocara, ni salón donde no se bailara este  hermoso danzón, que muchos pensaban que era de un cubano o de un extranjero , hasta que alcanzó ”Nereidas” el título del rey de los danzones y el músico fue reconocido como el Maestro “Dimas”, mote o sobrenombre que le vino después de haber tenido el del “Acahual” de niño y de joven “el negro”, pero el que ha perdurado por un siglo es el de “Dimas”, seria por su carisma, su don de gente o por su bohemia lo que importa es la vida de este gran Zaachileño, un gigante de la música.
Amador Pérez dejó una esencia musical comparada a la de Jesús Rasgado Irigoyen,  “Chuy”, a Chuy  lo hemos colocado al lado de músicos como Macedonio Alcalá “Tío Macedas”, Rodolfo Sandoval “El chamaco”, Cosme Velásquez, que con su música han puesto a Oaxaca, en la cartelera de la música nacional.
El danzón “Nereidas ha cumplido siete décadas de ser ejecutada y magistralmente tocada por orquestas tan famosas, como la del “feo que tocaba bonito” Mariano Merceron, cubano ya fallecido, la del campeón Carlos Campos, la Sonora Matancera, Gamboa Cevallos, Pablo Beltrán, la propia Acerina y su Danzonera, la Sonora Santanera, tantas y tantas orquestas que la tocaron en los Salones México, Nereidas, Waikiki, en el California, en el Drive Inn de Matamoros Tamaulipas o en los Ángeles del D.F. y el Chamberí Dancin Club de la colonia Morelos, que algunos aún existen en la hoy ciudad de México.
Amador Pérez regresó al ejército y llegó al grado de mayor con el cual se retiró del ejército mexicano, fue director de la banda de música del estado, nombramiento dado por el Lic. Eduardo Vasconcelos (1947-1950), fue candidato en el año de 1961 en el periodo electoral para la presidencia de Zaachila (1962-1964) resultando electo pues fue apoyado por un comité de profesionistas, que emanados del pueblo querían sacar adelante a Zaachila y lo lograron,  pues se construyó la carretera Oaxaca-Zaachila, pasando por el centro de Xoxocotlan y Cuilapan con una longitud de 15 kms de un asfalto que ha sido reparado varias veces en  55 años, ya que se realizó en el periodo del Lic. Rodolfo Brena Torres (1962-1968), es importante decir que el regidor que cubrió las ausencias del mayor, fue el SR. Adolfo Cruz Acevedo, quien junto al presidente municipal gestionó, la electrificación a la población, la perforación de pozos, el rescate de la zona arqueológica, en el barrio del niño, es  quizás en la historia de Zaachila, el personaje más popular, más carismático y que dinamizó  el interés por la música, al hoy añorar unos recordados conciertos dominicales.
Después de su paso por la presidencia continuo con la música, que fue su pasión, a finales de los sesentas fundó la banda los Pérez, que eran todos parientes, al igual que lo fueron Raúl Luis Zarate, fundador hace 70 años del restaurant “coronita” y Rogelio Zarate, ya fallecidos los dos uno en Oaxaca y el otro, en la ciudad de México, el fallecimiento del maestro Amador lo consignamos como un 30 de enero de 1976, a los 74 años de edad y legando como últimas piezas compuestas por él, he de mencionar –siembra tu maíz, mi amigo Eloy, circulando joven, México 70, compuesta a raíz del mundial y la marcha Zaachila, pieza musical que deberá tocar la banda de música del estado, en su ya próximo aniversario luctuoso en el 2019, porque nunca será olvidado este gran músico Zaachileño, que puso en alto el nombre de México.
Con este motivo se colocó un busto en el jardín de la población, se le impuso el nombre del músico a una escuela secundaria, yo sugiero  que a la calle principal se le debe poner su nombre.
Termino diciendo que día a día el reloj de Zaachila que es del siglo XX, al marcar las 12:00 del día, toca y se escuchan las notas del Danzón, que puso a Zaachila en la geografía musical de México, y hoy con la letra que Gil Rivera le ha puesto al Danzón “Nereidas”, está más vivo que nunca el Maestro Amador Pérez Torres.
Una felicitación por el festival del Danzón.   

                       Oaxaca, Oax., a 23  de septiembre de 2018.
Jorge Alberto Bueno Sánchez.
Cronista de la Ciudad de Oaxaca.
Miembro de la S.M.G.E.
Miembro del S.C.M.