Oaxaca, Oax.- En apenas tres meses y días luego de su triunfo en las urnas, el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, ha caído en una serie de contradicciones; ha denigrado a la prensa mexicana; se ha confrontado hasta con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación; es veleidoso en el tema del nuevo aeropuerto de la ciudad de México; un día se comporta como futuro estadista y al otro día recupera su talante agresivo… y se volvió “fifí” al atestiguar una boda de lujo de su aún vocero, con publicación a todo color en la revista de la alta sociedad: ¡Hola!

Todo ello, y más, ha llevado a un fuerte desgaste del originario de Macuspana, Tabasco, que por cierto ahora quiere centrar, cuando inicie su sexenio, toda su atención al sur-sureste de México. El resultado es un presidente cansado, que además tuvo que aceptar que visita periódicamente al cardiólogo, lo que agrava su situación personal, a mes y medio de tomar posesión.
Como si aún anduviera en campaña política, López Obrador comenzó a recorrer las entidades del país; ya lo hizo en Oaxaca, donde prometió apoyos extraordinarios para concluir la rehabilitación de viviendas dañadas por sismos, pero también para impulsar la construcción y reparación de caminos y carreteras.
La del próximo presidente de México es una larga cadena de errores, cuyos seguidores defienden a capa y espada, hasta con insultos, a todo aquel que se atreve a criticarlos, a señalar los fracasos tempranos, a poner el índice en la selección sesgada y népota de sus próximos colaboradores en el gabinete.
Como le sucedió recientemente a una colega de Oaxaca, Rosy Ramales, quien denunció haber recibido un correo electrónico con insultos y bajezas, por opinar en contra de López Obrador.
Pero lo más grave son las determinaciones que está tomando y que irremediablemente cambiarán el rumbo del país, para bien o para mal.
Una de ellas es dejar en manos de la sociedad en general, la determinación de construir o no el nuevo aeropuerto de la ciudad de México, bajo una consulta a todas luces amañada, que podría resultar en un desastre para el desarrollo económico de nuestro país.
Los fieros seguidores de López Obrador descalifican todo lo que sea contrario al presidente electo y siguen culpando a las “mafias del poder” de beneficiarse de las obras, cuando en reuniones en corto, AMLO se desvive por los empresarios y se olvida de las críticas que una y otra vez les propinó.
Otro de los graves conflictos que enfrenta, es con la beligerante Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a la que lo único que le interesa son dinero, prebendas, puestos, venta de plazas, lujos, vehículos y toda clase de bienestar, por encima de la educación de nuestra niñez, y ahí está el caso de Oaxaca.
En campaña política y con tal de ganar, López Obrador criticó ácremente a todo lo que oliera a gobierno e instituciones; defendió a capa y espada a grupos radicales, como la APPO y la Sección 22, incluyendo también la guerrilla y hasta el EZLN, que después le reviró sus incongruencias.
Prometió que a la brevedad derogaría la Reforma Educativa, como si fuera su facultad constitucional; tarde se dio cuenta que depende del Congreso de la Unión, y no de su facultad; prometió igualmente homologar y mejorar los salarios de los profesores, pero tarde se está dando cuenta que eso depende de la liquidez financiera que tenga el Estado, de las arcas públicas, de los contribuyentes, y que no tiene una varita mágica para convertir piedras en oro.
Su más reciente encono con la CNTE, que fue su aliada y que incluso tiene diputados y senadores, fue declarar que el gobierno mantendrá el control del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone), botín que ha querido el magisterio. Incluso, les endilgó el mote de radicales, lo que encendió más el enojo de los profesores.
En su mensaje durante un mitin en Toluca, Estado de México, el pasado 11 de octubre, López Obrador llamó a los maestros y a las organizaciones que señalan son democráticas a que consulten el destino del Fone y si éste debe permanecer o no en manos del gobierno federal.
Pero en Yucatán se desdijo, lo cual originó que la CNTE destacara que el presidente electo “debería conocer mejor los mecanismos de toma de decisión que tenemos y saber que toda decisión pasa por la consulta de los maestros, desde las asambleas delegacionales hasta las estatales”.
López Obrador afirma y sostiene que derogará la Reforma Educativa, pero, ¿qué propone para regular a los maestros y para garantizar una verdadera educación de calidad para la niñez? Hasta ahora no hay proyecto.
En estos días, la Sección 22 tiene su congreso educativo y sin duda que saldrán pronunciamientos en contra de López Obrador y su equipo de trabajo, como ya lo ha hecho hacia Esteban Moctezuma, próximo titular de la SEP. El magisterio no cambia ni cambiará, lo único que quiere es dinero y poder, de lo que ya se dio cuenta López Obrador.
Viene un choque de trenes entre ambos y la pregunta es: ¿dónde dejarán el presidente electo y la Sección 22 a la niñez mexicana? ¿Como siempre en el olvido? Porque definitivamente no hay planes de rescate, de promoción, de impulso verdadero a la educación, sino únicamente de disputa por el poder.

NIMIEDADES

1.- Salomón Jara, ajonjolí de todos los moles que desestabiliza

El senador SALOMÓN JARA CRUZ no solamente fracasó en su intento de desestabilizar a Santa Cruz Xoxocotlán, sino que además desde el Senado de la República, a un mes de asumir el cargo, no ha demostrado para qué aspiró a ese cargo, no hay propuestas, iniciativas, debate de altura, discusión por el bien del país; al senador de Morena lo único que le interesa es seguir creando desestabilización, en su sueño guajiro de ser candidato a gobernador… aunque fracase otra vez, como ocurrió en 2016.

2.- Diputado Carol Antonio se escuda, otra vez, CON fuero para chantajear

Otro morenista, ex perredista, ex panista, ex del PRI, que anda del tingo al tango chantajeando a las autoridades únicamente para sacar provecho y buscar obras para sus empresas, es CAROL ANTONIO ALTAMIRANO; parece que todos los morenistas están cortados con la misma tijera, pues su reciente pleito fue en Santa María Xadani, donde la autoridad lo acusó de sembrar caos, para exigir que su constructora efectuara obras, pues argumentaba que él había conseguido los recursos presupuestales; finísimas personas tenemos en los nuevos legisladores de la transformación de cuarta.

3.- La presidenta de Zaachila, de mal en peor, en sus dos años de edil

Por cierto, de Morena también es la presidenta municipal de la Villa de Zaachila, que de manera irresponsable no ha resuelto el problema de la agencia Vicente Guerrero y que desde ya esta semana podría reactivarse el conflicto; tan ávida de quedarse con todo el presupuesto está, que hasta con el dinero destinado a un albergue para perros se quedó, y dejó en el abandono a muchos animales recogidos en la calle; qué falta de sensibilidad de la señora presidenta, que ningún problema social de Zaachila le interesa, más que hincharse de billetes.