Las reglas para ser bueno en el sexo

Es difícil generalizar las cosas que hacen que alguien sea “bueno en la cama”. En pocas palabras, lo que la gente encuentra satisfactorio y placentero varía ampliamente de persona a persona. Sin embargo, hay una serie de cosas que tienden a hacer los que se describen como buenos en la cama. Sabemos esto porque la investigación ha demostrado una correlación entre los elementos aparentemente instintivos de su juego y el nivel de satisfacción sexual de sus parejas. Digo aparentemente instintivo porque es posible que hayan sacado sus trucos de un artículo muy parecido a este.

De todos modos, los resultados son más o menos los mismos: una mejor vida sexual y una pareja más feliz. Curiosamente, dar y recibir buen sexo está relacionado con una serie de resultados positivos que no están relacionados con coger, como relaciones más satisfactorias, salarios más altos, una mejor salud y una menor probabilidad de desarrollar problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión. Si todo eso te interesa, entonces tal vez quieras seguir leyendo para asegurarte de tener claros todos los pasos.

Haz que tu pareja se sienta sexy.
Un estudio de 2010 analizó la satisfacción sexual de varias mujeres participantes y descubrió que se podía “predecir por una alta autoestima corporal y una frecuencia baja de pensamientos distractores basados en la apariencia durante la actividad sexual”. Dicho de otra forma, mientras más confianza tenga alguien, mayor será la probabilidad de que tenga una gran experiencia. Si bien un estudio que estableció que la autoestima y la satisfacción sexual de los hombres era más difícil de encontrar, creo que esta conexión podría observarse en todos los géneros. Seguro la pasaré mejor cuando mis parejas sean más efusivas. Así que di algo agradable. O haz sonidos que le dejen ver a tu pareja lo mucho que te gusta.

Familiarízate con el terreno.
Si crees que el deseo es obvio, también podrías dar por sentado que conoces bien los genitales de tu pareja. Desgraciadamente, no es así. Según una encuesta de 2017 realizada por Eve Appeal, una organización de salud femenina basada en una investigación en el Reino Unido, la mayoría de los hombres no pueden identificar correctamente la diferencia entre la vagina y la vulva. Además, he escuchado que muchas mujeres usan estas palabras incorrectamente. Becky, sin importar lo corta que fuera la falda que llevaba Kayla en la fiesta de la oficina, no podrías ver su vagina. Nadie podría.

La “vulva” y la “vagina” son cosas diferentes. Una vez que sepas cómo usar cada palabra correctamente, ya podrás decir cosas como: la vagina es la parte muscular y tubular del tracto genital femenino mientras que la vulva se refiere a los órganos sexuales femeninos externos que incluyen el monte de Venus (el montículo de tejido adiposo que se encuentra en el hueso púbico), los labios menores y mayores (los labios internos y externos), el tracto urinario, y así sucesivamente.

Léete un libro o ve un tutorial de youtube como este o este cortesía de la sexóloga Lindsey Doe. Saber cómo funcionan estas partes te ayudará a saber qué tipo de estímulos le gustarán a tu pareja.

Conoce las preferencias de tu pareja.
Otra parte constitutiva de la vulva es el clítoris. Si tú o tu pareja tienen uno, probablemente sepas en dónde se encuentra, su idiosincrasia y su importancia. Algunos datos recientes demuestran lo importante que es el clítoris para el orgasmo femenino.

Casi tres cuartos de las mujeres dijeron que la estimulación del clítoris durante el coito era necesaria para su orgasmo o mejoraba sus orgasmos. Pero antes de que te dejes llevar, debes saber que aunque la estimulación del clítoris es importante para muchas mujeres, la forma en que lo estimules varía mucho de una persona a otra.

A pesar de lo que nos hacen creer, los genitales masculinos también tienen su truco. Pero independientemente de cómo lo hagas, los verdaderos conocedores se toman su tiempo para acercarse al área, piden retroalimentación verbal y se dan cuenta de las señales no verbales en todo momento.

Cambia de posición sexual.
Los buenos amantes saben que mantener las cosas variadas en el sexo es una gran estrategia para llevar a sus parejas a donde quieren llegar. “Es mucho más fácil para las mujeres llegar al orgasmo cuando varían las posiciones”, dice Debby Herbenick, profesora asociada de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana, investigadora en el Instituto Kinsey, y (mi) co-autora de Great in Bed. “Por ejemplo, combinar el sexo vaginal con el sexo oral genera más posibilidades de que una mujer llegue al orgasmo. Esto puede deberse a que hacer diferentes posiciones hacen que el sexo dure más”.

No subestimes el poder del juego previo.
No todos le ponen atención a los besos, pero un estudio de la Universidad de Albany analizó el por qué para muchas personas, los besos son tan esenciales para un buen sexo. El estudio dice que los besos juegan un papel vital en la selección de pareja: podemos “conocer” químicamente a una posible pareja por el sabor de su boca y labios.

También dice que besar promueve la unión, en parte porque sabemos que nos estamos poniendo en riesgo al besar a alguien y también porque se cree que los besos elevan los niveles de oxitocina (la llamada “hormona del abrazo”) al tiempo que reduce el cortisol (un hormona del estrés). Su tercera y más pertinente hipótesis fue que besarse es la forma humana de aumentar la excitación y, por lo tanto, aumentar las posibilidades de llegar al orgasmo. También descubrió que, si bien más de la mitad de los hombres estarían felices de tener relaciones sexuales sin besar a la otra persona, menos del 15 por ciento de las mujeres estaría de acuerdo con eso.

Aunque es difícil encontrar a alguien que no aprecie un rapidín de vez en cuando, la ciencia muestra que las mujeres son más propensas a tener un orgasmo si hay un foreplay adecuado. Los buenos amantes saben que los besos, la estimulación manual y el sexo oral son una parte vital del acto sexual y que tener un buen juego previo aumenta la probabilidad de que sus parejas tengan uno o más orgasmos.

Por último, en la pornografía, los dedos, los juguetes y los penes se muestran sumergiéndose en un agujero y luego en otro. Un buen amante sabe que no se debe intercambiar de orificio ya que podría provocar una infección bacteriana y a nadie le causará gracia. Cada vez que pones algo en el ano de alguien, lávalo antes de pensar en volver a ponerlo en la vagina.

 

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