Con desgarradora carta, su madre lo despide en Facebook: José Andrés, fuiste un niño excepcional

José Andrés Larrañaga fue secuestrado y asesinado por tres compañeros de la UDES en Puebla.

José Andrés Larrañaga, un universitario a punto de cumplir 21 años desapareció el pasado 1 de octubre; días después, su cuerpo fue hallado en campos de cultivo de la localidad de Santa María Nenetzintla en el municipio de Acajete. Fue asesinado por tres de sus compañeros de la Universidad de Ciencias y Desarrollo (UDES) en Puebla, quienes planearon el secuestro para pedir un rescate de cerca de 500 mil pesos.

Sin embargo, al ver que era buscado en redes sociales por compañeros, además de la denuncia por desaparición en la Fiscalía General del Estado, decidieron quitarle la vida.

Su madre, Lorena Canalizo, decidió usar Facebook para dedicarle una carta llena de amor en la que habló sobre cómo era su hijo, “un poco desobediente” por haberse ido antes que ella.

Le expresó también el orgullo que representaba para ella el haber sido su madre pues en casi 21 años fue “el mejor hijo, el mejor hermano, el mejor amigo”.

En el texto, también agradeció el apoyo y solidaridad que recibió de la gente en Puebla y Tuxtepec, Oaxaca, “primero para encontrarte y después para consolarnos”.

Le contó cómo fue la despedida que le dieron familiares y amigos.

Llenaste la casa de flores y de tanta gente que no cabíamos en número y manifestaciones de aliento”.
Y le dio un hasta luego.

TE AMO CHAMACO! Vuela libre, vuela alto, vuela en paz… Estás en casita de nuevo”.
 

Esta es la carta completa:

José Andrés: fuiste un niño excepcional, un poco desobediente, porque te dije siempre que no podías irte antes que yo y te fuiste. Un poco distraído porque perdías la cartera, las llaves, y ahora la vida, pero NUNCA la batalla, esa la GANASTE. En la escuela te costaban mucho algunas materias y te decía que le echaras ganas para no reprobar y finalmente terminaste aprobando la materia de tu vida con honores. No podemos más que estar orgullosos de ti, de lo que sembraste y lo que cosechaste en estos casi 21 años de tu vida. El mejor hijo, el mejor hermano, el mejor amigo. Doy gracias a Dios por haberme concedido el privilegio de ser tu mamá y dejarme cuidarte, regañarte y sobre todo amarte infinitamente.

Con tu partida nos dimos cuenta de cuánto cariño fuiste capaz de generar. Infinidad de mensajes de apoyo y de solidaridad primero para encontrarte y después para consolarnos y acompañarnos en lo más difícil. En Puebla los amigos y familia no se hicieron esperar. Llegando a Tuxtepec los cuatrilokos te esperaban para escoltarte y llevarte a tu casa con tu familia. Llenaste la casa de flores y de tanta gente que no cabíamos en número y manifestaciones de aliento. Tus amigos-hermanos, si, tu MAGNOS TEAM te llevaron y acompañaron hasta el final. Una marcha organizada también por amigos movió a todo Tuxtepec y nos conmovió a todos. Dejaste una huella imborrable mi niño, hiciste lo que tenías que hacer, cumpliste tu misión. No fue en vano.

No me queda más que agradecer a TODOS: familia, amigos, conocidos, desconocidos, presentes y ausentes, todos con un cariño que no me alcanzará la vida para devolverles tanto.

Ahora a trabajar en nosotros, tus papás y tus hermanos. Tenemos mucho que hacer, mucho que reconstruir, mucho que reparar, pero así como los que quisieron callarte no pudieron contigo, yo te prometo que tampoco podrán con nosotros, estaremos de pie y con fuerzas para seguir siendo la familia que tanto querías y que siempre fue lo más importante para ti. TE AMO CHAMACO! Vuela libre, vuela alto, vuela en paz… Estás en casita de nuevo.

The Huffington Post México