Un reporte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revela que cada año la ineficiencia (corrupción incluida) en el gasto de los gobiernos de América Latina y el Caribe genera un despilfarro total de 220 mil millones de dólares. Esa cifra, bien invertida, sería suficiente para acabar con la pobreza extrema en la región, dice Alejandro Izquierdo, economista en jefe. El BID identifica tres areas por donde se fuga el dinero de los contribuyentes: compras públicas y proyectos de inversión inadecuados (tipo la estafa maestra); transferencias monetarias a los ciudadanos (muchas veces se utilizan en la compra de votos). Y altos sueldos de los funcionarios (como los del Poder Judicial). Los ejemplos no son del BID, son míos, pero parece que el banco se hubiera inspirado en México. Por otro lado, a raíz de la red de corrupción que presuntamente existe en la Cámara de Diputados, tantos años bajo control prianista, Mario Delgado dice que se despidió de nosotros el secretario general, Mauricio Farah, y nos entregó 13 volúmenes de libros blancos y los vamos a revisar. Se quedó corto. No se trata de una revisión simple, más bien de una auditoría, de otro modo la administración morenista cargaría con las irregularidades, si existieran.

* La Jornada / Dinero /  Enrique Galván Ochoa