Parte de Novedades

Ubicada desde 1952 en lo que fue el lago de Xaltocan, la Base Aérea Militar (BAM) número 1 de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), en la comunidad de Santa Lucía del municipio de Tecámac, Estado de México, es considerada la más grande e importante instalación de su tipo en el país y una de las bases aéreas más grandes de América Latina.

Desde esta base se llevan a cabo misiones de adiestramiento, de transporte, de auxilio a la población civil en caso de desastres con el Plan DN-III-E, operaciones logísticas, de vigilancia aérea y de apoyo a la seguridad pública.

Fue durante la administración del presidente Miguel Alemán, y como secretario de la Defensa Nacional el general Gilberto Raymundo Limón Márquez, que se decidió retirar la  legendaria base de la Fuerza Aérea de los campos de Balbuena.

En este lugar se pusieron en marcha ampliaciones de lo que sería posteriormente el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), por lo que las instalaciones militares se trasladaron a la zona sur del pueblo de San Lucas Xolox, al norte de la capital del país.

Aunque la instalación militar se inauguró el 24 de noviembre de 1952, fue hasta siete años después que las aeronaves militares comenzaron a operar de manera regular desde Santa Lucía.

Actualmente, desde la BAM número 1 operan los Escuadrones Aéreos 101, 112, 301, 302, 303, 502, de Vigilancia Aérea y el Aéreo Fotomecánico.

El complejo militar tiene la pista más ancha del país, de 75 metros, mientras que las dos pistas de la terminal capitalina tienen, cada una, 45 metros de ancho.

En longitud, la pista de Santa Lucía tiene una distancia de 3 mil 450 metros de largo, mientras que las del AICM miden 3 mil 985 metros una y 3 mil 963 la otra.

La Base Aérea, además de contar con hangares, torre de control, talles, aulas de adiestramiento, instalaciones deportivas, los servicios incluyen una unidad habitacional para 3 mil familias, escuelas y servicios médicos para los militares ubicados en ese campo militar.

Como parte de las instalaciones operativas de la FAM, la BAM número 1 es una de las 18 bases aéreas con las que cuenta la Sedena a lo largo del territorio nacional.

Desde estas instalaciones se coordinan los trabajos de la Región Aérea del Centro que incluye a los estados de Aguascalientes, Colima, Ciudad de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Estado de México y Michoacán.

También se cubre los territorios de Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Tlaxcala, centro y norte de Veracruz, y Zacatecas.

Además de las tareas de adiestramiento, las instalaciones de la BAM número 1 han sido escenario de espectáculos aéreos, pero también se coordinan las tareas de transporte y logísticas de la Sedena, auxilio a la población, así como vigilancia y apoyo a la seguridad pública.

La decisión de cambiar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) a la Base Militar de Santa Lucía pone en riesgo la seguridad nacional, esto generará condiciones de vulnerabilidad porque la capacidad de respuesta y operación de las fuerzas armadas, la Fuerza Aérea Mexicana y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no tendrán la logística inmediata ante escenarios de desastres naturales debido a que la Base Militar de Santa Lucía es la más importante en caso de emergencias.

Además, las autoridades tendrán que cambiar de sedes al personal castrense y a los aviones, los cuales serán reubicados en otras bases militares, como las de San Luis Potosí, Querétaro, Aguascalientes, Jalisco, Puebla y la que se ubica cerca de Morelos-Guerrero, entre otras.

Por otra parte, la Base Militar de Santa Lucía es geográficamente estratégica por su cercanía con la capital del país.

Debemos saber la postura del actual secretario de la Defensa Nacional y de los próximos titulares para conocer sus planteamientos. No creo que en tres años una base militar nueva esté definida, construida y operando para entregar la actual, sino que se convertirá en un serio problema de estrategia, vigilancia y seguridad.

La decisión de convertir la Base Militar de Santa Lucía en un aeropuerto comercial no causó sorpresa al interior de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). La dependencia está consciente de que perderá el espacio estratégico que por más de 50 años ha operado el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos, pero tiene la mira puesta en Querétaro, donde se podría construir el que sustituya a Santa Lucía.

Resalta la importancia de la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en virtud de que representa el punto de mayor interés para la Fuerza Aérea Mexicana, ya que en situaciones en las que el pueblo de México se ve afectado por un desastre, las aeronaves de ala fija y rotativa despegan de este lugar a diversas partes de la República, llevando ayuda y alivio a la población civil.

La Fuerza Aérea tiene cuatro regiones aéreas: Centro, con sede en Santa Lucía; Sureste, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Noreste, Chihuahua, y Noroeste, Hermosillo, Sonora.

Actualmente Santa Lucía cuenta con regimientos, batallones, campos de entrenamiento de la Policía Militar, pertenecientes a la 37 Zona Militar que ahí mismo se ubica, así como los hangares de mantenimiento, escuelas, el museo de aviación militar considerado el más importante del país, y una unidad habitacional, que alberga a más de 3 mil familias de militares que deberán ser reubicadas ante la nueva terminal comercial.

La Fuerza Aérea Mexicana tiene una flota de 126 helicópteros y 216 aviones, que en su mayoría realizan operaciones de despegue y aterrizaje en Santa Lucía, como parte de las acciones de apoyo a la población y de combate al narcotráfico.

Además, tiene la capacidad de recibir aeronaves de cualquier tamaño, como los aviones Hércules, C-130; el avión 737-800 o el Boeing 787, que es utilizado por el Presidente de la República.

Una base militar es importante principalmente por las condiciones de seguridad, resguardo y protección ante desastres.

Ante la confirmación de convertirla en aeropuerto comercial hace falta saber dónde se ubicará, cómo será aprobada, diseñada o certificada por organismos internacionales que regulan la aviación militar, y si en esa nueva ubicación las características geométricas son adecuadas y van a satisfacer la cobertura de la seguridad nacional.