Los planes de El Chapo Guzmán para matar a sus rivales

El testimonio de El Rey Zambada en el juicio contra el narcotraficante desvela cómo quiso matar al zar antidrogas de México y a otros rivales

La tercera jornada de testimonios de Jesús El Rey Zambada en el juicio contra Joaquín El Chapo Guzmán se centró en los planes del capo del cartel de Sinaloa para asesinar a al menos siete rivales, entre ellos José Luis Santiago Vasconcelos, el alto cargo de la Procuraduría General de la República (PGR) que estaba al frente de la política antidroga. También citó entre los objetivos a Julio Beltrán, a Roberto Velasco, un policía que trabajaba para los Beltrán Leyva, y Rodolfo Carrillo Fuentes, del clan rival de Juárez, por negarle la mano.

El intento de asesinato de Vasconcelos, que murió en un accidente de avioneta en 2008 por un fallo humano, según la investigación, se produjo a mediados 2005, de acuerdo con Zambada, pero nunca se llevó a cabo. “El Chapo quería matarlo”, afirmó en referencia al subprocurador especializado en delincuencia organizada. Le pidieron ser parte del operativo, para ayudar a localizar al zar antidroga y facilitar protección a los “pistoleros” que se utilizarían. Pero le surgieron dudas sobre el objetivo cuando habló con el sicario a cargo de la operación. “Hablé luego con El Azul -Juan José Esparragoza- y le dije que no quería ayudar”.

“No me pareció justo matar a un civil inocente”, dijo el también hermano de Ismael El Mayo Zambada, “por no aceptar sobornos”. “No trabajaba para nadie”, añadió Zambada, “era un simple policía”. Logró así convencer en su conversación con El Azul que la operación propuesta acabaría perjudicando a todos los miembros del cartel. “Me dio la razón”, señaló ante los miembros del jurado, y así le transmitió el problema a los otros líderes. También citó un posible segundo intento por parte de Nacho Coronel, pero sus sicarios fueron arrestados.

Vasconcelos falleció en un accidente de avión, el mismo año en el que fue arrestado Zambada. Este lunes el interrogatorio se centró en contar como El Rey se fue ganando la confianza de El Chapo, al que le hizo incluso de suministrador de cocaína colombiana. Entre los asesinatos que ordenó Guzmán, de acuerdo con el cooperante de la fiscalía, se encuentra la de Roberto Velasco, un policía que trabajaba para los Beltrán Leyva. “Era muy peligroso”, indicó, “estaba atacando a gente de El Chapo”. Lo mataron en un aparcamiento.

Otra operación se centró en José Nemesio Lugo Félix, un funcionario en la división de análisis, planificación e información dentro de la PGR. Jesús Zambada dio a entender que este alto cargo estaba a sueldo también de los Beltrán Leyva. El asesinato, en un semáforo, se produjo cuando la guerra interna en el cartel tomaba cuerpo. Según el testigo, iba cantando a los cuatro vientos que quería arrestar o asesinar tanto a Joaquín Guzmán como a Ismael Zambada. “Arturo Beltrán Leyva estaba muy enfadado”, dijo, “me pidió explicaciones”.

Telenovela
La última vez que Zambada vio al Guzmán fue al inicio de 2007, en las montañas de Sinaloa. Entonces discutieron iniciar una guerra abierta con los Beltrán Leyva. La desconfianza empezó tras un cargamento incautado desde Panamá. También explicó durante el interrogatorio que dio un soborno de 250.000 dólares a un capitán de la policía que perseguía a Guzmán y detalló así mismo como ayudó a El Chapo con un cargamento de cocaína que llegó al aeropuerto de Ciudad de México. Hizo mención, además, al transporte de droga con submarinos.

William Purpura se encargó de retomar el interrogatorio entrada la tarde desde el equipo de la defensa, cuestionando la veracidad del recuento que hizo Jesús Zambada durante los últimos tres días. En este sentido, dijo que tras ser extraditado “abrió su pecho” a las agencias de EE UU. “¿Recuerda lo que comió el día de su cumpleaños hace 17 años?”, le preguntó refiriéndose a la primera fuga de prisión de El Chapo, para a partir reiterar que la única que persona del cartel que sigue en libertad y no fue asesinada es El Mayo. “Afortunadamente estoy vivo”, respondió El Rey.

El letrado cargó duro contra el testigo. “¿Usted sabe lo que es una telenovela?”, le replicó con ironía para señalar que todo su relato era como una especie de ficción entre las risas del público, “¿alguna vez ha escrito una?”. Durante el intercambio acudió al organigrama del cartel de Sinaloa que hizo la fiscalía y puso su foto en lo más alto, junto a las de El Chapo y El Mayo. Purpura dedicó la mayor parte del tiempo en poner en evidencia las contracciones y la “memoria selectiva” del cooperante en su relato.

 

El País