Oaxaca, Oax.- El pasado jueves 27 de septiembre, debimos festejar 197 años de la consumación de la Independencia Nacional, no los 235 años del nacimiento de éste General, que siendo criollo, realista, supo reunir las fuerzas insurgentes y las realistas bajo su mando, amagar y forzar al recién llegado virrey “Don Juan de O´donojú” y hacerlo firmar la independencia de la nueva España, pero me pregunto, porque en casi dos siglos, se estima  el  inicio y no el  fin?  como sucede en todas las democracias del mundo, veamos cómo fue?, que paso? y como la historia que es la vida de los muertos para nosotros los “vivos” nos la cuenta.

Agustín nació en Valladolid hoy Morelia el 27 de septiembre de 1783, fueron sus padres Don José Joaquín de Iturbide, español de Pamplona España, y Doña Josefa de Arámburu, de noble familia del Valladolid mexicano, hizo los primeros estudios en su ciudad natal, y allí aprendió gramática latina en el seminario conciliar. Se inició como oficial del ejército español el 8 de octubre de 1797, el 27 de febrero de 1805 se casó con Doña Ana María Huarte, y en 1810, al grito de Dolores, ofreció sus servicios contra Hidalgo y los demás insurgentes. El 30 de octubre de ese año lucho bravamente en el monte de las cruces, y después tomo parte en innumerables acciones contra los insurgentes, a los que combatió siempre con saña y crueldad extraordinarias, poseía Iturbide gran audacia, impavidez y sangre fría, poco después dejó  ver que a la crueldad unía la codicia y la ambición, en abril de 1813 ascendió a coronel, y él fue quien fusiló a mariano matamoros en Valladolid el 3 de febrero de 1814, en septiembre de 1815 a los 32 años fue nombrado comandante general del ejército del norte, en sus campañas por el bajío  derramó torrentes de sangre, desde Guanajuato llegaron al virrey Calleja denuncias graves de los turbios negocios a que se dedicaba el comandante general, Calleja lo mandó a México y le hizo renunciar al mando., desde abril de 1816 hasta 1920, Iturbide residió en la capital, donde tuvo ocasión de conocer al canónigo Don Matías Monteagudo, uno de los conspiradores que se reunían secretamente en la iglesia llamada la profesa. Iturbide fue atraído y comisionado por los conspiradores para el caso, y con ese fin fue recomendado al virrey Apodaca, que deseaba hacer un esfuerzo supremo y dar fin a la guerra destruyendo las tropas de Guerrero y Pedro Asencio, que seguían la campaña en el sur donde eran invencibles, parece que Iturbide tenía desde mucho antes el proyecto de realizar la Independencia, utilizando las mismas tropas confiadas a su mando, pero eran obstáculos a sus designios los jefes insurgentes, famosos y llenos de prestigio, que luchaban por la Independencia, el virrey Apodaca nombró a Iturbide jefe de la comandancia militar del sur, le concedió el grado de brigadier, consintió en que como Iturbide lo había pedido le fuese incorporado su antiguo regimiento de Celaya y sus tropas considerablemente aumentadas y el 16 de noviembre de 1820 salió Iturbide de México, ofreciendo que daría fin a la guerra, el plan de Iturbide ya estaba madurado: destruiría las fuerzas de Vicente Guerrero y Ascencio, y una vez dueño de toda esa zona proclamaría la independencia conforme al plan que después se llamó de Iguala y que ya había dado a conocer confidencialmente a algunos de sus íntimos amigos y de sus antiguos oficiales del regimiento de Celaya, quienes lo aceptaron con entusiasmo, Iturbide estableció su cuartel general en Teloloapam, sin embargo Vicente Guerrero y Pedro Ascencio lejos de dar muestras de estar debilitados, causaron en pocos días una serie de reveses a las fuerzas de Iturbide, a las que batían aisladamente y entonces Iturbide cambio de plan y resolvió atraerse a Guerrero y los suyos, el 10 de enero de 1821 le escribió una carta indicándole la conveniencia de que se acogiera al indulto y cesara la campaña y ofreciéndole que en cambio, una vez terminada esta sería muy fácil proclamar la Independencia. Guerrero contestó resueltamente que toda cuestión relativa a la total Independencia la disputarían en el campo de batalla, nueva carta de Iturbide el 4 de febrero, en la que indicaba lo conveniente de una entrevista, hay duda sobre si ésta llegó a efectuarse en Acatempan, el hecho es que Guerrero no solo aceptó el plan de Iturbide, sino que con una ejemplar abnegación se ofreció a militar bajo las órdenes del que antes fuera su más encarnado enemigo. Iturbide envió al virrey, al arzobispo de México y a otras personas de importancia, copias del plan de iguala y lanzo una proclama, a ese plan se adhirieron Nicolás Bravo y los principales caudillos insurgentes y comenzó la última fase de la guerra de Independencia, que terminó con la entrada del ejército Trigarante, el 27 de septiembre de 1821, coincidentemente ese día era cumpleaños de Iturbide, el 28 quedó instalada la junta provisional gubernativa y en seguida se organizó la regencia, presidida por Iturbide, con cuatro vocales, uno de ellos Don Juan O´donojú, Iturbide fue nombrado generalísimo y almirante, por lo que recibió el tratamiento de alteza serenísima, unos días después el 8 de octubre murió Don Juan O´donojú, último virrey de la nueva España.
La regencia organizó un ministerio y convocó elecciones para diputados al congreso constituyente, que quedó instalado el 24 de febrero de 1822, no tardó en estallar la discordia entre el congreso e Iturbide, el 10 de abril el congreso destituyó a dos de los regentes y nombró a otros dos, uno de ellos Nicolás Bravo, Iturbide miró a los nuevos regentes como espías que aquel cuerpo político ponía de su persona.
El 18 de mayo, el sargento Pío Marcha, de origen catalán con un grupo de gentes recorrieron las calles de la capital al grito de “¡Viva Agustín primero!” “vistas las exigencias de la opinión pública”, Iturbide se “resignó” a ser emperador y el 21 del mismo mes, prestó ante el congreso su juramento como emperador de México, dos días después, el congreso declaro hereditaria la nueva monarquía. Inmediatamente procedió Iturbide a organizarse una corte vistosa, se constituyó la casa Imperial, Doña Josefa Ortiz de Domínguez, famosa ex corregidora de Querétaro, rechazó el nombramiento de dama de honor que le ofreció la emperatriz. Se creó además, para ir formando una nueva aristocracia, la orden imperial de Guadalupe, el 21 de julio de 1822, Iturbide y su esposa fueron ungidos y coronados en la catedral.
Las diferencias entre Iturbide y el congreso eran cada vez más hondas, todos los antiguos insurgentes se llamaban a engaño, pues querían y por eso habían luchado, un régimen de independencia y de libertad, no un nuevo absolutismo, el 26 de agosto fueron detenidos algunos diputados con el pretexto de que conspiraban entre ellos el Oaxaqueño Carlos Ma. de Bustamante, el día 31 fue disuelto el congreso.
Entre las personas que procuraban frecuentar la corte figuraba el coronel don Antonio López de Santa Anna, joven aun de unos veintiocho años, quien no tardo en descubrir sus pretensiones amorosas a la señorita María Nicolasa Iturbide, hermana del emperador y mujer ya de unos sesenta años. Apenas lo supo Iturbide, ordenó a Santa Anna que saliera para Veracruz, donde se necesitaban sus servicios, poco tardó el emperador en recibir de aquel puerto noticias alarmantes acerca de la actitud de Santa Anna, y así el 10 de noviembre salió para Jalapa, allá acudió Santa Anna a cumplimentarlo, entonces Iturbide le ordenó que saliera para la capital, donde necesitaba sus servicios en la junta de guerra, sin duda aquellas noticias tenían su fundamento, por que el 2 de diciembre de 1822, Santa Anna se pronunció en Veracruz por la república, al mismo tiempo, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo y otros generales abandonaron la capital dejando al novel emperador entregado a sus pocas fuerzas, dos meses después, el primero de febrero de 1823, se firmó el plan de Casa Mata, presentado por el General Echávarri, y al que se adhirieron Santa Anna y Guadalupe Victoria, Iturbide intentó en vano detener la tormenta; puso en libertad a los presos políticos y el 4 de marzo convocó al congreso, las cosas evolucionaban tan rápidamente en contra suya, que el 19 de ese mes abdico, inmediatamente salió para el destierro, el 11 de junio se embarcó en la antigua, rumbo a Liorna, en Italia, a donde llegó el 2 de agosto, allí terminó su célebre “Manifiesto a la nación mexicana”, donde explica a su manera las causas de su elevación y de su caída.
El 7 de diciembre se puso en camino para Inglaterra, llego a Londres el primero de enero de 1824, comenzó entonces a recibir muchas cartas de sus amigos y partidarios invitándolo a volver a México y a reinstalarse en el trono, tuvo el congreso aviso de tales manejos y ante el temor de que Iturbide intentara regresar, por decreto del 28 de abril se le declaró traidor y fuera de la Ley, ignorante de esta medida, embarcó, en Southampton el 11 de mayo de 1824 y el 14 de julio llegó a Soto la Marina, apenas desembarcó, el general Felipe de la Garza lo detuvo y le dio a conocer el decreto del congreso general, el congreso del estado de Tamaulipas ordenó que se cumpliese dicho decreto y en consecuencia, Iturbide fue fusilado en padilla el 19 de julio de 1824, antes de morir arengo a los ejecutores, instándoles a que fuesen obedientes a las leyes y autoridades, y afirmó que no era traidor a la patria.
Varias calles de la hoy ciudad de México llevan su nombre, como la ubicada entre Av. Juárez  y Av. Morelos.

Es Agustín uno de los tres personajes, al lado de Hernán Cortés y Porfirio Díaz, de los no comprendidos, en la historia de México.

                       Oaxaca, Oax., a 30  de septiembre de 2018.
Jorge Alberto Bueno Sánchez.
Cronista de la Ciudad de Oaxaca.
Miembro de la S.M.G.E.
Miembro del S.C.M.